Museo
de Arte Sacro, en Conkal
El Museo de Arte Sacro de Yucatán, instalado en
una sección del ex convento franciscano de San Francisco de Asís
de Conkal, es el nuevo escaparate de una parte importante del patrimonio histórico
y cultural de la región, que en los últimos seis años despertó
el interés de la comunidad hacia un tesoro estético religioso que
durante décadas permaneció en el olvido.
Después
de casi cuatro años de trabajos de remozamiento y rehabilitación,
en ese lugar se abrió el museo el sábado 24 de marzo
de 2001,
para cumplir una labor didáctica, ilustrativa de antecedentes históricos
de la Iglesia yucateca.
Según el Catálogo
de Construcciones Religiosas de Yucatán editado en 1945 por la Dirección
General de Bienes Nacionales, el ex convento de Conkal data de 1549, está
ubicado a 15 kilómetros al noreste de Mérida y, junto con el templo,
abarca una superficie de 12,775 metros cuadrados. El mismo año otros dos
conventos fueron edificados en la Península: los de Maní e Izamal.
Las
cuatro salas del recinto, instaladas en la planta alta, tienen sistema de aire
acondicionado, para hacer más grato el paseo al
visitante. Sala
Uno: En este espacio del museo se explica qué es el arte sacro, cuáles
son sus características, dónde se encuentra, qué se ha hecho
para conservarlo y cuál es la importancia de su preservación. Se
ofrece igualmente una semblanza de los trabajos efectuados en la región
para el rescate de este patrimonio cultural. Los textos y fotografías de
la sala uno se refieren también al rescate de retablos, pinturas y esculturas
del siglo XVII: algunas con policromía vegetal, otras en acabado de hoja
de oro y plata, y unas más con estufados. Sobresalen, entre otras cosas,
las maquetas de las iglesias y ex conventos de Mocochá y Conkal, uno de
los entierros prehispánicos hallados durante los trabajos de exploración
arqueológica en los alrededores del templo conkaleño, evidencia
de material cerámico de estilo colonial y vasijas mayas prehispánicas,
así como una antigua polea de madera con la cual se extraía agua
de pozo, y añejas prendasfranciscanas teñidas de azul.Las prendas
de estos religiosos son por tradición austeras y de color café,
que simbolizan el desprendimiento material y sacrificio; sinembargo, conseguir
en aquel entonces en territorio maya los elementos para preparar pintura café
y teñir la lana era difícil y costoso, de manera que las órdenes
religiosas asignadas a esta región teñían sus vestimentas
de azul añil. En la sala se exhiben también copias de cartas en
las que los religiosos anunciaban visitas a otras comunidades y conventos de la
región, además de una custodia y cáliz que utilizaban para
celebrar misa en el camino. Por medio de sencillo juego interactivo, sobre un
gran mapa de Yucatánen el que se ilustran las distancias entre conventos
y templos virreinales, los visitantes del Museo de Arte Sacro pueden tener idea
del tiempo que duraban los frailes en desplazarse de un lugar a otro.
Sala
Dos: Contiene imágenes fotográficas de los santos más
veneradosen Yucatán: San José, San Pedro, San Francisco de Asís,
San Miguel Arcángel y la Inmaculada Concepción. Se presentan también
artículos que pertenecieron a personajes de la Arquidiócesis: los
guantes episcopales de Mons. Martín Tritschler y Córdova, la mitra
de Mons. Fernando Ruiz Solórzano y las zapatillas del atuendo episcopal
de Mons. Manuel Castro Ruiz. Hay además réplicas de madera de un
retablo mariano con símbolos de la Rosa Mística, las Torres de David
y de Marfil, el Arpa, la Fuente de Agua viva, la Luna, etc.
En
la Sala Tres, de retablos del siglo XVIII, se exhiben cuatro réplicas
de estas piezas con características propias de la época. El
dedicado a Cristo camino al calvario tiene elementos del retablo original
de Chumayel, pintado de color naranja oscuro con
aplicaciones de hojas de
oro en los detalles.
Hay
otro de estilo similar al del templo de Cansahcab, pero con una pintura peculiar,
probablemente de finales del siglo XVII, alusiva al Purgatorio.Es una pintura
muy rara, aunque sabemos que muchas iglesias del siglo XVII tenían un espacio
dedicado al Purgatorio y lo representaban con alguna pintura en un retablo casi
siempre colocado a la entrada del templo.
Se
exhiben también dos retablos pequeños, dedicados a los frailes dominicos
Santo Domingo de Guzmán y San Vicente Ferrer. En este rincón del
inmueble colonial se encontraron varias pinturas murales. Llama la atención
una alegoría del Sol con rostro humano, que presuntamente denota la entrada
a un espacio muy importante del convento: el lugar donde se supone que estaba
la capilla del Santísimo.
Sala
Cuatro: Dedicada al siglo XIX, destaca el retablo principal de estilo neogótico
que por muchos años permaneció en las bodegas del templo meridano
de Nuestra Señora del Carmen (suburbio de Mejorada). Fue restaurado en
un 90% y se conserva la mayor parte de los detalles característicos, hoy
recubiertos de hoja de oro sobre superficie azul cielo, con figuras de flores.Tres
imágenes complementan la pieza de arte sacro: una que sería la representación
de San Felipe de Jesús traída desde Cansahcab; otra de Santa Inés
y la restante, de Cristo Resucitado.
En
el documento Relación del Padre Ponce incluido en el
Catálogo de Construcciones Religiosas de Yucatán se describen
aspectos relacionados con la vida religiosa en la región en los primeros
años de la Colonia. Entre otras cosas, se indica que el convento
de San Francisco de Conkal es de los primeros que se hicieron en esta provincia
y estaba acabado con claustro alto y bajo, dormitorios y celdas, de piedra y barro
con poca cal, aunque encalado por fuera.Algunas celdas tienen techos de
bóveda y otras de madera, y en una de ellas rezan los frailes y se guarda
el Santísimo Sacramento.
Los
testimonios del Padre Ponce dan cuenta también de que en el lugar había
una huerta de naranjos bien ordenados, capilla y ramada (estancia) de indios,
una escuela donde se les enseñaba a los naturales a leer, escribir y contar;
una noria para regar las
hortalizas y una especie de hospital para curar enfermos
que casi siempre estaba fuera de uso, porque los indios preferían
curarse en casa.
Con
la supresión de las órdenes monásticas, el convento fue abandonado
por los frailes, y la parroquia pasó a manos del clero diocesano que, escaso
en número, no podía cuidar debidamente los extensos edificios y
las huertas que los franciscanos les legaron. Grandes extensiones de terrenos
fueron vendidas, hasta que las leyes de Reforma promulgadas por el entonces presidente
Benito Juárez determinaron la nacionalización de los bienes.
En
1915, durante el gobierno del general Salvador Alvarado, el templode Conkal fue
retirado del culto, hasta junio de 1919, cuando, a solicitud de vecinos de la
población, fue devuelto el recinto religioso con sus anexos.
En
1922, el ex convento fue ocupado por la escuela civil de la población,
y en 1924 se instaló en una parte del inmueble, sin previa autorización,
la oficina de la Liga de Resistencia Socialista que poco después dejó
ese local.
En
1926 fue otra vez suspendido el culto público y entregado el templo a una
Junta vecinal nombrada para su cuidado y conservación, hasta 1929 en que
volvió a ser entregado al clero.
Datos
generales:
Horario:
De 10 a.m. a 5 p.m., de martes a sábado, y de 10 a.m. a 2 p.m. los
domingos. Aún no se determina el precio de entrada, de manera que hasta
ahora el acceso es gratuito.