Estatua
de Gonzalo Guerrero

Considerado
padre del mestizaje, la estatua dedicada al náufrago español
Gonzalo Guerrero, que durante el período prehispánico
llegó a tierras peninsulares mayas, es la cuarta más
importante que se ubica dentro de los límites del Paseo
de Montejo.
Nacido
hispano y muerto maya, debido a un complejo proceso de aculturación,
que incluso lo llevó a morir combatiendo contra sus antiguos
compañeros conquistadores, a favor del pueblo que adoptó
Gonzalo Guerrero es parte de una historia diferente e interesante.
El
aspirante a conquistador nació en Palos de Moguer, provincia
de Huelva, España, probablemente en los primeros años
de la última década del siglo XV, y debió
llegar a América en alguna de las numerosas expediciones
que a finales del siglo XV y principios del XVI, zarparon de la
península Ibérica para el nuevo mundo.
Junto
con 785 compañeros, que también estaban en busca
de gloria y fortuna, se enroló Gonzalo Guerrero en la expedición,
que dirigida por Diego de Enciso tenían permiso real para
conquistar y poblar la zona en la que actualmente se ubica América
Central.
Luego
de varias penalidades provocadas por el clima y los dardos envenenados
de los indígenas de esas tierras, la expedición
en la que viajo Guerrero logró llegar a Santa María
del Darién, desde donde en marzo de 1511 partió,
en nuevo viaje de conquista hacia la Española.
Cerca
de Jamaica la embarcación fue azotada por una furiosa tormenta
que provocó el naufragio de la nave. Trece de los ocupantes
del barco fueron arrastrados por la corriente hasta llegar el
litoral oriental en la Península de Yucatán, aún
desconocida, para los hispanos.
"No
se sabe con certeza, cual es la ubicación precisa del lugar
en que por primera vez pusieron el pie, en calida de náufragos,
los europeos. Hay quienes afirman que fue en Cozumel, otro en
Zama, la acutual Tulum y otors que en Polé la Xelha de
hoy. Incluso no faltan quienes afirman sin más base que
su imaginación, que en las cercanías del hoy famso
centro turístico de Cancún (Vivas Valdés,
1996:2)
El
monumento a Gonzalo Guerrero
por el Arqlgo. Alfredo Barrera Rubio
Director del Centro INAH Yucatán
Entre
los monumentos más destacados de la prolongación
del Paseo de Montejo de la ciudad de Mérida, se encuentra
la escutlrua en bronce de Gonzalo Guerrero, ubicada en la glorieta
del mismo nombre, en la parte terminal de esa imporante vía.
La
obra fue construida en 1981, durante la administración
municipal del Lic. Gaspar Gómez Chacón (1979-1981).
El tramo correspondió a la tercera etapa del Paseo de Montejo,
y abarca desde la fuente establecida frente al Club Campestre
al entronque con la carretera a Progreso.
Sin
embargo, la ubicación original del monumento estuvo en
una plaza cívica edificada en 1981, en la cuchilla formada
entre las carreteras antigua y nueva al vecino puerto, durante
la gestión municipal del Lic. Gómez Chacón.
El
objetivo de la comunidad emeritense, al elegir la plaza "Gonzalo
Guerrero" y colocar la estatua del histórico personaje,
fue el de dar prestancia a la principal entrada del norte de la
ciuda. En este sitio destinado a exaltar la figura del padre del
mestizaje en México, se levantó un hemiciclo con
piedra calcárea de la región y celosía de
estilo maya, se sembraron plantas endémicas, se puso en
servicio una pista de patinaje, un área de juegos infantiles
y andadores de mampostería rústica.
La
escultura de Gonzalo Guerrero fue forjada en bronce por el escultor
Raúl Ayala, y orginalmente perteneció a los propietarios
de la zona hotelera de Akumal, Quintana Roo, quienes la tenían
expuesta en sus instalaciones.
El
Gobierno del Estado de Yucatán, durante el mandato del
Dr. Francisco Luna Kan recibió en donación del Sr.
Pablo Bush Romero, entonces presidente del Club de Exploradores
y Deportes acuáticos de México, la obra artística
y la cedió al Ayuntamiento de Mérida, dependencia
que llevó al cabo los trabajos de infraestructura para
exhibir la escultura monumental.
Posteriormente,
durante la administración del alcalde Luis Correa Mena
81994-1995) se realizó una reubicación del monumento
escultórico a su posición actual.
Es
indudable que Gonzalo Guerrero tiene una importancia significativa
en la historia de México y de América, y con justa
razón se le ha considerado como padre del mestizaje en
nuestro continente.
Este
personaje hispano se integra cultural y biológicamente
a los mayas, ya que desposa a una indígena noble y logra
alcanzar una jerarquía importante en la estructura militar
nativa y en la lucha contra los conquistadores españoles.
Bernal
Díaz del Castillo en su "Historia verdadera de la
conquista de la Nueva España" nos describe datos reveladores
de la personalidad de Guerrero, cuando este le responde a Jerónimo
Aguilar, quien lo conmina a integrarse a la expedición
de hernán Cortés:
.."Yo
soy casado y tengo tres hijos, y tiénenme por cacique y
capitán cuando hay guerras: ios vos con Dios, que yo tengo
labrada la cara y horadas las orejas" (Díaz del Castillo
1968:66).
No
es mi propósito abundar sobre los datos históricos
de esta temática, ya que existe abundante literatura al
respecto, pero quisiera puntualizar algunos aspectos relativos
al reconocimiento social e histórico implícitos
en este monumento.
Gonzalo
Guerrero es merecedor de un reconocimiento social, pero su figura
no debe de de opacar a la de la madre del mestizaje, la mujer
maya.
El
monumento que comentamos no ha sido exento de críticas,
por este último aspecto, señalado en alguna ocasión
al suscrito por el Profr. Antonio Bentacourt Pérez, fallecido
hace algunos años.
La
escultura relega a un plano de inferioridad a la indígena
maya, ya que a los pies de Gonzalo Guerrero se esculpió
una pequeña representación, de poca relevancia,
de una madre anónima del mestizaje.
Lo
anterior nos lleva a reflexionar y preguntarnos, si no tuvo similar
trascendencia histórica la mujer nativa en el origen del
mestizaje y por qué no darle igual relevancia que al padre.
¿Es acaso este monumento, como muchos otros de nuestra
avenida principal, reflejo de la dominación histórica
del pueblo maya y su posición subalterna contemporánea?.
Sin
negar la importancia de esta obra artística, que engalana
la avenida principal de Mérida. Es indudable que se requiere
de la dignificación de la madre del mestizaje en América.