Los
humedales de Ría Lagartos: ecosistemas de importancia vital
Los
petenes, maravilla de la naturaleza, sitios privilegiados que
muy pocos tienen la oportunidad de disfrutar.- Esfuerzos para
proteger la biodiversidad.- Desazolve de flujos acuíferos

Los
humedales y petenes son ecosistemas fundamentales para el desarrollo
de la vida silvestre en las zonas protegidas del mundo.
En
Yucatán muchos de estos espacios se ubican dentro de las
reservas y zonas protegidas de la costa, como El Palmar, en la
región de Celestún, y la Reserva de la Biosfera
Ría Lagartos.
Los
manglares y petenes conforman una especie de archipiélago
verde, que sobrevive en medio de las sabanas y zonas inundables,
gracias al flujo natural de agua dulce que hace posible la reproducción
de especies vegetales.
Los
petenes son una maravilla de la naturaleza, sitios privilegiados
que muy pocos tienen la oportunidad de disfrutar, ya que, por
lo general, están a varios kilómetros ciénaga
adentro, rodeados de zonas fangosas de baja profundidad que dificultan
el desplazamiento de la embarcaciones.

La
recompensa para los aventurados que incursionan por esos lares
es una de las vistas más hermosas que la naturaleza haya
plasmado: un ojo de agua dulce, cristalina y fresca brotando continuamente
de una grieta entre la tierra, rodeado de troncos y especies de
plantas endémicas. En ocasiones es posible observar a reptiles,
aves y mamíferos que llegan hasta ahí para calmar
la sed.
Sin
embargo, por caprichos de la naturaleza estos espacios tienden
a morir por sí mismos, algunas veces por la obstrucción
de la fuente natural de agua como consecuencia de un exceso de
sedimento y material orgánico, y otras cuando los huracanes
transforman el entorno natural.
Cuando
la obstrucción del flujo del agua y la creciente del mar
abren bocas en el estero, la salinidad del lugar se eleva a niveles
preocupantes, lo que termina por destruir la vegetación
de mangle y los petenes.
Cuando
estas áreas mueren, cientos de especies animales padecen
por la falta de agua dulce y refugio contra los depredadores naturales;
en consecuencia, emigran a otras partes y alteran el equilibrio
ecológico de la zona.
La
Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, es una de las zonas
de manglares y petenes más grande e importante de la Península
de Yucatán. En la región hay escasos asentamientos
humanos, lo que favorece la concentración de especies animales.
Conscientes
de la importancia de mantener en buen estado el ecosistema, y
para preservar el hábitat de los animales, las autoridades
de la reserva desarrollan un programa de trabajo -mediante brigadas
de colaboradores- con el propósito de desazolvar los flujos
de agua dulce que regulan los niveles de salinidad en el lugar.
Los
primeros trabajos de desazolve de flujos acuíferos se comenzó
a intervenir un lugar conocido como "Petenmac", en las
afueras de Río Lagartos y a tan sólo unos metros
del ojo de agua conocido como "Chiquilá".
Ese
sitio se llama "Petenmac" porque es un petén
cuyo ojo de agua dulce está rodeado por algunas palmas
que los lugareños llaman "mac" y que da frutos
de apariencia similar a las peras, pero no tan jugosos ni dulces.