Salud

Vacaciones 2022: ¿Qué necesita una persona con diabetes para viajar?

Antes de salir de la ciudad, se recomienda a una persona con diabetes platicar con su médico todo lo relacionado con el viaje

¿Persona con diabetes y de vacaciones? Cambiar la rutina diaria, incluso irse de viaje, no tiene por qué afectar el control de los niveles de glucosa, que se pueden mantener en equilibrio aun si se pasa el día fuera de casa o se come en restaurantes.

Elegir bien las porciones y los tipos de alimentos, tomar agua, protegerse del Sol y de objetos cortantes, y tener cerca dispositivos de monitoreo de glucosa y administración de insulina son consejos que los expertos ofrecen a quienes, diagnosticados con diabetes, hacen en temporada de verano una pausa de sus actividades cotidianas.

“La diabetes no se va de vacaciones”, subraya Mariane Lugo Rodríguez, maestra en Nutriología Aplicada, educadora en diabetes y vocera de la Federación Mexicana de Diabetes, A.C., quien recomienda estar preparados para evitar que en el período de descanso aumenten los niveles de glucosa.

Para quienes salen de la ciudad, dice a Diario de Yucatán, “lo primero es tener una cita médica para platicar con el doctor todo lo relacionado con el viaje; es importante que nos dé una receta en caso de que sea necesario comprar medicamento” en el lugar que se visita.

Lo siguiente, señala, no debe faltar en el equipaje de mano:

  1. Insulina, si es que ya forma parte del tratamiento. “Hay estuches con geles que conservan la temperatura (entre 2 y 8 grados Celsius) en que la insulina mantiene sus funciones”, recuerda Lugo Rodríguez.
  2. Jeringas y plumas para administrarla.
  3. Antidiabéticos orales, igualmente si ya los prescribió el médico tratante. “Siempre hay que llevar adicionales, por si algo sucede”, indica.
  4. Antidiarréicos, analgésicos y otros medicamentos para afectaciones comunes en los viajes.
  5. Monitor de glucosa. Así como se va a todos lados con el teléfono celular, así “hay que llevar el monitor de glucosa con todos los insumos necesarios: lancetas, tiras reactivas, alcohol, algodón o toallitas con alcohol o gel antibacterial; hay que llevar suficientes porque, cuando estamos fuera, entre la actividad física que hacemos y lo que comemos necesitamos incrementar el monitoreo de glucosa para ver las tendencias”.
  6. Fuentes de glucosa, es decir, alimentos con carbohidratos, para revertir la hipoglucemia (cuando el nivel de glucosa baja más de 70 miligramos por decilitro y hay síntomas como taquicardia, sudoración fría y temblores). Lugo Rodríguez sugiere que esas fuentes sean pastillas de glucosa o 125 mililitros de jugo con 15 gramos de azúcar.
  7. Pulsera o tarjeta de identificación que incluya “los datos personales, el tipo de diabetes con el que vive la persona, el número de contacto de un familiar o persona cercana y el médico tratante”, precisa.
  8. Receta o carta del médico sobre la condición de salud de la persona, de utilidad si se intenta prohibir al paciente abordar el avión con las jeringas en el equipaje de mano.

La nutrióloga recuerda que a las personas con diabetes se les recomienda revisar su nivel de glucosa en ayunas (la medición debe arrojar entre 80 y 130 miligramos por decilitro) y dos horas después de ingerir cualquier alimento, contadas a partir del primer bocado (no debe superar los 180 miligramos por decilitro).

Cada cuatro horas

A los viajeros les aconseja “incrementar el monitoreo alrededor de cada cuatro horas”.

“Si baja la glucosa”, continúa la experta, “hay que recurrir a la fuente de carbohidratos; si sube, consumir más líquidos, o si el paciente utiliza insulina y tiene instrucciones de su médico sobre cómo hacer las correcciones, llevarlas al cabo”.

Mariane Lugo Rodríguez nutrióloga Federación Mexicana de Diaberes
Mariane Lugo Rodríguez, maestra en Nutriología Aplicada, educadora en diabetes y vocera de la Federación Mexicana de Diabetes (Cortesía)

Además, agrega, las personas con diabetes deben actuar con precaución ya sea que estén junto al mar o recorran las calles de una ciudad. “En la playa es muy importante tener los pies calzados porque puede haber (en la arena) un objeto que lesione, como un vidrio o una piedrita; usar bloqueador con factor de protección solar arriba de 50 e hidratarse”.

“Se puede tener precaución también en un lugar frío: llevar un calzado adecuado, que no apriete, y antes de ponérselo revisar que no haya algo que pueda lesionar”.

A la mesa

No poder supervisar la preparación de los alimentos en el hotel o el restaurante no tiene por qué arruinar las vacaciones. “Comer es un acto de placer. Es importante disfrutar los alimentos pero sabiendo tomar decisiones”, indica Lugo Rodríguez.

En ese sentido, sugiere seguir el “método del plato”, es decir, dividirlo en tres secciones. En la más grande, equivalente a la mitad de la superficie, servir “verduras en cualquier presentación: sopa, ensalada, asadas..; son las que menos impactan en la glucosa porque no tienen carbohidratos y son ricas en fibra, que hace que suba la glucosa en una forma más estable”.

La diabetes no se va de vacaciones

Dra. Mariane Lugo Rodríguez

Destinar una cuarta parte del plato a la proteína: pollo, pescado, res, cerdo, huevo y queso. “Hay que cuidar los tipos de preparación y evitar los fritos y empanizados”, advierte.

En la cuarta parte final colocar carbohidratos, como cereales, leguminosas y lácteos. “No son alimentos prohibidos, simplemente hay que controlar las porciones porque en la digestión se convierten en glucosa”.

“¿Con qué acompañar los alimentos? De preferencia, agua simple; si no, bebidas que no contengan azúcar: limonada, jamaica, té... Afortunadamente en los establecimientos hay más opciones de bebidas sin azúcar”.

¿Y qué hay del postre? “Si se tiene la glucosa elevada, no es lo más recomendable”, admite la nutrióloga; “pero si se está dentro de las metas de control se puede dejar hasta el final y compartirlo con las personas con que se está comiendo”.

“El consumo de agua es muy importante; si nos mantenemos hidratados también ayudamos a nuestros niveles de glucosa”.

Amenaza del Covid-19

La actual temporada de verano coincide con una nueva ola de Covid-19, enfermedad que “todos estamos expuestos a contraer”, recuerda Lugo Rodríguez. Sin embargo, en las personas con diabetes “la infección potencia las complicaciones; el cuerpo reacciona de tal forma que se elevan los niveles de glucosa y esto, más los síntomas de Covid, puede resultar grave”.

Para prevenir el contagio “las recomendaciones son similares a las de toda la población: usar cubrebocas, lavarse las manos constantemente y desinfectar superficies”, precisa.

La nutrióloga añade que al regresar a casa y retomar las actividades cotidianas hay que continuar con el tratamiento médico y nutricional y las revisiones. También “puede ser necesario hacerse un chequeo para ver que todo sigue en orden, porque cuando cambia la alimentación algunos indicadores se pueden modificar”.

Finalmente, enfatiza que las personas con diabetes deben estar bien informadas sobre la enfermedad y llevar esos datos a la práctica, porque “podemos llevar una vida totalmente normal con los cuidados necesarios”.