Los
flamencos, en grave peligro por la contaminación
Intoxicación por plomo
12
de enero de 2001
Especialistas en aves acuáticas
de diversas instituciones advirtieron ayer que la utilización
de municiones de plomo en la temporada de caza, en la Reserva
Estatal del Palmar, podría ocasionar el envenenamiento
de al menos 7,000 flamencos que habitan el lugar, así como
de otras especies.
En
rueda de prensa realizada en el hotel Panamericana, el director
de la Reserva de la Biosfera de Ría Lagartos, Biol. José
Ramiro Rubio Ortiz, informó que en breve puede detonarse
un efecto en cadena, nocivo para el ecosistema.
Con
base en un estudio, señaló que si se cazan las 15,700
aves autorizadas en ese lugar, del 15 de diciembre ppdo. al 15
de marzo próximo, en las ciénagas podrían
alojarse 2.74 toneladas de plomo, debido a que, por cada presa,
se disparan por lo menos 5 cartuchos.
Por
su parte, el Biol. David Alonzo Parra, coordinador regional de
Dumac, explicó que si bien todas las aves del Palmar podrían
intoxicarse con plomo, los flamencos son más susceptibles
a un envenenamiento, debido a que pueden confundir las municiones
con alimento, las cuales, ingeridas, les ocasionan la muerte.
El
M.C. Javier Sosa Escalante, profesor del departamento de Zoología
de la Uady, advirtió que el problema se incrementa debido
a que los flamencos intoxicados con plomo también sirven
de alimento a cocodrilos y jaguares.
En
la rueda de prensa, a la cual también asistieron el investigador
Jorge Herrera Silveira, doctor en Ecología Marina del Cinvestav,
y los Biol. Fernando Durand Siller y Rodrigo Migoya Von Bertrab,
directores de la Reserva de la Biosfera de Celestún y de
Niños y Crías, A.C., respectivamente, el coordinador
regional de Dumac señaló que el problema de plumbismo
o intoxicación por plomo no es nuevo, aunque puede agravarse
debido a la derogación de las disposiciones del calendario
Cinegético, que reguló las actividades de caza hasta
la temporada 1998-1999.
Según
ese calendario, para la cacería de aves acuáticas
en cuerpos de agua sólo se autorizan municiones de acero
expresó. Indicó que con la nueva Ley General
de Vida Silvestre publicada en el Diario Oficial de la Federación
el 3 de julio de 2000 esa disposición quedó anulada.
Además,
permitió que la caza fuera regulada por la Unidad de Manejo
y Aprovechamiento de las Especies Silvestres (UMA), que fija sus
propias reglas comentó.