Seguridad

Paz con muy alto costo en Yucatán: informe dice que se legitiman excesos policíacos

En el documento “La paz como mito: el insostenible modelo de seguridad en Yucatán” se subraya que no es posible hablar de paz mientras exista una política institucional basada en las violaciones de derechos humanos.
jueves, 13 de enero de 2022 · 04:45

Un informe dice que se legitiman excesos policíacos

Desde hace algunos años, los gobiernos de Yucatán han alimentado el discurso de “Estado seguro”, una narrativa que ha legitimado que las policías estatal y municipales cometan violaciones a derechos humanos, como tortura y detenciones arbitrarias, sostiene el Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede).

Ese discurso oficial, señala la asociación civil, se refiere a que la entidad está libre de violencia y en un lugar privilegiado frente a la situación de otros lugares del país, sin verse el costo en materia de derechos humanos.

En el documento “La paz como mito: el insostenible modelo de seguridad en Yucatán”, Casede subraya que no es posible hablar de paz mientras exista una política institucional basada en las violaciones de derechos humanos.

Ese análisis, como publicamos, fue presentado anteayer en Ciudad de México en un foro conducido por los doctores Raúl Benitez Manaut, Sergio Aguayo Quezada y Jorge Fernández Mendiburu.

Los dos primeros son integrantes de Casede —Raúl Benítez es el presidente— y el tercero es asesor de Grupo Indignación y profesor del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM.

En el documento —elaborado por investigadores yucatecos y avalado por la asamblea de Casede— se exponen detalles de la reestructuración operativa y administrativa de la policía estatal, desde la Secretaría de Protección y Vialidad (SPV) en el sexenio 2001-2007 hasta la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que se conoce ahora, luego del cambio de nombre en el quinquenio 2007-2012.

También se aborda el establecimiento de los programas Escudo Yucatán y Yucatán Seguro, con cuantiosas inversiones en equipo, y se subraya que, a pesar de todas las medidas, los indicadores que se busca contener se han deteriorado gradualmente.

Incidencia delictiva

“Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la incidencia delictiva en Yucatán pasó de menos 46.2% en 2018 a más 25.1% en 2019, una variación de 71.3 puntos porcentuales en el estreno de la actual administración, diametralmente opuesta a la media nacional, que en ese mismo año aumentó de 2.6 a 4%, una variación de 1.4 puntos porcentuales”, se cita.

“Por clasificación, las denuncias de delitos contra la vida y la integridad corporal en Yucatán crecieron 18.8% en un año. En este rubro destaca el delito de homicidio, que aumentó 51.1% en comparación con 2018.

“Los delitos contra la libertad personal subieron 133.3% en comparación con 2018, incremento cuya principal causa está en igual aumento de los ‘otros delitos’ diferentes al secuestro, tráfico de menores y rapto”.

Más adelante se indica que es falso que Yucatán no presente indicios de la presencia del crimen organizado.

“La muestra más clara de disputas entre bandas del crimen organizado en Yucatán se ha producido en la costa”, dice el texto. “El motivo de la disputa es el control de la captura del pepino de mar, una especie en peligro de extinción”.

El mando policíaco

Una parte del documento se refiere al titular de la SSP, Luis Felipe Saidén Ojeda. Se recuerda que ha estado al frente de esta corporación un total de 19 años, que abarcan los gobiernos de Víctor Cervera Pacheco (1995-2001), Ivonne Ortega (2007-2012), Rolando Zapata (2012-2018) y Mauricio Vila (2018-2024).

A continuación se dice: “En Yucatán se suele ver a Luis Felipe Saidén como un suprapoder que debe ser tolerado con tal de preservar la seguridad en el Estado. La influencia de este funcionario ha crecido a partir de la implementación de los programas Escudo Yucatán, durante el gobierno de Rolando Zapata, y Yucatán Seguro, durante el gobierno de Mauricio Vila”.

“Otro factor que impacta en la influencia de Saidén es el respaldo irrestricto de cámaras empresariales a su trabajo. Su labor ha sido abiertamente apoyada por las principales cámaras empresariales de Yucatán”.

De acuerdo con el análisis, estos antecedentes “ayudan a explicar por qué, durante su campaña, Mauricio Vila anunció que, en caso de ganar, ratificaría a Saidén en el cargo, a pesar de sus vínculos con gobiernos priistas y con las críticas que en el pasado militantes del PAN hicieron en privado sobre la labor de este funcionario”.

Se menciona como una señal del poder del secretario el hecho de que la oposición rara vez critica su trabajo, y cuando lo hace “esto ocurre de forma indirecta y sutil”.

“La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, una institución permanentemente plegada al gobierno estatal en turno, tampoco ha intentado ser contrapeso”.

 

Conceptos

Según un análisis presentado anteayer, la SSP en Yucatán tiene un poder casi ilimitado.

Sin contrapesos

La actuación de esa corporación, dice el texto que publicó la asociación civil Casede, tiene el apoyo irrestricto de cámaras empresariales. No hay contrapeso de la Fiscalía del Estado ni de la Comisión de Derechos Humanos.

¿Y el escrutinio?

“Esta situación es problemática, pues en una democracia los cuerpos de seguridad deben obedecer al Poder Ejecutivo y ser sujetos de escrutinio y vigilancia”, añade la organización.

¿Dónde leerlo?

En yucatan.com.mx publicamos el documento, que se titula “La paz como mito: el insostenible modelo de seguridad pública en Yucatán”. También puede ser consultado en el sitio digital de la asociación Casede: casede.org