MÉXICO (EFE).- El Congreso mexicano pidió hoy al secretario de Energía, Jose Antonio Meade, y al director de Pemex, Juan José Suárez Coppel, su comparecencia para que expliquen el plan del Gobierno en torno a una nueva reforma de la estatal petrolera.
La propuesta fue aprobada en la Comisión Permanente del Legislativo, luego de que el presidente mexicano, Felipe Calderón, anunciara en EE.UU. su intención de presentar una iniciativa en materia energética.
Calderón dijo en una entrevista en EE.UU., donde realiza una visita de trabajo, que enviará al Congreso una iniciativa para modernizar la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) de la forma en que lo hicieron la noruega Statoil y la brasileña Petrobras. Esta última se convirtió en 1997 en una empresa mixta con 38 % de su capital en manos del Estado y el resto, en la iniciativa privada.
Las declaraciones de Calderón provocaron malestar entre los legisladores mexicanos de los partidos opositores Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD), por considerar innecesaria una nueva reforma, luego de la aprobada en 2008.
El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Francisco Rojas Gutiérrez, indicó que “no tiene sentido” que Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN) quiera presentar una nueva propuesta de reforma energética y recordó que 2008 se llegó a la conclusión de que los mexicanos no apoyan la privatización de Pemex.
“Lo único que han hecho con Petróleos Mexicanos en 10 años los gobiernos panistas es un desastre”, dijo el legislador a la prensa, después de participar en la sesión de la Comisión Permanente, que representan al Legislativo durante el periodo de receso.
Por su parte, el coordinador del PRD en el Senado, Carlos Navarrete, propuso un encuentro con los responsables del sector energético del país para “repasar puntualmente cada uno de los aspectos de la reforma de Pemex” de 2008.
“No creo que sea correcto pasar a una nueva reforma si no se evalúa la que ya se hizo”, afirmó Navarrete, quien pidió al Ejecutivo poner sobre la mesa la propuesta, a fin de evaluar sus alcances antes del inicio del periodo ordinario de sesiones en septiembre próximo.
En 2008 el Congreso mexicano aprobó una reforma energética que otorgó a Pemex autonomía presupuestaria, y permitió la emisión de bonos ciudadanos para capitalizarla (lo que aún no se aplica), pero dejó fuera cambios de fondo como la participación de capital privado en exploración y producción.
El secretario de la Comisión de Energía de la Cámara alta, Rubén Camarillo, dijo que “probablemente” en la segunda mitad de 2011 se emitan los primeros bonos ciudadanos.