Hool, Champotón, 2 de septiembre.- Su arriesgada hazaña fue la última de su vida. En un hecho que consternó a la comunidad de Hool, un chiapaneco, que llegó al lugar hace apenas cuatro meses, se metió a la aguada del poblado y fue atacado por un cocodrilo que lo arrastró a la profundidad y lo ahogó.
El espectacular suceso fue observado por al menos 60 pobladores que intentaron auxiliar a “Chapa”, como se le conocía a este hombre de unos 36 años y quien desde mayo pasado llegó a esa comunidad para quedarse.
Sin embargo, los intentos resultaron infructuosos pese a que agentes judiciales dispararon hasta en ocho ocasiones al saurio.
Habitantes de Hool aseguraron que el martes pasado a las 18 horas, Marco Antonio Guillén tomaba bebidas alcohólicas con otros habitantes del poblado a la orilla de la aguada y a quienes presumía saber nadar “muy bien”, pues aseguraba haber estado en el Ejército.
“Nadó unos minutos y de pronto se hundió. El pobre pegaba de gritos y pedía auxilio mientras el cocodrilo lo zarandeaba, fue una muerte horrible”, relata una de las testigos.
Aseguraron que el saurio sacó el cuerpo dos veces del agua, pero la gente nada pudo hacer para que lo soltara.
“Lo mordía en un brazo y vimos cómo lo arrastró en la tierra. Le arrojamos piedras pero sólo conseguimos que lo metiera nuevamente a la aguada”, señalaron Manuel Canul y Víctor Chan, entre otros habitantes de Hool.
Explicaron que agentes judiciales lograron disparar al reptil y creyeron que éste había muerto, pues, incluso, lo agarraron de la cola y lo sacaron del agua, pero al ir en busca de una cuerda para amarrarlo, corrió y se sumergió nuevamente.
Señalaron que de inmediato comenzaron a buscar el cuerpo de Marco Guillén, lo cual lograron 20 horas después. Con el apoyo de elementos de la Marina y el Cuerpo de Bomberos, los pobladores arrojaron una red con la que en varias ocasiones “barrieron” la aguada hasta que encontraron el cuerpo a las 12:30 horas de hoy.
También intentaron sacar al cocodrilo, pero se presume que, al ser herido, el saurio se escondió en su cueva.
Cabe señalar que esta es la segunda ocasión en que el reptil, que vive en la aguada desde hace al menos 11 años, ataca a una persona.
El año pasado, una niña resultó lesionada cuando jugaba a la orilla del cuerpo de agua. Los pobladores aseguraron que en esa ocasión se planteó cazarlo y sacrificarlo, sin embargo, muchos se negaron, pues se cree que sin el reptil la aguada se secará.
Incluso, hace dos semanas los mismos habitantes arrojaron al agua dos cocodrilos pequeños.
Comentar
Imprimir
Enviar
a un amigo
| Ayuda|
Compartir
|