Beto Eljure y "Fayo" Solís cambiaron la historia

A medio siglo de la primera velada titular de boxeo en Yucatán

“De allí en adelante, llegaron todas las peleas posibles para Yucatán. Todo mundo volteó a ver a Yucatán”, cuenta Guty Espadas
domingo, 23 de enero de 2022 · 09:00

El boxeo local siempre recuerda las frases del inolvidable Beto Eljure diciendo que él fue quien organizó la primera pelea de campeonato importante en Yucatán. Malhablaban muchos del “Turco” por su forma de ser, pero nadie le quitaba el mérito que hoy recordamos.

Fue, en mancuerna con otro grande del empresariado, Gonzalo “Fayo” Solís, que montaron una función que cambió la historia. Y ayer se cumplieron 50 años de esa velada, que llevó a los grandes escenarios nacionales a Miguel Canto.

Gonzalo Solís Domínguez (en la imagen superior) y Alberto Eljure Sesín,  un tándem que ayudó a construir la histórica velada de enero 22 de 1972. El “Turco” y “Fayo” representaron una parte legendaria del boxeo yucateco.
Beto Eljure
En la imagen, Alberto Eljure Sesín, El “Turco”.

El que luego fuera llamado “Maestro” se enfrentó a Rocky García la noche del 22 de enero de 1972. Llegó como víctima Miguel y terminó propinando un nocaut a un inesperado perdedor ante una de las mayores afluencias en el que era entonces el escenario máximo de Yucatán: la Plaza de Toros Mérida.

¿Qué tuvo de importancia esa pelea en mención?

En ella, Canto Solís dio el gran salto. Y puso a Yucatán, definitivamente, en los ojos de la crítica nacional e internacional. Y luego se dio paso a la lucha que permitió a la entidad alcanzar cuatro campeones mundiales de boxeo en menos de una década, toda una proeza.

Por eso la expresión de Alberto Eljure Sesín, porque esa velada, como narró Juan Brea para Diario de Yucatán, sirvió para el inicio del ascenso de Canto en la escala mundial.

“Canto se corona con gran actuación”, fue el título de este periódico para presentar la noticia, escrita por Juan Brea (Felipe Escalante Ruz, nombre de pila del famoso cronista y químico) y documentada gráficamente por Isidro Ávila Villacís, un inmortal viviente del periodismo yucateco.

Nos recordaron la efeméride varias personas. Lectores del Diario presentes, como Luis Alberto Araujo Andrade, quien por medio de un correo cita lo importante y trascendente de la velada; Arturo Millet Molina, que además de ser apasionado del béisbol estuvo en cada pelea del “Maestro” en la arena de Reforma y en el Parque Carta Clara; Luis Pablo Molina Sierra, quien acudió a todas las peleas de Canto desde antes de ser monarca; José Valentín Canto Presuel “Gemelo”, coleccionista de historias de Miguel, y el doctor Fernando Núñez Zapata, quien, a voz lenta, narró que “Canto le dio una lección a Constancio ‘Rocky’ Gamboa’ en la Mérida”.

"Todo el mundo volteó a ver a Yucatán"

Guty Espadas, entonces solo conocido como Gustavo Hernán Espadas Cruz, igual soñaba con estar en peleas como las protagonizadas por Miguel, y por los llenazos que habían con solo anunciar a Vicente Pool.

“De allí en adelante, llegaron todas las peleas posibles para Yucatán. Todo mundo volteó a ver a Yucatán”, cuenta Guty, quien fue monarca en la “época dorada” junto con Freddie “Chato” Castillo, Lupe Madera (que en paz descanse) y Juan Herrera.

“¡Qué época esa! Nunca viviremos algo igual”, afirma el “Gemelo” Canto Presuel, quien evoca que en la noche mencionada de 1972 “Miguel, que no fue mucho de celebrar sus victorias, pegó un salto espectacular cuando se anunció el veredicto. Nunca Miguel celebró así, ni cuando fue monarca mundial”.

Rocky era el favorito para esa noche, que en los promocionales rezaba “Por primera vez en la historia del boxeo yucateco, pelea por el campeonato mosca de la Rep”, y presentaba a un García posando con el cinturón ceñido, y a Canto más pequeño en el lado superior izquierdo.

Dejamos, a continuación, la emotiva entrada de la reseña del Diario en la edición del 23 de enero. Magistral la actuación de Miguel, dirigido por otro grande, como “Cholaín” Rivero, como el apunte del periódico:

“Miguel Canto, el brillante peso mosca local, tuvo anoche la mejor pelea de su carrera, con una inspiración tremenda, para derrotar por amplísimo margen al regiomontano Constancio “Rocky” García y arrebatarle el cetro nacional, en una noche de apoteosis que enloqueció de júbilo a cerca de diez mil fanáticos en el coso de la Reforma.

“DELIRIO.- Cuando el vicepresidente de la Comisión de Box y Lucha del Distrito Federal, Sr. Benjamín González Márquez, quien sancionó el combate, ciñó al pequeño estilista del patio el cinturón emblemático, la multitud prorrumpió en una gritería ensordecedora que convirtió el viejo local en un maremágnum. Culminaba así en la cima, una actuación de Miguel Canto en el cuadrilátero, que le ha granjeado meritorios triunfos sobre las principales figuras del país”.

Reseña del Diario que motiva

Emotiva, sin duda, la reseña la del Diario, tomada con puntos e íes para esta entrega de los “Domingos especiales de www.yucatan.com.mx”.

Canto, ya monarca nacional, fue visto a futuro como la estrella. Pero no fue sino hasta 1973 que disputó por primera vez el cetro mundial, fracasando ante Betulio González en Venezuela, y en 1975, el 8 de enero, logró la consagración superando a Shoji Oguma en la batalla de Sendai.

Eso sí, lo que marcó la pauta para todos fue la contienda Canto-Rocky, pues se dejaron venir, desde entonces, infinidad de peleas de campeonato, sean nacionales, de Norteamérica, que entonces tenían muchísimo valor, y luego los mundiales, con Canto como estandarte.

Ironías: Canto se dio a conocer en la Plaza Mérida, pero ninguna de las cinco defensas de campeonato mundial que realizó en territorio yucateco fue en el veterano escenario de Reforma. Las cinco veces que peleó por el cetro fueron en el Parque Carta Clara, que había robado protagonismo a la arena taurina y tenía mayor aforo en Chuminópolis.

Pero la lección del tándem Eljure-Fayo, con ayuda de varios empresarios que decidieron echar la mano y la cartera, permitieron que, cincuenta años atrás, se tuviera la primicia: un una pelea nacional en Mérida.

Y el “Turco” Eljure tenía motivos para presumirla: él fue quien la gestó. Y Canto la hizo grande.