Venus
era uno de los cuerpos celestes más importantes que observaban los antiguos
astrónomos mayas. Parecen haber existido por lo menos dos nombres para
ella: Noh ek, la gran estrella, y XUx ek, la estrella avispa.
El
planeta Venus hace una revolucipon sinódica, en casi exactamente 583.920
días. Las revoluciones individuales ocurren en series de cinco, como sigue:
aproximadamente en 580, 587, 583, 583 y 587 días cada una, pero cualesquiera
cinco revoluciones consecutivas suman por término medio cerca de 583.920
días cada una. Los myas consideraban este período como de 584 días,
pero sabían que este valoe era un poco excesivo.
En
su revolución sinódica, Venus pasa por cuatro períodos: 1)
después de su conjunción inferior es estrella matutina por unos
240 días; 2) luego desaparece por espacio de 90 días, durante su
conjunción superior; 3) reaparece como estrella vespertina por espacio
de otros 240 días, y 4) desaparece de nuevo 14 días durante su conjunción
inferior.
Los
astrónomos sacerdotes mayas asignaban arbitrariamente valores algo distintos
a estas cuatro fases de Venus, aunque el número total de días en
una revolución sinódica permanecía siempre el mismo, o sea
584. Según la astronomía maya, Venus era estrella matutina durante
236 días, era invisible durante su conjunción superior durante 90
días; estrella vespertina durante 250 días; e invisible durante
su conjunción inferior durante 8 días lo que hace un total de 584
días.