La
gallina de monte, un ave "especial"

La
gallina de monte (Tinamus major), singular ave que habita en los
bosques tropicales desde el sur de Veracruz hasta el norte de
Oaxaca, Chiapas y la Península de Yucatán, parece
a simple vista un pollo pequeño, pero con el cuerpo más
redondo y casi sin cola.
La
hembra tiene un comportamiento muy especial, ya que desatiende
sus obligaciones maternas y el macho tiene que hacerse cargo de
las crías: desde preparales el nido hasta cuidar de los
polluelos.
Su
vuelo es similar al de un faisán, pero la mayor parte del
tiempo permanece en tierra, mientras no se vea amenazada. Busca
semillas e insectos en los claros, aunque está mucho tiempo
en la espesura.
Las
gallinas de monte pertenecen a la familia tinamidae y al orden
de los tinamiformes. Son aves primitivas estrechamente relacionadas
con las avestruces. En México habitan cuatro especies y
todas tienen en común su carácter escurridizo y
poca tendencia a volar mientras no sea necesario.
De
acuerdo con datos proporcionados por Pronatura Península
de Yucatán, A.C., el comportamiento de las gallinas de
monte es diferente al de otras aves. La hembra, de mayor tamaño
que el macho, de plumaje más brillante, es la que toma
la iniciativa en el cortejo previo al apareamiento. El macho,
por su parte, se dedica después a la construcción
del nido, incuba los huevos y cuida a los polluelos.
En
el libro de "Fauna Silvestre de México", de Leopold
Starker, se menciona que una variedad de gallina de monte, crypturellus
variegatus, cuya presencia está casi limitada a la Guayana
Británica, incluso abandona al macho cuando éste
se encuentra en el período de incubación, mientras
ella va en busca de otra pareja. Poco después, ella misma
u otra hembra regresan a dejarle al macho otro huevo, y de esta
manera éste es capaz de criar hasta tres polluelos en una
temporada.
LA
ESPECIE DE YUCATAN
La
gallina de monte yucateca, que también se le conoce como
"gran tinamú", perdiz real o tinamú robusto,
además de parecer un pollo con el cuerpo rechoncho, tiene
los orificios nasales a la mitad del pico; el dorso es de color
oliva y las partes inferiores generalmente son grises, aunque
algunas veces presenta partes rojizas en el vientre. Su pescuezo
es blanco y el copete negro; el pico y las patas son de un azul
grisáceo.
Su
canto, que se caracteriza por trinos largos que bajan súbitamente,
solía escucharse a cualquier hora del día y muy
rara vez en la noche, ya que igual que otras aves el tinamú
prefiere la noche para descansar.
Es
cazada por el delicioso sabor de su carne. Según los conocedores
su pechuga es sorprendentemente grande para el tamaño de
su cuerpo y su carne es pálida, transparente y parecida
a la de algunos peces.
Aunque
es muy difícil encontrarla, aún al adentrarse en
los montes, ya que deja escuchar su canto pero casi no se deja
ver, su población ha disminuido considerablemente.
ANIDACION
Entre
los hábitos conocidos se sabe que anidan en el período
de abril a junio, aunque algunas retrasan la anidación
unas semanas más tarde. Por lo general, ponen de cuatro
a ocho huevos esféricos, de color violeta y con brillo
parecido a la porcelana. Un polluelo recién nacido pesa
cerca de 38 gramos.
Los
polluelos demuestran muy pronto su precocidad, ya que empiezan
a seguir a los padres, mayormente al macho, desde que se secan
al salir del cascarón. Se produce una nidada al año
y apenas crecen un poco las crías "rompen los lazos
familiares".
Esta
variedad de aves se alimenta de diversas frutas y semillas, especialmente
de frutas rojas.
Las
gallinas de monte casi no se pueden hallar ahora en el Estado,
debido a que, además de ser víctimas de muchos depredadores
como los felinos y las zorras grises, también son presas
preferidas de los cazadores. Sus enemigos naturales más
comunes son los ocelotes, también en peligro de extinción.
Si
antes era posible hallar gallinas de monte en las cercanías
de los poblados, cosa que desde hace algunos años dejó
de ser frecuente, también es ahora difícil hallarlas
en sus refugios naturales, debido a que éstos son desforestados
con gran rapidez.
Estudiosos
de la vida silvestre consideran que la casi total desaparición
de esta ave se debe a una mezcla de factores como la modificación
de su hábitat y la intensa cacería de que fue víctima
durante muchos años.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)