El
20 de noviembre de 1959, hace más de cuarenta años, la Asamblea
General de las Naciones Unidas se reunió con la sola idea de reafirmar
los derechos universales del niño, y para que se celebrara en cada país
del mundo, que se consagraría a la fraternidad y a la comprensión
entre los niños del mundo entero y se destinaría a actividades que
desarrollaran el bienestar de los niños del mundo.