Publicación
del 15 de septiembre de 2000
Protesta contra la opresión
Simbolismo de la bandera yucateca
Por Andrés NOVELO ALVAREZ
Llama la atención a los
turistas nacionales y extranjeros que en muchos lugares de Mérida,
como avenidas, calles, comercios y también en automóviles
se vean banderas de Yucatán. Las nuevas generaciones de
jóvenes se preguntan cómo aparece la bandera yucateca.
En 1836 Mérida, como capital
de la Península, abarcaba un gran territorio: comprendía
lo que hoy son los estados de Yucatán, Campeche y Quintana
Roo. En esa época surgen descontentos entre los habitantes
de Yucatán, debido a que el presidente de México,
Gral. Antonio López de Santa Anna, implanta un gobierno
centralista y dictatorial basado en la Constitución de
las Siete Leyes que aprobó un Congreso subordinado a él.
La primera ley se expidió el 15 de diciembre de 1835 y
las seis restantes en diciembre de 1836.
El historiador don Alfredo Canto
López, en su obra "México independiente",
explica que esta Constitución estableció que la
República, al ser centralista, cambia su forma de gobierno:
los estados se vuelven departamentos, cuyos gobernadores serían
designados por el Ejecutivo Nacional, a propuesta de juntas departamentales
que substituirían a los Congresos de los estados.
Yucatán se levanta en defensa
de su soberanía interna y se enfrenta al gobierno de México
con el fin de luchar contra el centralismo. Este pretendía
anular los derechos de los yucatecos de vivir en un régimen
federal.
A raíz del centralismo se
manifiestan en Yucatán dos partidos; uno quería
la independencia de Yucatán y su jefe era el vicegobernador
don Miguel Barbachano y Tarrazo. El otro deseaba la reincorporación
de Yucatán a México al cesar el centralismo y lo
comandaba el gobernador don Santiago Méndez Ibarra.
El historiador don Eligio Ancona,
en su obra "Historia de Yucatán", dice que ambos
partidos tenían afiliados en toda la Península.
El partido de la independencia sentía un odio extremo por
el centralismo y prefería la emancipación de la
Península con todas sus consecuencias, mientras que el
otro partido opinaba que debería aguardarse a que México
volviera a constituirse en República Federal para que Yucatán
se reincorporara a la Unión.
Don Juan Francisco Molina Solís,
en su "Historia de Yucatán" apunta que la noche
del día 16 de marzo de 1841, estando en sesión solemne
de instalación el Ayuntamiento de Mérida, un grupo
de personas sin armas comandados por don Miguel Barbachano, don
Martín Peraza y otros, invaden la Sala Consistorial para
solicitar que el municipio de Mérida requiera al Congreso
que declare la independencia de Yucatán.
Este hecho recuerda lo ocurrido
en el Ayuntamiento el 15 de septiembre de 1821, cuando los yucatecos
piden la independencia de la corona española.
Los ediles, presionados por los
barbachanistas, ofrecen intervenir ante los representantes del
pueblo. Los peticionarios con aires de triunfo, aplauden y gritan
vivas a los concejales. Los más exaltados, alzados en pasión,
subieron al techo del Palacio Municipal e izan la enseña
yucateca.
Esta bandera es realmente bella.
Se divide en dos lienzos: a la izquierda, uno de color verde,
y a la derecha, otro con tres divisiones, de color rojo arriba
y abajo, y blanco en medio. En el lienzo verde hay cinco estrellas
que representan los cinco departamentos en que se dividió
Yucatán por decreto del 30 de noviembre de 1840. Los departamentos
eran Mérida, Izamal, Valladolid, Tekax y Campeche.
El pendón yucateco, que
tiene los colores simbólicos de las tres garantías,
no llegó a usarse oficialmente. Yucatán siempre
puso en actos gubernamentales, en barcos, fortificaciones y edificios
públicos el pabellón nacional mexicano.
Muchos mexicanos y extranjeros
creían que el gobierno de Yucatán no tenía
el derecho de usar el gallardete mexicano, pero la Península
no estaba separada de México, sino que se independizó
de la forma de gobierno centralista. Esta emancipación
fue transitoria.
Con motivo de discrepancias entre
México y los Estados Unidos, el comandante de barcos texanos
Edwin W. Moore pidió al gobernador don Santiago Méndez
que los barcos de Yucatán llevaran como distintivo su estandarte
para no ser atacados. El 26 de abril de 1842 el gobernador declaró
que la única bandera que tenía Yucatán era
la de la nación mexicana.
El poeta don Ricardo Mimenza Castillo
le hace a la enseña yucateca el siguiente verso:, , Fue
una bandera en dos planos partida;, el uno verde con sus cinco
estrellas, así la fe con la esperanza unida.
El rojo, del valor, después
anida, y alterna con el blanco en sus querellas,, en el segundo
plano... Qué epopeyas, vio la enseña en un
tiempo preferida!, Alzó esa insignia, en su robusta mano,,
el noble don Miguel Barbachano;, yergo la defendiera en sus campañas,,
donde la sangre rebotara seca...
fue la vieja bandera yucateca,
de cien combates y de cien hazañas"...
, Después de varias negociaciones
con el gobierno de México, a través de don Andrés
Quintana Roo y luego de olvidar los problemas y diferencias con
la metrópoli, las clases sociales de Yucatán piden
la reincorporación de la Península a la confederación
mexicana. El historiador Lanz nos comenta que el 17 de agosto
de 1848 el gobernador don Miguel Barbachano expide el decreto
de reincorporación a México.
La primera bandera estuvo muchos
años en el Museo de Mérida, como un recuerdo histórico.
El 21 de mayo de 1915, el gobierno preconstitucional del Gral.
Salvador Alvarado la envía a la capital del país
para que fuera expuesta en el Museo de Instrucción Pública.
La bandera yucateca, que hoy vemos
en muchas partes de nuestra ciudad es sólo un símbolo
y recuerdo histórico de que Yucatán nunca estuvo
de acuerdo con la opresión de un gobierno centralista.-
A.N.A.- Mérida, Yucatán, septiembre de 2000.