El
pecarí, pequeño cerdo salvaje
Armado con largos colmillos, reacciona con singular
fiereza cuando es atacado

Entre
los cuentos y consejas con que los abuelos del campo yucateco
entretienen por las tardes a sus nietos figuran las anécdotas
protagonizadas por pequeños animales salvajes, "parecidos
a los cochinos pero de colmillos tan largos y puntiagudos que
son capaces de destrozar a cualquier ser vivo que se les ponga
enfrente".
De
asombro en asombro, de generación en generación,
los hombres del campo mantienen viva la creencia de que deben
tener mucho cuidado de los cerdos salvajes cuando salen de caza.
Y es común escuchar, después de la cacería,
que algunos miembros de la expedición acabaron en las ramas
de los árboles obligados por el feroz, amenazante acecho
del pecarí.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)