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Sobreviviente de trágico accidente en el Periférico de Mérida: "Valemos nada"

Elena Bacab May recuerda el accidente en el Periférico de Mérida que le cambió la vida y que hizo que su hija de 19 años dejara de estudiar. “Somos nada. Valemos nada", afirma.
jueves, 28 de julio de 2022 · 05:30

MÉRIDA.- Elena Bacab May, de 48 años de edad, repasa los segundos que se hicieron eternos, desde el momento que sintió la brutalidad del impacto hasta el instante en que perdió la conciencia.

Y entonces, los ojos se le comienzan a llenar de lágrimas y la voz se le quiebra. Aquella tarde del 30 de julio de 2021, justo en  el día de su cumpleaños, Dios le dio un regalo de vida, una segunda oportunidad; una que muy pocos de quienes  viajaban a bordo de una unidad de transporte colectivo de la ruta Mérida-Dzununcán tuvieron cuando fueron embestidos por un tráiler en el Anillo Periférico de Mérida.

Accidente en el Periférico de Mérida: ¿qué ocurrió?

Aquel accidente al momento cobró la vida de cuatro de los 14 pasajeros de la camioneta habilitada como taxi, y  en 24 horas sumó un total de  ocho fallecidos. Fue uno de los hechos de transito más graves sucedidos el año pasado en Yucatán y particularmente en el Periférico de Mérida, no solo por el número de víctimas mortales y la gravedad de la lesiones de los sobrevivientes, sino por las circunstancias  que lo rodearon.

El pesado transporte de carga que embistió al colectivo, como informamos, estuvo involucrado horas antes en un accidente de tránsito en otro punto de la entidad, donde resultó lesionada una persona en una camioneta que transportaba productos químicos.

Sin embargo, al conductor del tráiler, presuntamente intoxicado con algún enervante,  las autoridades policiacas  le permitieron seguir su camino debido a que la aseguradora de la unidad se había hecho cargo de la situación. Nadie podría siquiera sospechar lo que horas más tarde ocurriría en el Periférico de Mérida.

Elena Bacab, víctima de un choque en Mérida

El cuerpo de Elena Bacab está lleno de cicatrices. Algunas son del accidente y otras de las múltiples cirugías e intervenciones que le practicaron para salvarle la vida: le reconstruyeron un tobillo, tiene una placa de metal y clavos en una clavícula, una lesión cortante en la tráquea y por debajo del maxilar inferior, desprendimiento parcial de una oreja y una lesión en la parte trasera del cráneo, entre otras.

Elena, quien ahora vive con un familiar en Dzununcán, está convencida de que Dios le regaló el don de la vida nuevamente en la fecha de su cumpleaños, la cual ha quedado dolorosamente marcada para siempre.

Está viva porque estaba de pie al momento del accidente. La mujer que estaba junto al lugar que desocupó y otro pasajero fueron quienes recibieron de lleno el impacto y murieron instantáneamente. Ella estaba de pie porque estaba exigiendo parada debido a que el conductor del colectivo, según recordó, manejaba de manera temeraria y a exceso de velocidad.

La mujer recordó que el taxi rebasó al tráiler mientras subían el puente del Periférico de Mérida con calle 50 Sur, pero al bajar el mismo, el pesado camión embistió por alcance al colectivo, que se incorporó al carril de extrema derecha para orillarse y bajar pasajeros.

Periférico de Mérida: un tráiler chocó una  camioneta de pasaje

Elena Bacab nunca vio qué fue lo que les pegó, lo único que recuerda fue un golpe brutal, los pasajeros cayéndole encima por la inercia, vidrios volando por todos lados, el sonido del metal arrastrándose varios metros, la puerta abierta de la unidad y ella saliendo despedida; segundos que parecieron eternos… después solo silencio y oscuridad.

No sabe cuánto tiempo estuvo inconsciente, pero cuando despertó se encontraba recostada a un costado del acotamiento, con múltiples fracturas, imposibilitada de moverse. Alguien le dijo que vieron cómo dos personas que llegaron a ayudar, al ver la magnitud del accidente, fueron quienes la alejaron de lo que quedó  del taxi, del cual salieron ilesos el chofer y el pasajero que viajaba a su lado.

El recuerdo resulta doloroso para Elena. Aún no entiende cómo es que está viva. Solo se lo explica como un regalo de Dios.
Madre soltera, de oficio trabajadora doméstica, diabética, Elena cuida a su pequeña nieta desde antes del accidente. Luego de éste la vida ya no sería igual para ella.

Sin seguridad social, sin ninguna prestación y sin más apoyo que el seguro de viajero del taxi, hace unos meses le informaron que éste alcanzó el límite de la cobertura ($450,000, según el FUTV). Se acabó con las cirugías, materiales y curaciones que le fueron practicados en una clínica privada de Mérida, pero nunca recibió una silla de ruedas, ni siquiera un bastón, que tanta falta le hace para desplazarse.

Víctima de choque en Mérida, sin dinero y sin ayuda

Su recuperación ha sido lenta, dolorosa y económicamente costosa. Para sostenerse tuvo que empeñar todo cuanto pudo, se ha endeudado a tal grado que la desesperación le está causando un estado de estrés que le ha llevado a contemplar alguna vez la posibilidad de quitarse la vida, pero su fe le ha apartado de esa idea.

Por si fuera poco, judicialmente el proceso del accidente continua sin que hasta ahora la Fiscalía determine culpables, deslinde responsabilidades y se indemnice a deudos de fallecidos y a los lesionados.

“Somos nada. Valemos nada. Significamos nada. No somos personas, ni seres humanos porque no estamos estudiados. No tenemos dinero, no somos alguien importante; a las partes involucradas  no les interesa lo que sufrimos o padecemos. A la justicia no le importa prolongar nuestro dolor, nuestra incertidumbre; el largo brazo de la ley se ha quedado demasiado corto. Aquí hay gato encerrado”, comentó.

“Un año y no nos hacen justicia, un año que la vida nos cambió. Un año que la autoridad no puede decir qué pasó y hacer pagar al responsable; el seguro del volante (FUTV) es todo lo que hemos obtenido.

Testimonio de un accidente en el Periférico de Mérida

“Yo lo único que sé es que un chofer de taxi colectivo que manejaba como loco nos puso en esta situación. Yo ni siquiera vi qué nos golpeó. Vi que rebasamos a un tráiler a la altura del puente, pero nunca vi que éste nos golpeara. Yo siempre sostuve que no vi qué nos golpeó y, sin embargo, en mi declaración (tomada mientras se encontraba internada en el hospital O’Horán ) aparece que yo dije que fue un tráiler lo que nos chocó”.

La entrevistada dice que no cuenta con recursos para pagar abogados. Todo el asunto está en manos de abogados de oficio que no han logrado hacerles justicia.

El único sostén que tiene ahora es su hija, una joven de 19 años que tuvo que abandonar sus estudios universitarios para trabajar.. CONTINUARÁ.