Punta
Laguna: Un oasis ecoturístico

Una
caminata por los senderos de la selva en busca de monos araña;
un paseo en canoa remando por el inmenso lago de cristalinas aguas;
la oportunidad de relajar cuerpo y mente con un chapuzón
bajo la tranquilidad del cielo. Esto es Punta laguna, una comunidad
maya inmersa en la frontera entre Yucatán y Quintana Roo,
donde se protegen, por convicción propia, a las plantas
y los animales que desde hace siglos han conformado el paisaje
natural del sitio.
La
selva de Punta Laguna consta de enormes y frondosos árboles
tropicales, dispersos entre el resto de la vegetación,
que gracias a la persistencia de una idea fija no han sido talados
para sembrar los cultivos que tanto necesita su gente. Esta idea
fija es la conservación del "monte", hábitat
del mono araña y de numerosas especies de aves de variadas
formas, colores, costumbres y cantos.

Día
con día crece el interés del viajero por conocer
los lugares naturales más apartados y hermosos del planeta.
Una visita para ver de cerca un animal silvestre, o para contemplar
en persona la inmensidad de un bosque tropical, puede generar
atractivos dividendos para los prestadores de servicios turísticos
que se dedican a servir a una clientela con tales características.
El
nuevo "ecoturista" se caracteriza, entre otros aspectos,
por mostrar claros intereses en apoyar la conservación
de los lugares naturales que visita. Y entre las características
que definen al ecoturismo, según la filosofía de
tan atrayente ocupación, está la de permitir el
sostenimiento económico de las comunidades humanas rurales
que, generalmente, habitan en los alrededores de las áreas
naturales que ejercen fascinación en el visitante.
En
Punta Laguna, la visión acertada de un grupo de miembros
de la comunidad ha permitido conservar prácticamente intactas
las tierras de una selva que ostenta, para admiración de
propios y extraños, las más variadas formas de vida
representativas de uno de los ecosistemas más avanzados
por las actividades del desarrollo de nuestra civilización
de fin de siglo.
La
comunidad de Punta Laguna se localiza en la antigua carretera
que va de Nuevo Xcan a Tulum, a unos 20 kilómetros al oeste
de la zona arqueológica de Cobá. No es ciertamente
el único lugar donde la naturaleza presume sus atractivos,
ya que en el área existen otros lagos de igual belleza.
Sin embargo, es allí en donde los pobladores locales han
intentado, a través de los años, un manejo "ecoturístico"
del lugar, a la vez que muestran parte de su cultura y de sus
tradiciones al visitante, y le ofrecen productos artesanales elaborados
localmente, enriqueciendo así la experiencia de quienes
se aventuran a conocer uno de los rincones más bellos de
la Península de Yucatán.

Allá
arriba, los monos araña encuentran los frutos y las hojas
tiernas que constituyen su alimento principal, mientras desde
abajo, un par de jóvenes guías naturalistas locales
se dedican también a estudiar el comportamiento de los
primates.
También
ya se efectuó un conteo de las especies de árboles
que son fuente de alimento para el mono araña, y hay un
registro de las épocas en que florecen y dan fruto. De
esta forma, se estudian los desplazamientos de los grupos de monos
araña por la selva de Punta Laguna, y se intenta determinar
la extensión del área que necesita la especie para
reproducirse y desarrollarse en ese lugar.
El
conocimiento de los grupos de monos araña que viven en
Punta Laguna permitirá favorecer la conservación
de esta especie y su hábitat, a la vez que provee a los
guías locales de interesante información para compartir
con el turista. El visitante que prefiere lugares naturales también
gusta de escuchar historias sobre la naturaleza que lo atrajo.
Y
mientras los monos andan de rama en rama, desde la orilla del
lago de incomparable y tranquilo atractivo, los visitantes de
Punta Laguna contemplan incrédulos la conjunción
de cielo, agua y selva, de nubes y de pequeñas olas que
levanta el viento del norte, y escuchan también, a lo lejos,
el aullar inconfundible de los saraguatos o monos aulladores,
que viven alejados de la comunidad, en lugares de difícil
acceso.- Reportaje del biólogo Eduardo Galicia Zamora.