La
codorniz, un ave de gran variedad

La
codorniz (Colinus nigrogularis) es un ave pequeña que se
encuentra principalmente entre los henequenales yucatecos y a
orillas de las veredas y cuya presencia pasa por lo general inadvertida,
excepto cuando es espantada por la presencia del hombre y emprende
un vuelo apresurado y en desbandada.
No
es un ave de vuelo prolongado, ya que pronto se posa en otra área
del campo y continúa con la búsqueda de alimento
en el piso.
Incluso,
cuando se conduce a la vera de un camino y se siente perseguida
prefiere caminar más a prisa y casi correr antes de levantar
el vuelo, con un repentino revoloteo peculiar.
Las
codornices de México son especies que difieren mucho entre
sí, según la región donde habiten. Así,
en el país se puede hallar a la codorniz de montaña
(Oreortyx picta), la escamosa (Callipepla squamata), la californiana
(Lophortyx californica), la de gambel (Lophortyx gambelii), la
de Douglas (Lophortyx douglasii), la listada (Philortyx fasciatus),
la común (Colinus virginianus) y la de Yucatán (Colinus
nigrogularis).
Cada
especie tiene alguna característica genética que
la hace diferente. Sus hábitos también son regidos
por la situación geográfica en la que se desarrollan.
Al
igual que todas las anteriores, la de Yucatán ("bech')
pertenece a la familia Phasianidae y al orden de las Galliformes.
Según
estudios de diversos investigadores, proporcionados al Diario
por Pronatura Península de Yucatán A.C., varias
especies se entrecruzan y se adaptan al medio en el que habitan.
Se sabe que las aves de las tierras bajas tropicales son más
pequeñas y de plumaje más obscuro que las de tierras
altas. Sus ciclos de reproducción también varían
de acuerdo con la variedad de climas.
En
Yucatán, las milpas y los cultivos del henequén
forman un medio ambiente propicio para el desarrollo de las "bechitas'.
Sin embargo, su caza indiscriminada, hasta en épocas de
su reproducción, y la destrucción de su hábitat
han mermado su población hasta el grado de que ha sido
declarada especie "amenazada' y, por ende, se ha restringido
su cacería.
Hasta
hace poco era muy común su cacería. A pesar de su
tamaño, su peculiaridad de quedarse quietas ante el peligro
y el sabor de su carne las hicieron presas preferidas de los cazadores,
quienes también las usan como blanco para practicar su
puntería.
DIFERENCIAS
SEGUN EL SEXO
De
hábitos semejantes al de la codorniz común que habita
en otras partes de la República, incluso Chiapas, las codornices
locales pueden diferenciarse de acuerdo con el sexo.
El
macho tiene una coronilla moteada de café y negro bordeada
de blanco. La parte anterior de su cabeza y cuello es negra con
una línea blanca que pasa bajo los ojos y oídos
hacia el cuello. Las plumas del pecho y la porción ventral
son blancas bordeadas de negro, y dan un aspecto de escamas; los
costados son de color café rojizo fuerte, moteado de blanco,
el dorso y las alas son cafés, rayados y vermiculados de
ante, café y negro. Su pico es negro.
La
hembra tiene la coronilla obscura sin llegar a negra. El dorso,
las alas y los costados son moteados de café y negro. El
tórax es café rojizo moteado con un café
más pálido. Su pico es café obcuro.
La
anidación de las "bechitas' ocurre durante la primavera
y el verano. Y para noviembre ya hay polluelos en el campo, lo
que supone una segunda anidación. Las codornices se alimentan
de semillas silvestres.
Las
bandadas se componen de ocho a 20 aves de uno y otro sexos.
Cada
una tiene su propia área para habitar, comprendida por
lo general en un radio aproximado de medio kilómetro, provista
de manchones de hierbas o restos de granos que les sirven de refugio
y alimento.
Las
codornices descansan en el suelo en hierbas y zacatales. Las bandadas,
que se reúnen en círculos, defienden su área
de otras y evitan la "superposición' de territorios,
los cuales son más reducidos en las zonas donde abunda
la comida y el refugio.
En
las épocas de apareamiento, las bandadas se desintegran
para la formación de parejas. Los machos generalmente superan
en número a las hembras, por lo que es muy frecuente escuchar
el reclamo de los que esperan aparearse.
Las
codornices forman sus nidos en lugares escondidos entre el zacate
y las hierbas. Generalmente ponen de 10 a 15 huevos, que son de
un tono blanco opaco y miden de 24 a 30 milímetros. El
período de incubación es de 23 a 24 días
y en él participan los machos, los cuales también
cuidan a los polluelos. Los machos se ocupan de toda la labor
en caso de que falte la hembra.