EL
PATRIMONIO CULTURAL BAJO LAS AGUAS
Autor:Eunice Uc González y Alfredo Barrera Rubio
El
Patrimonio Cultural constituye nuestra herencia universal; es
nuestro legado y lo conforman todas las manifestaciones materiales
y no materiales (objetos y tradiciones) creadas por los pueblos
que nos precedieron.
Parte
de este patrimonio cultural se encuentra bajo las aguas en todo
el planeta. Se le llama patrimonio cultural sumergido y de su
estudio se encarga la Arqueología Subacuática.
RIQUEZA
NACIONAL
Las
aguas de la República, tanto marinas como continentales,
son ricas en restos arqueológicos e históricos.
En
ríos, esteros, lagos, lagunas, manantiales y cenotes existen
restos materiales de culturas prehispánicas. En las zonas
marinas de jurisdicción nacional, en el Océano Pacífico,
Golfo de California, Golfo de México y Mar Caribe, la mayor
riqueza está en los antiguos naufragios, importante legado
de la historia colonial.
Debido
a la falta de conciencia y la ausencia de mecanismos de protección,
parte de esta herencia ha sido saqueada e incluso llevada fuera
del país.
El
cuidado de este patrimonio ha ocupado la atención de varias
naciones desde los años 50. Así, en 1956, la Unesco
aprobó el Principio para la Protección del Patrimonio
Sumergido, y desde entonces expertos de todo el mundo se han reunido
periódicamente para discutir sobre el tema.
PROTECCION
Y MANEJO
Hoy
día se cuenta con la Carta Internacional del Icomos sobre
protección y manejo operativo del patrimonio cultural subacuático.
De
igual manera, especialistas de numerosos países, incluyendo
de América Hispana y la región del Caribe, realizan
esfuerzos para crear la convención para la protección
del patrimonio cultural sumergido, instrumento internacional de
la Unesco, que se espera que sea promulgado en los próximos
años.
PATRIMONIO
SUMERGIDO EN MEXICO
En
el caso de México , aunque no ha elaborado ninguna ley
explícita respecto a los bienes culturales que se encuentran
en sus aguas, aplica la ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos,
Artísticos e Históricos del INAH para protegerlos.
Asimismo,
se aplican los reglamentos derivados de dicha ley, como las disposiciones
reglamentarias para la investigación arqueológica
en México, promulgadas en 1977 y en las cuales se considera
ya de manera explícita a los restos culturales sumergidos.
En
el país, la arqueología subacuática, disciplina
encargada de su estudio, tiene apenas 20 años. El papel
de México como pionero en la defensa e investigación
de su patrimonio cultural sumergido es reconocido y respetado
internacionalmente.
Por
tanto, es necesario que como mexicanos sepamos que existen trabajos
efectuados con estricta disciplina apegada a los principios básicos
de las técnicas de arqueología subacuática.
Trabajo tedioso, lento y disciplinado, con el cual se ha podido
demostrar que el contexto provee una fuente innumerable de datos.
La
investigación mediante técnicas propias de la arqueología
se presenta con un gran libro abierto, el cual hoja a hoja permite
leer cada parte del proceso histórico, que generó
el hecho circunstancial al que nos enfrentamos, durante el trabajo
de exploración, por ejemplo, de un pecio, de restos humanos,
de naufragios, etc.
Existe
el conocimiento en todo el mundo de la gran riqueza cultural existente,
tanto prehispánica como colonial bajo las aguas de nuestro
país y es innegable el saqueo del que ha sido objeto este
patrimonio, especialmente durante la década de los 50.
LA
ARQUEOLOGÍA SUBACUATICA
Desde
los años 70, el número de buzos deportivos, tanto
nacionales como extranjeros creció notablemente. Los resultados
en la mayoría de estas operaciones realizadas en aguas
mexicanas se desconocen por completo, de otras sólo se
tienen referencias ambiguas.
Sin
embargo, hay otro tipo de trabajos que sin ser arqueología
subacuática propiamente dicha podría denominarse
como rescates, ya que se han "recuperado" las piezas
mismas, las cuales han sido entregadas a las autoridades correspondientes
y, en ocasiones, inclusive se ha publicado información
al respecto.
PROYECTOS
DE ARQUEOLOGIA
Existen
casos que no pueden ser considerados como verdaderos proyectos
de arqueología subacuática debido a la época
y circunstancias en las que tuvieron lugar, sobre todo en el caso
de los cenotes.
Con
excepción de la última temporada de campo en el
cenote sagrado de Chichén Itzá (1967-68), Chinkultik
(1970) y Chunyaxché, Tancah y Xelhá (1975), otros
trabajos se hicieron cuando la arqueología subacuática,
entendida como una verdadera disciplina, estaba apenas gestándose
en el mundo, especialmente en el Mediterráneo.
De
la misma forma hay que tomar en cuenta las circunstancias para
cada caso en cuanto las limitaciones en el buen desarrollo del
trabajo en el caso específico de cenotes, la visibilidad
en el nevado de Toluca, altitud y baja temperatura del agua.
Sin
embargo, aunque las circunstancias sean difíciles, existen
dentro de la arqueología subacuática requisitos
mínimos que cumplir: un registro sistemático "insitu",
que incluya la toma de fotografías, medidas, dibujos y
la anotación de cualquier dato relativo al
contexto en que se encuentran los datos arqueológicos.
Toda
esta información recabada en forma sistemática permitirá,
posteriormente, una reconstrucción teórica del sitio
con el fin de lograr las interpretaciones más apegadas
a la realidad.-
Arqueólogos:
Eunice Uc González y Alfredo Barrera Rubio, Centro INAH
Yucatán,
email .inahyuc@prodigy.net.mx