Construida
por artesanos italianos que llegaron a Mérida para erigir
el teatro "José Peón Contreras", en 1906,
durante la primera década del siglo, el primer propietario
de la casona fue el Sr. Aureliano Portuondo y Barceló.
Años más tarde la casona fue adquirida por el Sr.
Avelino Montes Linaje, rico hacendado y banquero español,
cuando la familia del dueño emigró a Cuba, luego
que en Yucatán se comenzaron a sentir los efectos de la
gesta social revolucionaria, que comenzó en 1910.
El
constructor de Villa Beatriz, de origen cubano, llegó a
Mérida a principios de siglo, donde contrajo matrimonio
con la Sra. Josefa de Regil Casares. Al parecer el Sr. Portuondo
y Barceló fue uno de lo socios de la empresa que impulsó
la edificación del teatro "José Peón
Contreras", lo que refuerza la hipótesis de que empleó
a los mismo arquitectos e ingenieros para erigir la residencia.
El
Sr. Jua Francisco Peón Ancona, cronista de la ciudad, menciona,
en el Diario de Yucatán del 2 de agosto de 1998, que "la
llegada de Fidel Castro al poder en Cuba (1959) arruinó
a D. Aureliano que, a sus 90 años primero se exilió
en Mérida y luego en Miami. Actualmente uno de sus hijos
es un conocido reumatólogo en esa ciudad".
En
la actualidad, la hermosa casona, marcada con el número
469, entre 33 A y 35, de arquitectura ecléctica y tendencia
neoclásica, pertenece a la Sra. María Eugenia Montes
Molina de Illesca, quien la conserva en buen estado, muy similar
al de sus tiempos de esplendor.