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23 de julio de 2001
Nuevo impulso a la telemática
Las autoridades ponen la mira en los teléfonos
celulares en los automóviles
WASHINGTON, 22 de julio (Por Warren Brown, de
The Washington Post).- No soy simpatizante de la reglamentación
forzosa de la tecnología. Puede causar tanto daño
como el que pretende evitar.
Tiende a ignorar la posibilidad de consecuencias
no intencionales, tales como mayor cifra de muertes en accidentes
en autos más ligeros y eficientes en consumo de combustible.
No obstante, esto no significa que yo sea un enemigo
de la reglamentación. Es claro que se necesitan muchas reglas,
en particular las que gobiernan la conducta de los conductores.
Tomemos el asunto de los teléfonos celulares.
Son una molestia para el tráfico, aunque
es difícil probar su relación en accidentes de tráfico
o cifras de muertes.
Aunque la gente tiende a decir que no usaba el
teléfono al momento de un accidente, la vista y la experiencia
no mienten. Quienes manejan a menudo en zonas urbanas de mucho tráfico
han visto a guiadores zigzaguear entre los autos, tratando de corregir
el rumbo, mientras sostienen animada charla en un teléfono
celular.
No es de sorprender que los legistadores de Nueva
York y otras ciudades reclaman poner fin a esta práctica
peligrosa. Nueva York ya aprobó una ley que prohíbe
el uso de teléfonos celulares al conducir y otros estados
le seguirán.
Esto es bueno para la seguridad automotriz y también
lo es para la industria automovilística y su negocio de telemática.
Este nuevo término engloba los sistemas de comunicación
a bordo del vehículo, así como los componentes y el
equipo de apoyo. Incluye teléfono, fax móvil, correo
electrónico, Internet, sistemas de navegación y cualquier
otra cosa imaginable que involucre transmisión de voz, información
e imágenes.
Durante años los fabricantes y sus proveedores
han buscado fórmulas para elevan las ventas de tales aparatos
sin crear el caos en las autopistas. Han sacado al mercado teléfonos
a manos libres con poco éxito, debido a que tales aparatos
sólo se pueden usar en el auto en el que están instalados.
Los consumidores quieren algo más portátil, por ejemplo,
la capacidad de usar el mismo teléfono a manos libres en
el auto y como un aparato portátil normal lejos de éste.
También piden teléfonos que se puedan llevar de un
vehículo a otro con el mínimo de dificultad.
En parte gracias al movimiento contra el uso de
aparatos de comunicación en la mano mientras se está
tras el volante, la tecnología de telefonía a manos
libres avanza con rapidez.
Por ejemplo, este otoño Ford Motor Co.
comenzará a vender estaciones portátiles telefónicas,
diseñadas por Cellport Systems Inc. Este sistema permite
al usuario dar órdenes orales, como "llama a casa".
El sistema marca el número indicado y
la conversación se realiza a través del sistema de
audio del vehículo.
Ford comenzará a vender el sistema Cellport
en su miniván Windstar 2002, así como en sus sedanes
Ford Taurus y Mercury Sable.
Dependiendo de la demanda de los consumidores, el sistema -unos
250 dólares por la estación más una tarifa
de instalación de 75 a 150 dólares- acabaría
en la mayoría de los productos Ford.
Es probable que sistemas similares lleguen
a los autos de las fabricantes rivales de Ford. Por ejemplo, Nissan
Motor Co. ya instala teléfonos y otros aparatos activados
por voz en su nuevo sedán de lujo "Q".
Con el tiempo, hablar por teléfono en un auto resultará
igual de seguro que mantener una conversación dentro del
mismo con la esposa o los niños.
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