La
comida yucateca
privilegio
de las tierras del Mayab

A
Yucatán se puede ir antes o después del fin del
mundo, según reza un refrán popular, lo cierto es
que solo mencionarlo, hace imaginar un espacio donde la cultura
de su gente y sus raíces, se pierden en el tiempo y se
confunden en la historia del mestizaje, protagonizado por Gonzalo
Guerrero en las antiguas tierras yucatecas.
Como
en otros lugares de nuestro país, la comida en Yucatán
es un signo distintivo, ya que en ninguna otra parte, la comida
está tan relacionada con la historia y el paisaje, con
la leyenda y la magia.
En
la imagen de los hombres de maíz, de la que da cuenta el
libro sagrado de los mayas, está la impronta de un universo
cultural donde la comida como sustento de un mundo real e imaginario
ocupa un lugar relevante.
En
la trilogía del faisán, el venado y el jabalí,
condimentados con el achiote, o recado colorado y las especias
venidas de ultramar, se adivinan los orígenes de un gusto
gastronómico que llega hasta nuestros días, y en
el que aparecen con sorprendente versatilidad los platillos de
una cocina famosa en México y en el mundo.
Degustar
del recetario de la comida yucateca es una experiencia en donde
se combinan el enigma de los vocablos mayas entretejidos con el
castellano y un sorpresivo arcoiris de sabores insospechados.
Bien
podría pensarse a la hora de comer los salbutes, los panuchos
o el genuino poc chok, que del color y el sabor responden no sólo
las apacibles tardes de Mérida, sino también ¿por
qué no?, las miradas de su gente que atrapan al mundo ahí
donde termina su contorno.
Laura