Deportes

Liga de Primera Fuerza Estatal 2022: ¡Cuidado con el fenómeno!

viernes, 5 de agosto de 2022 · 01:30

Cayó el telón de la Liga de Primera Fuerza Estatal, en una temporada 2021-22 que dejó cantidad enorme de ganancias, pero también áreas de oportunidad.

La coronación de Deportivo Dzan como bicampeón, en una tórrida batalla ante los Halcones de la Secretaría de Seguridad Pública, puso broche de oro a la temporada. Otra vez no pudo celebrar en grande el superlíder, pero casi siempre son así estas historias: generalmente el número uno no termina alzando el trofeo grande.

El lleno impresionante en el campo “Iches Burgos” de Chuburná, en las tribunas y sus alrededores, fue considerado de entre 5 y 6 mil personas. Otro tanto habrán visto, una semana antes, la ida de esta final en el Campo Pick de Dzan y muchos más siguieron las transmisiones en las diversas plataformas de redes sociales.

“Se convirtió en un fenómeno la Liga de Primera Fuerza. Antes de la pandemia era una cosa, ahora, esto explotó. Los estadios se llenaron semana a semana”, dice el presidente del circuito, Andrés Ojeda Espinosa. “Lo que se vivió en los dos partidos de la final y en otros juegos de la liguilla nos fuerza a estar alertas en lo que sigue en la Primera”.

Allá entra un área de oportunidad urgente para la Liga: qué hacer con la forma en que se desborda la pasión y se magnifica las finales.

La asistencia de aficionados, y fanáticos también, se pudo ver en la mayoría de los campos, que no todos son propiamente estadios. Ticul tiene estadio, Dzan ha crecido, Chuburná tiene servicios mínimos y otros del interior del Estado apenas cuentan con lo esencial.

El fútbol queda a ras de los aficionados y en la mayoría de los campos, por no decir todos, se vende alcohol para sostenimiento de las altas nóminas que se pagan.

Los costos operativos de los equipos son elevados, no se acaban solamente con apoyos municipales y patrocinadores, y esa es una razón clave para vender alcohol. En Mérida, en reglamentaciones, está prohibida la venta de bebidas embriagantes en las canchas, pero no su consumo en los alrededores.

Deportivamente hablando, toda la temporada se vio un nivel alto, con jugadores destacados llegados de otras entidades como refuerzos, y muchos exprofesionales locales se enlistaron en los equipos. Muchos jugadores del patio destacaron en la temporada y el campeón goleador fue un vallisoletano, Axel Vega, seguido por otros elementos también nacidos o radicados en Yucatán.

Eso propició que la calidad subiera y la expectación entre los aficionados aumente y la asistencia a los partidos sea superior, incluso, a juegos de nivel profesional, pensando que es más atractivo para el fan de los pueblos quedarse a ver jugar al equipo local o ir a algún municipio cercano a ver partidos de Primera Fuerza. Sin que sea de carácter oficial este dato, pues no se contabiliza en todos los casos, asistían entre 1,500 y 2,000 aficionados por encuentro.

El fenómeno llegó a las damas, que muchas veces fueron parte esencial del concurrente a los campos. Todo mundo llega a los partidos con playeras, banderolas, batucadas, no solamente como se vio en la final pasada.

Se dice que implementarán una regla para que las finales puedan jugarse en escenarios adecuados para garantizar la seguridad, tanto de los jugadores, árbitros y aficionados, como para tener mejores servicios, comodidad. Los estadios “Carlos Iturralde Rivero” y “Alonso Diego Molina”, este en Tamanché, son vistos como sedes ideales para este tipo de confrontaciones masivas.

Será recordada siempre la orden de los árbitros que sancionaron el partido de vuelta de la final de suspender las actividades cuando aficionados de Dzan, primero, y luego seguidores de la SSP, dejaron oír el grito homofóbico que casi deja a México fuera del Mundial de Catar. Y como el choque se transmitía en vivo en redes sociales, hubo temor de que sea visto por instancias federativas y causaran problema porque en el desfile previo al juego se usó la bandera del Fair Play de FIFA.

Entre aficionados y apasionados fanáticos se vivió una larga temporada jugada en honor de Ángel Núñez Cervera, el famoso “Diablo” que fue técnico, árbitro y directivo. Ya está preparándose la próxima campaña para septiembre y, no hay duda, se tendrá que cuidar mucho el “fenómeno” en que la Liga se ha convertido.— Gaspar Silveira Malaver