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A una victoria de la corona

Kershaw pone arriba a los Dodgers en la Serie Mundial

Y los Dodgers están más cerca que nunca de volver al trono del béisbol.

¿Cómo le hicieron? Con béisbol.

Borrando de tajo el desagradable sabor que les quedó de la noche anterior, en la que despilfarraron ventajas con cambios absurdos y errores infantiles, los Dodgers se apoyaron en sólida labor de Clayton Kershaw y sus relevistas, especialmente el mexicano Víctor González, para vencer 4-2 a las Rayas de Tampa Bay, en el Juego 5 de la Serie Mundial.

Mientras los Dodgers se aplicaron, a las Rayas se les olvidaron las máximas del béisbol. Una, fue correr mal las bases, quizá ansiosos en extremo o haciendo caso omiso al alto mando.

Kershaw lanzó cinco entradas y dos tercios aislando cinco hits con dos bases y seis ponches. El piloto Dave Roberts subió a la loma cuando habían dos outs en la quinta, pero, contrario a la noche previa, cuando retiró al mexicano Julio Urías, esta vez, entre rechiflas y abucheos, le respetó la vara a Kershaw.

Era una situación similar: Dodgers en ventaja, dos outs y el mismo bateador. Las trayectorias se respetan. Hasta Roberts lo sabe.

Para su tranquilidad, Kershaw subió a la loma ya con ventaja de 2-0. Los Dodgers hicieron sus carreras exprimiendo el brazo de Tyler Glasnow. Pero pasó un sobresalto en la misma primera entrada, en la que Randy Arozarena le prendió una pelota estrellándola a unos centímetros de la línea de fairball. Si se iba, era el empate.

Y vaya fortuna la de los Dodgers y Kershaw. Las Rayas se acercaron 3-2 en la tercera, en la que Arozarena tuvo un sencillo remolcador. Sin embargo, intentó robarse la segunda y fue enfriado, en una jugada que sirvió de doble matanza.

Fue muy duro ese momento, y el que se vivió en la cuarta, en la que parecía se desmoronaba el castillo que construía el estelar zurdo.

Las Rayas pecaron de atrevidas otra vez. Manuel Margot recibió base, se robó la segunda y pasó a tercera por error del camarero, sin out. Hubo otra base, pero Kershaw sacó dos tercios. Y, en uno de sus lentos movimientos hacia el plato, Margot trató de ganarle: se fue al robo de home, siendo atrapado en cerrada jugada, matando la amenaza. ¿Se fue solo? Mal por el corredor. ¿Lo mandaron? Mal por el equipo. Buscaban una carrera y la dejaron ir.

En la octava, la Rayas colocaron corredor en primera sin out. González entró al rescate y abrió dando base, pero el nayarita, ante dos de los más peligrosos, Arozarena y Brandon Lowe, salió ileso, con un cero tamaños enormes.

Todo favorable a los Dodgers y llegó el tercer triunfo. Mañana será el Juego 6 y tienen en la mesa el momento emocional a su favor. Ya los Lakers se coronaron en la NBA para dar alegrías a Los Ángeles. Los Dodgers se la deben a la ciudad desde 1988.— Gaspar Silveira

 

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