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Acostumbrados a sufrir

El caballero Kevin Love trata de evitar el enceste de Jaylen Brown

Cleveland confía en darle la vuelta a la final del Este

Han sobrevivido en medio de la turbulencia durante meses, su temporada se transformó en el “reality show” más atractivo de la NBA o, como algunos lo llamaron, en un espectáculo.

Los Caballeros de Cleveland han sido templados por el dramatismo interminable que les rodea. Así que no es sorpresa que estén tranquilos a pesar de encontrarse abajo 2-0 en la final de la Conferencia Este ante los Celtics de Boston.

“Sabemos lo que se necesita”, dijo el entrenador Tyronn Lue. “Solo estamos abajo 2-0. No es necesario entrar en pánico”.

“Sabemos lo que tenemos que hacer”, añadió el estelar Kevin Love previo al tercer juego de la serie, hoy.

Los “Cavs” han estado en una posición desesperada antes en la postemporada.

Apenas hace dos años, Cleveland estuvo abajo 2-0 y 3-1 en las Finales de la NBA ante Golden State, antes de regresar para ganar en siete juegos y terminar con la sequía de 52 años sin campeonatos de la ciudad.

Pero si Cleveland tiene alguna historia de remontadas de su lado, Boston cuenta con el impulso en la serie, y los Celtics intentan mantenerlo. “Vamos a intentar aprovecharlo y montarnos en esto”, dijo Marcus Morris.

Como se esperaba, James se reivindicó tras una actuación discreta en el primer duelo, anotando 42 puntos con 12 asistencias y 10 rebotes en el segundo. Aun así, los Caballeros perdieron por la escasa producción de varios compañeros, más notablemente de los escoltas J.R. Smith y George Hill. Ambos han sido totalmente superados por Jaylen Brown y Terry Rozier hasta ahora, y eso podría ser desesperanzador para Cleveland.

No para los Celtics, que ganaron confianza al evadir el impacto de James.

“Ese es un punto de inflexión por sí mismo”, dijo Morris, uno de los muchos defensores que el entrenador de los Celtics, Brad Stevens, está utilizando para marcar a James. “LeBron hizo todo lo que pudo. Pero sus muchachos, aun así, se quedaron cortos. Es un sentimiento de retroceso, del tipo que te pone en un estado de ánimo en el que no quieres estar”.

La frustración del “Rey”

Hablando de estados de ánimo, James, quien no ha conversado con los medios de comunicación desde el juego del pasado martes, gritó una obscenidad por frustración mientras trabajaba en su disparo después de la práctica. Encestó 12 tiros consecutivos antes de fallar, pero LeBron, quien busca llegar a su octava final de la NBA consecutiva, sabe que tendrá que estar cerca de la perfección de aquí en adelante.

El cuatro veces Jugador Más Valioso no falta a una serie por el título de la liga desde 2010; los primeros cuatro años como miembro del Heat de Miami, y con Cleveland desde la temporada 2014-15.— AP

 

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