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Golpe al bolsillo de todos: El problema del Isstey no es solo del burócrata

viernes, 22 de octubre de 2021 · 05:40

No hay que ver la crisis del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Yucatán (Isstey) como un problema de los burócratas pensionados. Es algo que compete a todos, algo que afecta la cartera de todos los yucatecos, afirma Álvaro Garza R. de la Gala, expresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Grupo Yucatán.

Si bien los primeros beneficiados o perjudicados son los pensionados del Isstey, subraya, al invertir dinero el gobierno en el instituto, por aportaciones extraordinarias, se dejarán de hacer programas y obras.

Al ampliar sus comentarios sobre la quiebra inminente del Isstey si no se reforma la ley sobre las pensiones y jubilaciones, el especialista en finanzas hace hincapié en la cantidad que tendría que entregar el gobierno de Mauricio Vila por concepto de aportaciones extraordinarias al instituto a partir de este año y hasta el final del sexenio, en 2024.

Comparación

“Estamos hablando de 2,000 millones de pesos (en esos cuatro años)”, detalla. “Solo el crédito que solicitó el gobernador el año pasado, que no le fue autorizado por el Congreso, era más o menos de $1,500 millones y con ese dinero se iba a hacer un montón de cosas y se iba a reactivar la economía. Vamos a pensar qué haríamos con esos $2,000 millones que se estarán invirtiendo al Isstey y que no se estarán quedando en la economía”.

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“Es cuando nos damos cuenta de que no solo se perjudica a los pensionados del Isstey sino a la ciudadanía en general, porque dejamos de ver un crecimiento económico en el Estado por una mala planeación de las finanzas públicas”.

El maestro Garza recalca que para resolver el problema de fondo es fundamental reformar la Ley de Seguridad Social para los Servidores Públicos del Estado de Yucatán y el gobierno actual no debe aplazar esas modificaciones.

Espada y pared

“Ya estamos entre la espada y la pared”, agrega. “No hay tiempo, no hay otras salidas. Tenemos que agarrar al toro por los cuernos...”

Más adelante recuerda que el problema serio que representan las aportaciones extraordinarias a la institución —para aminorar el colapso de las pensiones— se extiende más allá del actual sexenio, pues la próxima administración tendrá que desembolsar por ese concepto casi $7,000 millones.

“Si hablamos del presupuesto de Mérida son poquito más de 3,000 millones (anuales)”, apunta. “Esto significa que en el próximo sexenio vamos a ver rebasado en dos el presupuesto del municipio solo en aportaciones extraordinarias”.

El entrevistado añade que aun vendiendo todos los activos del Isstey, “absolutamente todos”, el gobierno actual podría retrasar el colapso del sistema de pensiones del instituto y dejar que la siguiente administración empiece a pagar los costos altos en 2026, pero no sería lo correcto.

“Es algo como esto: hoy tienes cierta enfermedad y empiezas a tomar paracetamos. Si tienes una infección el paracetamol te va a quitar la calentura, pero no la infección. Necesitas un antibiótico para que esta infección se te quite a los cinco días”, compara.

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“Es lo mismo que sucede ahora con el Isstey: si se venden los activos estaríamos tomando paracetamol, pero no el antibiótico que representa la reforma”.

Explica que muchos activos de la institución son oficinas y bienes en funcionamiento, pero otros son solo terrenos.

“A esos terrenos hay que meterles muchísimo dinero, millones de pesos para poder venderlos”, prosigue. “No se trata nada más de que se venden y ya”.

“Por decir algo, si esos terrenos valen dos mil millones de pesos tendré que meterles $600 millones, por ejemplo. Con esa inversión solo me quedarán $1,400 millones. Esos $600 millones que puse pudieron servir para programas que generen una economía, que en lugar de ser productivos tenemos que meterlos para pagar pensiones y después vamos a tener que invertir de nuevo. Por eso digo que no es factible seguir pateando la lata, hay que enfrentarse al problema porque a la larga nos va a afectar a todos los yucatecos. Cuando el dinero gira, la economía funciona y eso se ve reflejado adicionalmente en impuestos”.

Antigua factura

El expresidente de IMEF en Yucatán también dice lo siguiente:

—Necesitamos ser críticos, constructivos con el sistema de pensiones actual. Obviamente heredamos una factura, ya sea por omisiones o errores, pero la seguimos pagando y es algo que debilita la economía familiar, que ya de por sí está deteriorada por la pandemia. Tendríamos que resolver el problema de fondo, tendríamos que reformar la ley.

—Lo ideal es armar mesas de diálogo con especialistas para revisar y darle certeza a la ley, a la reforma. El tiempo apremia. Ya estamos a la mitad de la administración de Mauricio Vila y si hacemos números veremos que realmente quedan dos años de gobierno porque en el último empiezan los movimientos políticos, por decirlo de alguna manera.

Algunos cambios

A una pregunta sobre los aspectos más importantes que debe considerar la reforma legal, el ex directivo señala que no puede abordar puntos específicos porque tendría que analizar el tema con mayor detalle, pero sí se refiere a temas generales:

“Esto es a nivel nacional, pero lo podemos bajar un poquito a Yucatán”, puntualiza. “Por ejemplo, deben dar sustentabilidad financiera, asegurando el pago de pensiones y la continuidad y permanencia de la seguridad social. Deben ser pensiones dignas y el nuevo sistema debe disminuir la presión financiera de la operación y detener en el corto plazo la tendencia deficitaria. Esto último es importantísimo”.

La edad promedio

Otro aspecto a considerar, continúa, es el de la edad en que se deben pensionar los trabajadores del Estado, que debería ser mayor, pues cuando se creó la ley local en 1976 la edad promedio de vida de los yucatecos era de 61 años y hoy es de 75.— ÁNGEL NOH ESTRADA

Crisis Números

Como bola de nieve crecerá la aportación extraordinaria del gobierno al Isstey sin reformas.

Lo de 2021

Este año se le tendrán que asignar al instituto 280 millones de pesos por ese concepto, para hacer frente a los compromisos de pago de las pensiones.

Lo que vendrá

En 2022 la cantidad será de 350 millones de pesos. En 2023, $650 millones, y en 2024 la cifra crecerá a 700 millones de pesos.

El total

La suma de esas cantidades, en tan solo cuatro años, es de casi 2,000 millones de pesos por aportaciones extraordinarias que tendrá que entregar este gobierno.

Todavía más

En el siguiente sexenio, el gobierno tendrá que dar casi $7,000 millones de aportaciones extraordinarias.

Lata muy pateada

“No es factible seguir pateando la lata (no hacer las reformas legales). Hay que enfrentarse al problema porque a la larga nos afectará a todos los yucatecos”, dice Álvaro Garza, expresidente de IMEF.