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A romperla con Venados de Yucatán

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Para Carlos Rosel Bermont jugar en la Liga de Expansión con los Venados FC no tiene otro objetivo que no sea “romperla y volver a Liga MX”.

El conocido “Chivo” será una de las adhesiones clave para el equipo de Andrés Carevic de cara al Apertura 2022. Rosel lo sabe bien, y eso le da una perspectiva en cuanto a las metas y lo que desea aportar.

Pero, tiene claro e insiste en ello durante una charla con el Diario, “no significa dar un paso atrás jugar en Expansión”.

Para el mediocampista yucateco es todo lo contrario.

“Acepté venir porque quiero romperla, quiero trascender con el equipo de mi ciudad, de mi tierra, y eso siempre va a ser un aliciente. Cuando eres niño y vas al estadio, lo que quieres es jugar con tu equipo, y ahora se está brindando esta oportunidad”, señala Rosel Bermont, quien llega a los ciervos tras estar la temporada pasada en el Bravos de Juárez de la Liga MX.

Y es que en el torneo pasado con Juárez tuvo momentos grisáceos. “Fue un paso complicado. Cuando llegué tuve mis minutos, comencé jugando y lo hice bien (“eso no solo lo digo yo”), pero con el paso del tiempo no se dieron las cosas. No tuve minutos, estaba listo, al pie del cañón para cuando se necesitara, pero no me metían. No sentí respaldo para consolidarme”.

Si de algo ha aprendido es que de los momentos aciagos siempre salen fuerzas para volver al primer plano. La mayoría recuerda a Rosel por su ascendente paso hacia el primer equipo del América, “pero no del paso en los Pumas de la UNAM”, organización que lo dejó libre. De allá fue tomado por el América para, primero, tenerlo en América Coapa y posteriormente irse a la Sub-20 del cuadro crema.

“A veces hay que aguantar, eso no lo hacen todos, pero a mí me impulsó a seguir adelante”, comenta. Así, picando piedra, soportando y trabajando llegó su debut: el sábado 14 de febrero de 2015 con las Águilas ante Chiapas en el Estadio Azteca. “¡Qué noche tan increíble!”

Con América tuvo corta estadía, pero esos meses le permitieron aprender mucho, en situaciones que hasta la fecha pone en práctica. No olvida su amistad con Maikol Arroyo, a quien considera “pieza fundamental” en su desarrollo “porque conviví mucho tiempo con él y teníamos mismo estilo de juego, me ayudo a hacer un mejor trabajo. Aunque debo decir que en general, todos se portaron muy bien con el América y me ayudaron”.

Aprendizajes

Debutado por Gustavo Matosas en Primera, Rosel Bermont indica que del entrenador que más aprendió fue de Ricardo La Volpe.

“El Profe La Volpe sabe mucho y aprendí muchísimo con él. Te enseñaba a correr con el balón, movimientos que pocos técnicos hacen. Con todos aprendes cosas diferentes, pero con él, había más posibilidades de conocer por su vasta experiencia”.

Y todo lo aprendido en sus diversos equipos ahora quiere que le sirva para con los Venados, equipo que combina importante grupo de jugadores ya establecidos con otro de jóvenes que quieren hacer su camino.

“Veo mucha calidad en el equipo. (Rodrigo) Noya, por ejemplo. Es gente con liderazgo, y veo chavos con ganas de sobresalir, deseos de estar en Primera División. Si hacemos lo correcto, este equipo va a ser fuerte, va a ser difícil de vencer”.

Rosel Bermont ya tiene amplia experiencia en Expansión, pues tras su paso con América, jugó en la división de plata con Alebrijes de Oaxaca y luego con Celaya, antes de volver a Primera con Juárez.

“Estar en Expansión fue un paso bueno, me catapultó para a ir a Primera. Por eso digo: (Venados) no es retroceso, es una importante oportunidad de jugar, hacerlo bien y sobresalir”.

Indica que “es una magnífica oportunidad para sentirme cómodo, en casa, con ganas y alegría. De verdad lo digo: fue alegría grande venir a Venados, me sentí contento cuando me llamaron y no dudé en aceptar. Jugar con Venados va a ser un paso muy grande aquí, pero pensando en irme a Primera, es a lo que todos le están tirando”.

Lo de jugar en casa es algo que, reitera, también “me hace sentirme bien, porque los futbolistas siempre queremos eso: estar en el equipo de casa. Pudo ser antes, pero no se dio, y creo que ahora venir a los Venados fue en el momento adecuado”.

No olvida, por tanto, que una de las ocasiones que ha tenido de pisar el “Carlos Iturralde” fue vestido de americanista: el miércoles 20 de julio de 2016, cuando le clavó un golazo cuando se enfrentó a los Venados en la Copa MX con el “Olímpico” lleno a reventar.

“Una noche inolvidable. Gol con América, ante los Venados… Imagínate. No quise celebrarlo eufóricamente porque haya sido contra los Venados, el equipo de mi tierra, sino porque fue un gol marcado con el América. Simple y sencillamente. Que un joven marque un gol jugando con el América es otra cosa”.

Y ahora, esperando que se le brinden las oportunidades de celebrar, “quiero hacerlo con esa misma euforia, por mí, por mi familia, por los seguidores yucatecos. Quiero goles con los Venados”.

“Te lo digo: esto me servirá para volver a Primera. Vamos a tratar de romperla”.

Por él, por doña Genny Bermont (su orgullosa madre), su esposa María Fernanda Valladares y sus hijos Matías y Santiago. “Lo vamos a lograr. Al menos, vamos a intentarlo”.— Gaspar Silveira Malaver