¿Se acuerda que hace unas semanas los Venados empataron un juego en dos minutos casi al final del partido? Bueno, pues, anoche se vivió algo muy parecido… Pero al revés.
Con una bravía reacción, digna de un equipo con siete títulos en la Primera División, el León les empató —a dos minutos del final— a los Venados, a los que prácticamente eliminó de la Copa MX, después del 2-2 de anoche en el Estadio Olímpico Carlos Iturralde Rivero.
La noche comenzó dulce para los ciervos, con un estreno goleador.
El brasileño Francisco da Costa, quien marcó muchos goles en Segunda División con el Ínter Playa del Carmen, abrió el marcador apenas al primer minuto.
Fue un zurdazo imparable para el arquero esmeralda, Carlos Rodríguez, que hizo remar contra la corriente muy temprano al cuadro de Guanajuato.
El momento anímico y futbolístico por el que está pasando el León se reflejó totalmente en la grama. Un equipo partido en media cancha, sin orden, sin ganas por momentos y con muchas carencias en todas las líneas.
Eso precisamente lo aprovecharon a placer los Venados que, con el gol de da Costa, se dedicaron a controlar las acciones.
Los dirigidos por el argentino Bruno Marioni pudieron aumentar la ventaja al minuto 32, cuando el central Miguel Herrera Equihua intentó bajar una pelota, luego de un saque largo de Matías Draghi, misma que le quedó a Omar Islas, quien encaró a Rodríguez, pero disparó por arriba del marco.
Lo mejor del León tardó en llegar y se gestó por la banda derecha.
Fue entre Maximiliano Cerato y Rodrigo Cecchini, lateral y volante respectivamente, que el segundo culminó con un disparo que golpeó el travesaño defendido por Draghi.
En la segunda parte, el León tuvo dos opciones bastante claras, ambas de Fernando Navarro, pero Draghi volvió a bajar la cortina.
Una, la primera, fue en una gran desatención de los yucatecos, pues el jugador de 1.63 de altura les remató en un tiro de esquina. Después, el mismo defensor felino sacó un tiro que el meta argentino mandó a la esquina.
Felinos desatados
Ya con Mauro Boselli, tricampeón de goleo del balompié nacional, en la cancha, el León terminó por desdibujarse, permitiendo muchas facilidades abajo, que los Venados pudieron aprovechar.
Además, la expulsión de Juan Cornejo puso más cuesta arriba las cosas para la visita, aunque todo se emparejó con la roja que vio el local Jonathan Sánchez.
En una de esas opciones, el argentino Leandro Navarro, con toda la tranquilidad del mundo, colocó la bola pegada al poste izquierdo para anotar el segundo gol de los yucatecos, al minuto 79.
Parecía el triunfo que hacía soñar a los Venados en Copa… Parecía solamente.
Y como “del plato a la boca…” en dos jugadas a balón parado, los esmeraldas callaron al Estadio Olímpico. Primero, Boselli con un remate con la cabeza al minuto 88, y después el central Andrés Mosquera, quien remató con la pierna, después en un tiro de esquina.
Con un punto —por cuatro de los Panzas Verdes— los Venados necesitarían un verdadero milagro para, al menos, aspirar a llegar con vida a la última fecha de la Copa.— Miguel A. Calderón López
Venados Ecos del partido
Molestia, pero no decepción
El timonel Bruno Marioni no se mostró decepcionado . “No estoy decepcionado, cometimos errores, hay que trabajar… Es una molestia lógica, parecía que teníamos los tres puntos. En un partido nos tocó a nosotros (a favor), así es esto”.
La mejor entrada del año
Los 7,802 aficionados en el estadio pasaron del amor al odio. Coreando “oles” cuando el partido iba 2-0 y metiéndose fuerte con el equipo tras el empate. Hubo un conato de bronca en la zona oriente, que fue contenido.
Perjudicó por igual
Arturo Hurtado Cruz se metió en problemas solo. El partido estaba muy tranquilo, pero luego se inventó una expulsión por bando y todo se fue al caño. Muchos reclamos de parte de las dos bancas opacaron un buen trabajo.
