El
cangrejo bayoneta, un fósil viviente
Es el sobreviviente más conocido de una
especie de invertebrados que existió hace millones de años.

De
aspecto poco atractivo, color café claro y forma peculiar,
semejante a una "cacerola con patas", despierta la curiosidad
al desplazarse sobre la arena de las playas. El cangrejo bayoneta
(Limulus polyphemus), "cacerolita de mar" o "cucaracha
de mar", como se le llama en Yucatán, es el más
conocido de los escasos sobrevivientes de una especie de invertebrados
que existió hace millones de años.
De
acuerdo con Pronatura Península de Yucatán, A.C.,
el cangrejo bayoneta pertenece a la clase de los Xifosuros y al
subtipo de los Trilobites. Tiene un cuerpo dividido dorsalmente
en tres lóbulos por surcos longitudinales, patas ventrales
idénticas, de las cuales surgen apéndices y ojos
catalogados como "compuestos".
Los
Trilobites, invertebrados marinos desaparecidos por diversas causas,
entre ellas la evolución, sólo pueden hallarse en
forma de fósiles incrustados en rocas marinas. Su descripción
se debe en su mayoría a estos restos.
Debido
a su rareza y antigüedad, el cangrejo bayoneta es considerado
un "fósil viviente" que puede ser hallado, aunque
cada vez con menor frecuencia, en las costas del Atlántico
y el Golfo de México, en las que lleva una vida excavadora
y semisedentaria.
ALIMENTACION
Se
sabe que se alimenta de moluscos de concha blanda y de otros pequeños
animales marinos, a los que despedaza y desmenuza con un movimiento
especial de las patas para extraerles la "pulpa". Los
Xifosuros son los únicos que se alimentan con sustancia
sólida y consumen materia orgánica descompuesta,
algas y gusanos.
Una
vez triturado el alimento, las partículas grandes no digeribles
son expulsadas por regurgitación del esófago, en
tanto que la materia "utilizable" continúa en
dirección posterior a través de una valva o parte
anterior agrandada del intestino medio, donde tiene lugar la producción
de enzimas y la digestión, igual que en los "ciegos
hepáticos". Estos también son área importante
para la absorción del alimento. Los desechos son expulsados
por un recto corto que se encuentra a un lado del abdomen, delante
del telsón o cola.
La
antigüedad de los Xifosuros se remonta al período
Ordovícico y actualmente sólo quedan vivos tres
géneros y cinco especies. Los Limulus tienen una longitud
de 60 cm y color pardo obscuro. El caparazón tiene forma
de herradura -por lo que en algunas regiones se le conoce como
"herradura de caballo"-, convexo hacia arriba y cóncavo
hacia abajo.
El
aspecto de estos artrópodos es poco común. Su caparazón,
única parte visible, está dividido en tres porciones:
una semicircular que forma propiamente la cabeza, otra inferior
abierta con apéndices y una cola larga que se adelgaza
hasta la punta.
HABITOS
DESCONOCIDOS
Sus
hábitos son casi desconocidos, ya que sólo se le
hace referencia por su apariencia, pero no por su importancia
en la vida marina. Además, ha sido poco estudiado.
Su
utilidad tampoco es manifiesta, pero cumple un papel importante
en el ciclo biológico, ya que, al alimentarse de materia
orgánica descompuesta, ayuda a la limpieza del fondo marino
y de las playas.
Su
sistema reproductor tiene la misma estructura en ambos sexos.
Los huevos y espermatozoos llegan al exterior por conductos cortos.
Durante el apareamiento, cuando se reúnen en los litorales,
esteros, bahías y estrechos, el macho se sube al caparazón
abdominal de la hembra y mantiene su unión con el primer
par de apéndices, modificados en forma de gancho.
La
hembra excava un lecho o depresión en la arena y deposita
de 200 a 300 grandes huevos que son fecundados por el macho en
tanto son depositados. Los huevos miden de 2 a 3 mm de diámetro
y están cubiertos por una envoltura gruesa o "corion".
Al
salir del huevo, la larva Trilobite mide aproximadamente 1 cm
de longitud, nada activamente y excava en la arena. Después,
a medida que madura, cambia de forma, desarrolla branquias y adopta
la forma adulta. Alcanza su madurez sexual a los tres años.
En
los puertos yucatecos es común ver los restos del cangrejo
bayoneta colgados y exhibidos como decoración en algunos
locales, como una "rareza" de la naturaleza, lo que
no está muy lejos de cumplirse, ya que posiblemente en
algunos años sea imposible encontralo y pase a formar parte
de los fósiles de muestra de estudio de los biólogos
marinos.
La
Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología lo tiene
catalogado actualmente como especie amenazada, por lo cual su
cuidado y preservación forma parte de programas conservacionistas
oficiales y de asociales civiles, como Pronatura Península
de Yucatán.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)