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Madres en Yucatán: ¿Qué tienen en común una mamá bailarina, una empresaria y una periodista?

La profesión es fuente de conocimientos y experiencias que las mujeres aprovechan en la crianza de sus hijos.

De la danza al servicio público, de la actividad empresarial al periodismo, de la cocina a la música, el deporte y la investigación científica. La profesión es fuente de conocimientos y experiencias que las mujeres aprovechan en la crianza de sus hijos.

En algunos casos la especialidad laboral es el medio por el que convive la familia, en otros pone a la mano estrategias que favorecen el desarrollo de la descendencia, y en otros más sirve para enseñar con el ejemplo.

En el marco del Día de las Madres, que se conmemora el próximo martes, ocho profesionales de diversos ámbitos comparten los saberes y las prácticas de su campo de trabajo que adoptaron, o lo siguen haciendo, en el ejercicio de su maternidad:

La maternidad y la danza

Lourdes Luna, bailarina, coreógrafa, directora de Créssida Danza Contemporánea y el Conservatorio de Danza de Yucatán, mamá de Diego (23 años) y Lisa (21): “Uno de los principales valores que traslado desde la danza como bailarina y creadora hacia mi etapa como madre de dos hijos es sin duda la disciplina rigurosa, pero desde una postura abierta y sensible”.

“Como bailarina fomenté un respeto profundo hacia mi cuerpo pues era él mi principal instrumento de trabajo y, en ese cuidado, se desarrollaba también el cuidado y respeto por los otros, por lo que mis hijos han crecido bajo esa filosofía gracias a la danza. La danza contemporánea además obliga a desarrollar una mentalidad abierta, incluyente pero cuestionadora, misma que trato constantemente de compartir y fomentar en el desarrollo integral de mis hijos y mis alumnos”.

Ser madre y científica

Luz María del Carmen Calvo Irabién, doctora en Ecología, investigadora en el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), mamá de Julia (21 años): “Cuando tu pasión es tratar de entender por qué la naturaleza funciona como funciona, en especial las plantas, aplicas el método científico para buscar respuestas. Entonces, entre otras cosas, observas y experimentas. Esta habilidad para observar y experimentar te enseña que cualquier resultado es posible y que la paciencia es muy importante”.

“En muchos momentos complicados de mi desempeño como madre recurrí a la observación y sin duda a la experimentación, intenté muchos experimentos, algunos con muy buenos resultados. También, aprendes que la naturaleza tiene sus tiempos y que no es posible modificarlos fuertemente; un poco sí, pero nada más. Una semilla, un árbol, tienen su tiempo para germinar, para florecer y fructificar. Usando algunos trucos tú puedes acelerar un poco el proceso, pero solo un poco; entonces aprendes a respetar esos tiempos y observar constantemente”.

“El día menos pensado te das cuenta que germinó, floreció, dio frutos y, sin saber cómo, tu confianza aumenta, se fortalece. En el desempeño como madre, esa confianza en nuestras hijas, nuestros hijos, es un ingrediente muy útil, esencial diría yo”.

La maternidad en el deporte

Diana Chay Dzul, halterofilista, mamá de Jimena (9 años), Diane (5) y Ángela (2): “Ser madre y deportista me ha enseñado a ser dedicada y poner todo mi empeño en lo que hago. Mis niñas me ayudan para poder seguir adelante y mejorar cada día. Es difícil tener tiempo para todo, pero sé que vale la pena tanto sacrificio para que mis niñas estén orgullosas de mí”.

“Seguirán mis pasos muy pronto y siempre las apoyaré”.

Ser ejemplo como mujer y madre

Gabriela Pool Camelo, presidenta municipal de Sucilá, mamá de Abisaí (17 años) y Aylin (13): “Ser la primera alcaldesa de Sucilá es una gran responsabilidad, que asumí con mucha humildad; mi mayor motivación es que mis hijos se sientan orgullosos de su madre”.

“Uno de los aprendizajes más importantes que hemos tenido en los últimos meses es la organización. Si bien antes nos coordinábamos, ya que mientras ellos estudiaban su papá y yo trabajábamos, ahora tenemos que ser mucho más organizados. Así como planeo junto a mi equipo de trabajo las actividades y proyectos en favor de Sucilá, así también ahora con mucho detalle tengo que planear junto a mi esposo Emilio y mis hijos Abisaí y Aylin el tiempo para convivir y platicar con ellos, para que tengan presente que soy la presidenta municipal de Sucilá pero también su madre y siempre voy a estar para ellos”.

“Aprovechamos al máximo cuando estamos juntos y eso también es una motivación para seguir dando lo mejor de mí”.

Criar lejos de casa; en sacrificio constante

Irina Decheva, pianista concertista, directora del Concurso Internacional de Piano “José Jacinto Cuevas”, mamá de Iliyana (20 años): “Cuando vinimos (de Bulgaria) a Yucatán en el año 2002 mi hija tenía ocho meses. El paso que di con mi esposo fue un riesgo porque, a miles de kilómetros de nuestra tierra, siendo personas todavía de 30 años, sin el apoyo de unos abuelos ni familias, decidimos tomar este camino como maestros y músicos concertistas sin la certeza de qué nos estaba esperando. Al principio pensamos que iba a ser un año, pero este mes estamos cumpliendo 20 años en Yucatán”.

“Aparte de que fue un riesgo, fue un gran sacrificio de la relación con mi hija. Muchas veces, cuando ella era chica, mi esposo tenía que salir con ella al parque para que yo pudiera practicar y ejercer todo lo que requiere mi actividad profesional como concertista. Posteriormente, cuando fundé el Concurso Internacional de Piano ‘José Jacinto Cuevas’ dediqué más tiempo a los jóvenes de México y América Latina para que tuvieran un futuro mejor y pudieran comparar su nivel con el de compañeros internacionales. En este caso también puedo decir que fue un sacrificio del tiempo que debía dedicar a mi hija”.

“Por otro lado, esto fue un ejemplo para su crecimiento como persona, es una persona superfuerte, ella misma lo confirma: tuvo en todos estos 20 años un ejemplo de cómo debe uno ordenar su vida y organizarse entre la maternidad y la labor profesional”.

Una mamá empresaria

Alejandra Silva Domínguez, empresaria, propietaria de De Silva Novias y Boutique del Bordado, mamá de Alejandra (21 años) y Mariana (16): “A lo largo de mis 30 años como empresaria he aprendido muchas cosas, pero hay dos que son las más importantes y siempre he tratado de transmitírselas a mis hijas”.

“La primera es la perseverancia, la cual les he inculcado para que se fijen una meta y no se rindan a la mitad del camino. La segunda va más de la mano de mi carrera como Licenciada en Mercadotecnia y es la creatividad, que siempre será una herramienta útil para enfrentarse a diferentes problemas en la vida. Siempre existe una solución a todos los problemas, solo hay que ser lo suficientemente creativos para encontrarla”.

Con el buen sazón de mamá

Geny Falla Alcocer, chef, mamá de Anel (39 años), Miguel (34) y Azael (29): “Mucho de lo que sé de cocina fue una bendición de Dios porque no lo estudié y me ha servido mucho con mis hijos. Mi hija mayor tiene un negocito de comida y le va increíblemente bien. Desde que eran chicos los involucré en lo que yo hacía y todos aprendieron a hacer al menos arroz, huevos, algunos guisos. Hasta el día de hoy vienen y me dicen: ‘Oye, mamá, ¿cómo cocino tal cosa?’. Se los explico, se los muestro, lo hacemos juntos. Para mí es una bendición que vengan y convivan conmigo para aprender un guiso o simplemente para que lo cocinemos juntos y lo comamos”.

“Cuando el niño o joven tiene la inquietud de aprender a cocinar, va a tratar de ayudar en algo que le dejen hacer en casa. Cuando no lo dejan porque es muy pequeño, está viendo qué hacen, qué ponen, qué quitan”.

“Es muy importante que las mamás que trabajan busquen ese momento para comer lo que cocinan con sus hijos en una sana convivencia”.

Madre en constante preparación

Iris Ceballos Alvarado, periodista de Diario de Yucatán, mamá de Damián (24 años): “Son múltiples las experiencias aprendidas y vividas en el trabajo que me han ayudado en la labor de ser madre. El contacto frecuente con especialistas de diversas áreas como psicólogos, educadores, médicos, entre otros, me dio herramientas para saber cómo y qué hacer ante distintas circunstancias y, sobre todo, cómo lograr el desarrollo sano de mi hijo, entendiendo, por ejemplo, la importancia de la libertad, pero también de los límites”.

Muchas enseñanzas en el campo de educar a los hijos escuchadas en una conferencia, una entrevista, una plática fueron traspoladas a mi actuar como madre. Siempre hay algo nuevo que aprendo y puedo aplicar en las diferentes etapas de la vida de mi hijo. Sin duda mi labor profesional ha sido un elemento clave en la hermosa labor de ser mamá”.

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