Tercera
prolongación
La
última de las prolongaciones del Paseo de Montejo se llevó
al cabo durante la administración municipal del Lic. Gaspar
Gómez Chacón (1979-1981), siempre hacia el norte,
único sentido en la que la vía encontró terreno
disponible para crecer 2,600 metros más.
Como
mencionamos, el proyecto del Gral. Salvador Alvarado en 1916,
de prolongar la avenida hacia el sur no prosperó más
que hasta el primer cuartel de la antigua ciudad virreinal concebida
por Montejo. Por varios años el espacio quedó abandonado,
hasta que durante la gestión municipal del Sr. Luis Correa
Mena se construyó una vía de acceso con un área
arbolada que se inauguró el 5 de enero de 1995 para conmemorar
el 453 aniversario de la fundación de la ciudad.
Al
parecer, la obra que se construyó para darle una utilidad
más práctica al espacio, no fue la única
que se realizó, ya que en el libro "Mérida
(1542-1992) Antología" aparece la ilustración
de un proyecto arquitectónico para la entrada del Paseo
de Montejo, que según el texto, fue presentado por los
arquitectos Octavio Brito Lara, Gaspar Segura López, Fernando
Gamboa González y Carlos Acevedo Vázquez, para conmemorar
los 450 años de Mérida.
En
el dibujo se aprecia una especia de hemiciclo del cual destacan
en la parte superior grecas, semejantes a las que adornan algunos
edificios precolombinos de Uxmal, y al centro de un molinito.
Varias altivas palmeras contemplan el cuadro arquitectónico.
La
nueva prolongación del Paseo de Montejo, que limitó
con las antiguas cordelerías de Cordemex, según
algunos autores, contribuyó a deformar los cánones
arquitectónicos de la original vía, ya que sólo
generó que la afluencia vehicular aumentara de manera importante,
convirtiendo el apacible boulevar del siglo XIX, en una de las
principales vialidades de la capital yucateca.
Además,
la última etapa de la avenida presenta una característica
especial que, si bien podría no ser tan trascendental,
tampoco deja de ser significativa: el tramo construido, a partir
de 1981 tiene, a la altura de la colonia Emiliano Zapata Norte,
una desviación hacia el poniente.
En
las anteriores extensiones del Paseo de Montejo, el crecimiento
siempre se dio en línea recta, hacia el norte, por lo que
la última parte de la vía está marcada por
la única curva que la conforma.
"La
tercera prolongación, como la anterior careció del
aliento del Paseo incial y reforzó su deformación"
(Espadas Medina, Op. Cit.:18).
En
la actualidad, la más reciente de las prolongaciones del
Paseo limita con la glorieta donde, en 1990 se reubicó
el monumento a Gonzalo Guerrero, que en principio se instaló
en una especie de hemiciclo de piedra, que impedía su clara
apreciación en una plazoleta situada a escasos metros.
Con
las tres ampliaciones, el Paseo de Montejo llegó al límite
de su crecimiento, 5, 483 metros, lo que no sólo modificó
la idea original del proyecto, sino también la traza urbana
de la Mérida contemporánea, de la capital yucateca
del siglo XX.
La
edificación de los modernos centros comerciales en el oriente
y poniente del extramo norte de la tercer prolongación
de la vía, le han dado mayor dinamismo a la avenida más
importante de la ciudad.

La
inauguración del Centro de Convenciones "Yucatán
Siglo XXI", en las antiguas y ya en desuso cordelerías
de Cordemex y la integración de la zona habitacional construida
para los trabajadores de la desaparecida planta de proceso de
henequén, le imprimen nueva fisonomía al Paseo,
muy alejado de la que hace un siglo concibieron sus promotores.