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Jesús resucita en obras de arte

Plasman el triunfo de Jesús sobre la muerte en diferentes creaciones
lunes, 18 de abril de 2022 · 05:20

El símbolo más conocido del cristianismo es la unión de maderos formando una cruz. La herramienta de tormento que Jesús transformó en instrumento de redención predomina en las representaciones del Salvador, pero hay artistas y comunidades parroquiales que prefieren evocarlo, no encomendando su espíritu al Padre, sino triunfante sobre la muerte.

Miguel Ángel, Rubens, Germain Pilon, Pericle Fazzini y James Tissot son algunos creadores que plasmaron la Resurrección en obras en tela, papel, mármol y bronce que se exhiben en museos y templos.

También hay ejemplos en Yucatán, por ejemplo la escultura realizada para la parroquia del fraccionamiento Montecristo.

Esta página la ilustran algunos de esos trabajos artísticos que mantienen presente la imagen de Cristo Resucitado.

“Cristo Redentor” de Miguel Ángel

Bloque de mármol blanco, 2.05 metros de altura

Miguel Ángel Buonarrotti recibió el encargo en 1514. La versión final fue entregada en 1521. La imagen original estaba desnuda y después se le añadió el paño de pureza de bronce.

Se encuentra en la basílica romana de Santa Maria sopra Minerva, que en su sitio oficial explica que Miguel Ángel representa en la escultura “toda la fuerza del Cristo resucitado mediante el tratamiento anatómico del cuerpo”. Jesucristo abraza el instrumento de su pasión (la cruz, la caña y la esponja con la que le dieron de beber vinagre), y gira su rostro hacia un lado para mostrar su semblante.

“La resurrección de Cristo” de Pieter Paul Rubens

Tríptico, óleo sobre madera: la parte central mide 138 por 98 centímetros y los paneles izquierdo y derecho, 136 por 40 centímetros

Expuesto en la Catedral de Nuestra Señora de Amberes, Bélgica, fue realizado entre 1611 y 1612 para la tumba de Jan I Moretus. Cristo resurge poderosamente de su tumba en la roca. El resplandor de su cuerpo contrasta con la oscuridad que rodea a los soldados. El panel izquierdo muestra a Juan el Bautista, patrono de Jan Moretus, y el derecho, a Santa Martina, patrona de la viuda de Moretus y quien encargó el tríptico.

“Cristo Resucitado” de Germain Pilon

Mármol de 2.15 metros de alto, 1.885 de largo y 0.74 de ancho

Ubicado en el ala Richelieu del Museo del Louvre, en París, fue encargado a Pilon en el siglo XVI como parte de un grupo escultórico comisionado por Catalina de Médicis para la capilla Valois de la abadía de Saint-Denis. Pero la obra nunca salió del taller del artista, precisa el Louvre.

El Resucitado aparece entre dos soldados romanos conmocionados por la aparición. La cabeza está ligeramente inclinada y la mirada se dirige hacia abajo.

“La Resurrección” de Pericle Fazzini

Escultura en bronce de 20 metros de largo por 7 de alto y 30 toneladas de peso

De acuerdo con información de los Museos Vaticanos, en 1964 el papa Pablo VI comisionó a Pier Luigi Nervi el diseño de la sala de audiencias. Las obras comenzaron dos años después y el espacio fue inaugurado en 1971. Por su parte, Fazzini empezó a trabajar en la escultura en 1970 y la completó en 1977, cuando fue consagrada. El artista concibió el milagro de la Resurrección como una gran explosión que convulsiona enteramente el huerto de Getsemaní, “como una enorme tormenta de escala mundial, y a Cristo que se eleva serenamente de todo esto”, según la describió su autor.

“La Resurrección” de James Tissot

Acuarela opaca sobre grafito en papel vitela, 32.5 por 21.1 centímetros

Tissot, originario de Francia, la realizó entre 1886 y 1894. La obra forma parte del acervo del Museo de Brooklyn, Nueva York, que describe a Jesús elevándose milagrosamente de entre los muertos luego de emerger de la tumba sellada y resguardada por vigilantes. Su rostro resplandece y las heridas en su cabeza, manos, pies y pecho tienen un brillo blanco.

“Cristo Resucitado” de Lorenzo Rafael

Escultura en bronce de 3.60 m de altura y 460 kilos de peso

Creada por el artista oaxaqueño —fallecido en 2020—, la figura preside el presbiterio de la iglesia de Cristo Resucitado de Mérida (fraccionamiento Montecristo). Fue colocada el 14 de diciembre de 2000, cuatro días antes de la consagración de la sede parroquial y 10 meses después de que llegara a la ciudad.

“Diario de Yucatán” informó en su momento que la fundición en bronce se hizo en Pachuca. A su llegada a Mérida en febrero de 2000 fue instalada de manera temporal en el área administrativa del templo.

El primer párroco de la comunidad, el presbítero Jorge Carlos Menéndez Moguel, explicó que de las dos propuestas que les presentó el escultor eligieron la que sintetizaba, “de manera sobria, el momento en que Jesucristo vence a la muerte”.

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