La
primera de las estatuas que adornaron el Paseo de Montejo fue
la dedicada al Dr. Justo Sierra O'Reilly, la cual se erigió
en el extremo norte de la avenida, donde hoy aún permanece,
como mudo testigo de una cronología constructiva que se
remonta 110 años atrás.
La
efigie fue donada por el Sr. Edmundo Casares Martínez de
Arredondo e inaugurada por el hijo del homenajeado, Lic. Justo
Sierra Méndez, entonces ministro de Instrucción
Pública y Bellas Artes el 15 de enero de 1906 para recordar
el 45 aniversario luctuoso de su padre.
Presentes
en la ceremonia de develazación estuvieron los Sres. Lic.
Olegario Molina Solís, gobernador del Estado y Miguel Aznar
Preciat, en representación del Ayuntamiento de Campeche-
el Lic. Sierra Méndez nació en Hecelchakán,
cuando aún pertenecía al territorio yucateco-. quien
leyó un inspirado poema del Dr. Jospe Peón Contreras.
Según
las crónicas periodísticas de la época más
de dos mil niños, alumnos de escuelas públicas y
particulares, desfilaron ante la estatua y depositaron ofrendas
florales. Asimismo, representantes de diversas instituciones educativas
deYucatán y Campeche también pfrecieron coronas
de flores como tributo póstumo a Sierra O'Reilly, como
las escuelas de Jurisprudencia, Medicina, Normal de Profesores,
de Farmacia; los colegios de Enseñanza Primaria y secundaria
de don Benito Ruz, Católico de San Idelfonso, Teresiano
y el Instituto Literario del Estado, de Niñas y Círculo
de Estudiantes, en una ceremonia que convocó a diferentes
esferas de la sociedad yucateca.
"Toda
la extensión del Paseo, estaba llena de carruajes particulares
y de sitio, y poco antes de llegar al lugar de la ceremonia, había
una avanzada de agentes de Seguridad Pública, con bayoneta
calda, de uno y otro lado del Paseo. También estaba allí
un destacamento de caballería..." (La Revista de Mérida,
15 de enero de 1906).
Literato
e historiador nacido en Tixcacaltuyub, al oriente de Yucatán,
el Dr. Sierra O'Reilly fue un acendrado defensor de la clase socioeconómica
a la que pertenecían los autores y gestores del Paseo de
Montejo, por lo que el descubrimiento de un monumento que preservara
por siempre su figura obedeció a un gesto de agradecimiento
a su posición política.
La
estatua, fraguada en bronce, obra del escultor catalán
Hondenden previamente la modeló en barro el artista mexicano
Jesús Contreras.
Tiene
dos metros quince centímetros de altura y se levanta sobre
un pedestal de cinco metros, de piedra especial, elaborada en
San Luis Potosí. La parte posterior de la estatua presenta
el escudo de Mérida con el título concedido por
el emperador español Felipe II, el 13 de julio de 1618:
"Muy noble y Muy Leal Ciudad de Mérida". Una
lápida en el centro cita: "A la memoria del Dr. Justo
Sierra, 1905" 8Menéndez, 1937: 19 y 20).
En
la glorieta donde se contrusyó el monumento al Dr. Sierra
O'Reilly, casi un mes después, el Gral. Porfirio Díaz
pisó suelo yucateco, en la histórica visita que
el presidente del país, en compañía de su
esposa, Sra. Carmen Romero Rubio, hizo a Yucatán en febrero
de 1906.
En
ese punto de la avenida se instaló, de manera temporal,
una estación ferroviaria que se denominó "Montejo",
exprofesa para dar la bienvenida al héroe oaxaqueño
y polémico estadista.
La
glorieta, qe en épocas tempranas fungió como el
límite del paseo, en los últimos años, a
raíz del desarrollo comercial y urbano, aunado a las prolongaciones
contemporáneas se ha convertido en el corazón del
Paseo de Montejo.