Restaurante
Plaza Serenata
Ubicado en la calle
60 con 61, ha albergado a diferentes cantinas, cafes, lecherías
y restaurantes en el transcurso de su historia.
Ubicada
en la calle 60 con 61, (esquina de La Duquesita). En el siglo
XVI fue casa de Gaspar Juárez de Avila, según se
indica en un libro del historiador Ignacio Rubio Mañé
sobre la Casa de Montejo.
Constantemente
fue utilizada para cantinas hasta que fue cerrada y luego rescatada
durante la administración municipal pasada. Ahora es un
restaurante y bar.
Una
fotografía de 1919 indica que ahí estuvo el Salón
Chino, una cantina que vendía cerveza Cuauhtémoc.
A
principios de siglo también albergó una lechería
famosa, el Pedz Balam, y de los años 30 a 40 se convirtió
en una popular paletería, la Casa de Pallás, donde
se reunían los jóvenes.
También
estuvo ahí el Café Ferráez, donde se congregaban
los trovadores en espera de contratos para llevar serenata.
En
uno de sus costados, en la calle 61, tiene un predio donde mucho
tiempo estuvo la papelería El Escritorio, que luego ocupó
una agencia de viajes - ahora cerrada, aunque su razón
social sigue impresa en el local -, y otro más que siempre
ha albergado a la distribuidora Singer.
El
actual propietario de ese último inmueble, Armando Chami
Urcelay, informó que en 1910 su abuelo, Amado Chami Saidah,
proveniente de Damasco, compró la propiedad que formaban
los tres edificios ya mencionados y un terreno.
El
Sr. Chami Haidah la heredó a sus dos hijos, Rafael y Antonio
Chami Villamil. El primero recibió los edificios y el segundo
el terreno, donde estuvo el teatro Plaza.
Aunque
pequeño, ese lugar alojó a importantes compañías,
entre ellas Danzas y Cantares de España y América,
dirigida por Joaquín Pérez Fernández, quien
también actuaba con el elenco.
Fue
la compañía con más arraigo entre la sociedad
yucateca, al grado que cuando quebró - eso sucedió
cuando se presentaba en Mérida- sus principales artistas
fueron alojados por yucatecos en sus casas, hasta que regresaron
a su patria, Argentina.
Hace
unos 45 años don Antonio Chami Villamil construyó
un edificio comercial de dos pisos en el sitio donde estuvo el
teatro, y desde entonces su planta baja ha sido ocupado por la
Singer.
Actualmente
en el piso superior funcionan oficinas privadas, entre ellas un
despacho, la agencia Publicidad Pérez y una tienda de artesanías.
Junto a la escalera está el expendio de billetes de lotería
El Satélite.