Medio ambiente

La ballena de Progreso murió de hambre a 227.5 kilómetros de la costa de Yucatán

Una investigación científica, cuyos resultados fueron publicados en este 2022, determinó el lugar donde murió la ballena que recaló en Progreso, la causa de su muerte y la trayectoria del cadáver a la deriva hasta que varó.

La historia de la ballena que recaló en Progreso, Yucatán, en 2016 se sigue escribiendo. Ahora, seis años después, los científicos ya saben que era una cría recién destetada y emigraba del Atlántico Norte al Mar Caribe, pero entró al Golfo de México y murió de inanición a 227.5 kilómetros al noreste de Progreso.

La famosa ballena de Progreso entró a la historia de Yucatán  a las 8 de la mañana del 28 de febrero de 2016, tercer domingo de la Cuaresma, cuando los pescadores  Leopoldo Salas Barredo “Campechano”, Carlos Ortiz de la Rosa, Víctor Manuel Herrera Chan, Arturo Cruz y Carlos Salas, a bordo de la lancha “Emmanuel”, la hallaron muerta y  atorada en los dados de la terminal remota.
 
Decidieron jalarla mar adentro para los tiburones, pero llegaron los pescadores José Acosta Azueta “Chepe”, Iván Acosta, Julio César Muñoz Amaya “Chaleco” y José Carlos Pool Puc “Diablo, en la lancha “Iván”, y entonces juntos acordaron remolcarla a tierra.
 
Por esta decisión, los ocho  perdieron el día de pesca, pero entraron a la historia como los descubridores del primer varamiento de una ballena en Yucatán y, además, contribuyeron a la ciencia que estudia a los mamíferos marinos.

ballena muerta Progreso Yucatán varamiento
El cadáver de la ballena a orilla de playa se tornó en un verdadero espectáculo en Progreso (Megateca)


 Hora y media les tomó  remolcar al cetáceo muerto hasta tierra. El mar frío recibió a quienes se tiraron para atar la cola del animal y, cuando decidieron llevarla al playón poniente en vez del aledaño malecón oriente donde se concentran los bañistas, la ballena se atoró cuando pasaban por los arcos del muelle y tuvieron que maniobrar.
 
Cuando a las 9:30 de la mañana el ballenato muerto llegó ante el playón poniente de Progreso se transformó en un inédito espectáculo  que ninguno de los visitantes que ese domingo llegaron a la ciudad de Progreso se perdió.
 
Para sacarlo del mar, los pescadores primero lo jalaron con un montacargas, pero las sogas no resistieron; alguien llevó una maquinaria pesada de mayor potencia y con ella lo acercaron poco a poco a la playa. Finalmente, a las 4 de la tarde, el ballenato fue depositado en tierra.
 
Todo esto fue resumido en un párrafo para la ciencia. “El 28 de febrero de 2016, un cetáceo no identificado fue reportado a la deriva al este de Progreso, Yucatán, México, a unos cinco km de la costa. Fue remolcado a tierra y luego tirado aproximadamente 100 m por encima del límite de la marea alta utilizando maquinaria pesada”, sintetizan los investigadores Raúl Díaz Gamboa, Carlos Tamayo Millán, Gaspar Poot López, Carlos González Salas, Harold Villegas Hernández y Sergio Guillén Hernández en un artículo publicado en enero de este 2022 en la revista científica “Aquatic Mammals” (“Mamíferos Marinos”).
 
Tamayo Millán es investigador  de la Universidad del Mar en Oaxaca; los demás, del Departamento de Biología Marina de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
 
Los seis firman el artículo “Primer registro de varamiento de rorcual común (Balaenoptera physalus) en aguas mexicanas del Golfo de México”, donde consignan los resultados más recientes de los estudios sobre la ballena de Progreso.
 
Desde 2016 Díaz Gamboa, quien dirigió la necropsia del animal en la playa aquel 28 de febrero, informó que era un rorcual común, también llamado ballena de aleta, especie que no tiene dientes y que es el segundo cetáceo más grande, solo superado por la ballena azul.
 
“La presencia de una cresta en la tribuna y la presencia de placas de barbas blancas en el lado derecho confirman la identificación de la especie”, destacan los investigadores en el artículo.
 
Era un macho inmaduro, con edad de uno a dos años, 14.5 m de largo y un peso que se calculó en 15.6 toneladas (15,600 kilogramos), detallan. En 2016 la Profepa informó que se calculó que la ballena pesaba 25 ton.

¿De dónde vino?

“Creemos que la cría y su madre emigraban del Atlántico Norte al Caribe; su mamá la acababa de destetar, la liberó, dejó de darle leche, así que entró  en la etapa de transición de comer sólidos por su cuenta, justo en la época de migración de las ballenas del Atlántico Norte, entró al Golfo de México, murió y recaló”, responde Díaz Gamboa, en entrevista.
 
En el artículo, los seis científicos afirman que “en el Atlántico Norte Occidental, las ballenas de aleta se alimentan en verano al norte de Long Island, Nueva York, hasta Terranova, y se cree que se reproducen mientras ayunan en invierno frente a Florida y en el Mar Caribe.
 
“El período de empadre (apareamiento) en esta zona es de diciembre a febrero, seguido de 11 meses de gestación, y el destete ocurre a los siete meses, cuando la cría mide de 11 a 13 metros, lo que sugiere que este individuo de 14.5 m fue destetado recientemente”, indican.

¿De qué murió?

De inanición, contesta el doctor Díaz Gamboa, en entrevista en su oficina del Campus de .Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Uady, en Mérida.
 
Los investigadores reportan que “la necropsia reveló un estómago vacío y con múltiples úlceras gástricas, que indica la falta de alimentación durante varios días antes de la muerte”.
 
Pero ¿qué comida no logró conseguir el ballenato?  El  rorcual común se alimenta de krill (eufáusidos,pequeños crustáceos parecidos a los camarones), algunas especies de crustáceos planctónicos, peces y calamares pequeños; en promedio se calcula que un individuo consume arriba de dos toneladas de eufáusidos por día, informa la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en un libro sobre esta especie.
 
Sobre la necropsia, los seis investigadores indican que también  reveló que el ballenato tenía el parásito Pennella balaenoptera (que se alimenta de sangre a través de mandíbulas alargadas) en el pedúnculo caudal (zona estrecha que une la cola con el resto del cuerpo). 
 
Otros resultados de la necropsia, señalan los científicos, son que  “en el examen externo no se observaron signos de depredación ni de interacción humana” y “no se observó evidencia de lesiones internas”.

No fue la exploración petrolera 

Así, la necropsia descartó que la causa de la muerte fue la exploración petrolera, a la que culparon veteranos pescadores de Progreso que en marzo de 2016 afirmaron que las ondas sonoras de las explosiones marinas dañaron el cerebro de la ballena y que  desde que comenzaron las detonaciones veían peces, tortugas y hasta tiburones muertos en alta mar.
 
De agosto de 2015 a fines de 2016,  en el Golfo de México frente a Yucatán, varios buques —como el “Harrier Explorer” y el “Palo de Tinte” (que encalló en Alacranes)—  estuvieron disparando continuamente, las 24 horas de todos los dias, cañones de aire comprimido que emiten ondas acústicas (ruido de hasta 14 millones de  decibelos, según la literatura sobre la exploración petrolera) que pueden penetrar hasta 7,000 metros en el suelo marino, mientras la misma embarcación arrastra cables que obtienen una imagen del subsuelo marino como una ecografía. 

¿Dónde murió?

Otras preguntas a las que los seis investigadores dan respuestas científicas son ¿dónde murió el ballenato? ¿cuántos días estuvo a la deriva? y ¿cuál fue la ruta de su viaje hasta que varó en Yucatán?
 
Con base en el tamaño de la ballena, las corrientes marinas y los vientos predominantes en los días previos al varamiento, el lugar estimado de la muerte fue a 227.5 km al noreste del sitio de varamiento (en línea recta). El lugar del deceso se ubicó en la plataforma continental de Yucatán con una profundidad de 75 m, a 162 km de la costa y a 109 km del quiebre de plataforma más cercano”, precisan.
 
También calculan que, cuando fue hallado, el ballenato tenía entre tres y cinco días muerto, pues había perdido el 25% de la piel.
 
Adicionalmente, con base en los estudios oceánicos y simulaciones, los científicos calculan que  “estuvo a la deriva 268.5 km (en los tres o cinco días), primero en una trayectoria un poco sinuosa y luego casi lineal”.

Ballena de Progreso

Ballena de Progreso

Ballena de Progreso

Ballena de Progreso

A una pregunta, el doctor Díaz Gamboa contesta que no hay un registro oral o anecdótico de que, antes del ballenato, haya varado una ballena en Yucatán.

Asimismo, recuerda que los restos óseos del ballenato fueron recuperados, articulados y están exhibidos permanentemente en Progreso, Yucatán, y destaca que es la primera ballena que se exhibe en todo el Golfo de México, tanto en la parte mexicana como en la estadounidense.

Ballena de Progreso
La primera ballena que se exhibe en todo el Golfo de México se encuentra en Progreso, Yucatán (Foto: Dr. Raúl Díaz Gamboa)

También destaca que el ballenato de Progreso es el primer registro de varamiento de un rorcual común en las aguas mexicanas del Golfo de México y el cuarto registro confirmado para esta especie en el Golfo.— Flor Estrella Santana