El club lagunero pone contra la pared al Puebla
El Puebla llegó a estas instancias como la gran sorpresa y motivado a ser el llamado “Caballo Negro” de la liguilla… pero la motivación duró segundos.
El Santos Laguna golpeó fuerte y claro ante el equipo de La Franja, al vencer 3-0 en su serie de semifinales de la liguilla del Torneo Guardianes 2021 de la Liga MX.
En un partido más emocionante que el del miércoles por sus múltiples llegadas, Eduardo Aguirre volvió a levantar la mano.
Apodado el “Mudo”, Aguirre había ido perdiendo adeptos con el Santos, aunque al final de la temporada regular se quedó con la titularidad en el equipo que dirige Guillermo Almada.
Y así, Aguirre anticipó en un centro antes de cumplirse el primer minuto de juego y el Santos Laguna se fue al frente ante la algarabía de los aficionados. Contrario a lo sucedido el miércoles en Pachuca, se observaba la separación entre ellos para guardar la distancia.
Puebla apeló a su amor propio y comenzó a inclinar la cancha dejando ir varias oportunidades, con Carlos Acevedo, arquero lagunero, haciéndose grande cuando más se le necesitó.
Al minuto 25, el Puebla se fue del gozo al pozo.
Maximiliano Araujo acabó empujando la pelota a las redes luego de varios rebotes, pero el Videoarbitraje lo anuló bien por fuera de lugar.
Un minuto después, el “Mudo” dio una nueva muestra de su contundencia al definir por arriba del portero Anthony Silva para hacer el segundo, un mazazo para la visita que salió a jugar de tú a tú ante los laguneros.
Con la mira chueca
La tónica del partido fue la misma en la segunda parte, con un Puebla volcado para intentar descontar y llegar con una ventaja más manejable al partido de vuelta que se jugará el domingo en el Estadio Cuauhtémoc, y con el local agazapado esperando el momento de matar.
Y ese momento llegó.
Luego de una serie de rebotes en una jugada a balón parado — tras una falta muy dudosa — Ayrton Preciado se encontró con el dulce botando en el área y definió con un derechazo poderoso para hacer el tercero de los de la Laguna.
Después, Santiago Ormeño tuvo para prender una vela de esperanza en el equipo camotero, pero su disparo terminó muy desviado.
Clifford Aboagye, quien entró para aportar en el ataque, tuvo un mano a mano ante Acevedo y con todo a favor terminó por mandar un disparo muy desviado.
Así, con el 3-0, el Puebla necesitará hacer tres el domingo próximo… aunque si le marcan, su triunfo en el de vuelta tendría que ser por cuatro.— MIGUEL CALDERÓN
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