Segunda
prolongación
Años
antes de la que sería la segunda ampliación del
Paseo de Montejo hacia el norte, durante el Gobierno del ing.
Humberto Canto Echeverría (1938-1942), se intentó
desciar la avenida, a partir del Monumento a la Patria hacia el
poniente con la construcción de la avenida Estadio que
desemboca en el parque deportivo "Salvador Alvarado".
El
presidente municipal, Lic. Manuel Pasos Peniche fue el promotor
de ese nuevo, breve boulevar, a cuyos extremos también
se erigieron suntuosas mansiones, la mayoría de las cuales
aún se conserva y son testigos mudos de un gragmento de
la historia del paseo de Montejo (Irigoyen, Op. Cit.:65).
Es
también bajo la dirección gubernamental del Ing.
Canto Echeverría cuando se realizó en intento fallido
de cambiar el nombre del paseo de Montejo por el de "Nachi
Cocom". Un ayuntamiento de triste recuerdo ordenó
que se cambiara el nombre de Montejo al paseo, por el de Nachi
Cocom, tan solo para congraciarse con el Gral. Lázaro Cárdenas
(Menénde González, 1942:13).
Empero,
la sociedad meritense de esa época nunca aceptó
la arbitraria actitud del Gobierno estatal e incluso manifestó
su repudio por la impopular decisión.
"Fue
tan impopular el acuerdo que durante varias semanas se vio sentado
en una silla al pie de la pilastra que ostentaba la placa con
el nuevo nombre, a un gendarme uniformado, haciendo guardia permanente,
para evitar que fuera arrancada" (Ibid.)
Sin
embargo, el repudio y la presión que un importante y poderoso
sector de la población ejerció terminó por
guardar en el polvo del olvido el fracasado intento de cambiar
el nombre de la avenida: "Para el gran público, el
bello paseo continuará llamándose Montejo por los
siglos de los siglos" (Ibid.)
Durante
la gestión municipal del Lic. Vicente Erosa Cámara
(1947-1949), se amplió de nuevo hacia el norte de la ciudad
el paseo para unirlo con la colonia México.
La
prolongación de 1,200 metros de longitud se inauguró
el 1 de junio de 1950 por el presidente del país, Lic.
Miguel Alemán Valdés, cuando fungía como
alcalde de la ciudad el Sr. Pedro Castro Aguilar.
La
nueva ampliación resultó, en cuanto al proyecto
constructivo, similar a la obra original del Paseo, con la salvedad
de un ancho menor y sin el arbolado que caracterizó a la
vía primitiva.
En
esta nueva prolongación también se afectaron algunos
predios o terrenos ubicados en ese sector, cuyos dueños
fueron indemnizados de manera conveniente, según las fuentes
de la época.
"No
pulsó dificultades el Ayuntamiento con los propietarios
que fueron afectados, los cuales recibieron una compensación
material...están concluidos con un ancho de 26 metros por
891 de largo hasta la glorieta de 80 metros de radio, que conecta
con la primera calle de la Colonia México, lo que con una
extensión de 74 metros y 20 de ancho también se
construyó" (Erosa Cámara, 1947-1949).