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"Pepón": Hasta en el Uber celebran por su jonrón en Dominicana

Los tiempos van cambiando y, de ser un país importador de refuerzos, cada vez es más notoria la llamada de peloteros mexicanos para jugar en equipos de otras ligas. El caso de Luis Felipe Juárez lo deja bien claro.

Aspectos del triunfo de las Águilas de Cibao en la final de la Liga de República Domincana.- (Foto: Cortesía Liga Profesional de Béisbol de República Dominicana)
Aspectos del triunfo de las Águilas de Cibao en la final de la Liga de República Domincana.- (Foto: Cortesía Liga Profesional de Béisbol de República Dominicana)

El “Pepón”, llamado de la Liga Mexicana del Pacífico para reforzar a las Águilas de Cibao en la final de la Liga de República Domincana, estaba en los cuernos de la luna cuando lo contactamos para hablar de su más reciente logro, un jonrón clave en el Juego 7, que guió a los emplumados a la corona número 22 de su historia, y que le permitió mostrar las razones por las que fue llamado.

“Es muy emocionante todo esto”, contó el bateador designado mexicano, cuyo cuadrangular en la séptima entrada del partido decisivo rompió un empate y encendió una ofensiva de cinco registros que puso a las Águilas camino al trono.

“Pepón”, quien en el béisbol de verano juega para los Leones de Yucatán en la Liga Mexicana, no podrá, sin embargo, ser refuerzo de Cibao en la Serie del Caribe, por cuestiones de reglamentos de jugadores. El clásico caribeño arranca en un par de semanas en Mazatlán, Sinaloa, y la única forma en que podría aparecer es que el monarca mexicano lo invite.

“Con Dominicana, por reglamentos, no se puede. Tendría que ser con México, pero depende de ellos (los que resulten campeones), si me requieren estaré listo para jugar, y si no, a descansar para estar a punto para lo que sigue”.

Luis Felipe Juárez vivió en carne propia lo que significa jugar en la isla más beisbolera del Caribe. En Dominicana se disfruta como nada el béisbol.
Así lo describió en la charla con el Diario, en una charla que comenzó desde la misma noche de la coronación, pero tuvo que suspenderla por estar en la fiesta, y amablemente al día siguiente continuó con sus comentarios.

“Lo vivido es emocionante. Un campeonato no deja de ser un campeonato, donde sea que lo juegues, y poder aportar mucho o poco para lograrlo es la satisfacción más grande”.

Y tuvo claro, por lo que está viviendo, que se vive diferente en esa nación isleña que en México y probablemente en otros países. “Es un béisbol diferente al que jugamos en México, se siente distinto, en todo. Nuevas experiencias, pero todo muy bonito”.

Y no era para menos, pues con el cuadrangular que disparó en la entrada clave, se ganó más el aprecio de la gente.

“La gente lo vive muy a pecho, lo disfruta de otra forma. En el hotel, la gente y los trabajadores te saludan, celebran contigo, vas a los restaurantes, en las calles, en el mismo Uber que utilizas. La gente es muy apasionada, y la verdad es muy bonito”.

Reitera que, por fortuna, pudo hacer algo para ayudar a su equipo a ganar la corona 22 de su historia.

“Me siento agradecido porque se pudo dar ese batazo, por el momento en que cayó, tanto lo estaba esperando, y mira a qué hora se dio”.

Anteriormente le habíamos señalado lo importante de estar arropado a su llegada a Dominicana por un compañero especial: Yoanner Negrín, quien comparte franela con él en verano con los Leones.

“Y como dices, además, estar con Negrín y poder celebrarlo con él. Ya tenemos juntos un campeonato más. A Negrín le tengo mucho respeto y le admiro mucho por su entrega en la loma. Él sabe que lo aprecio”.

“Por eso digo que es muy bonito vivir este momento, estar cerca de alguien al que le ha tocado vivir conmigo algo así, como con los Leones (fueron monarcas en 2018 en la temporada de Primavera).

En el Juego 7, con el marcador 2-2 y en un ambiente lleno de tensión, “Pepón” prendió una pitcheada de Willy Peralta para mandarla a la banda contraria, superando el muro del jardín derecho. Juárez se dio cuenta que la pelota rebasaba la cerca estando a unos pasos de llegar a primera base y comenzó su festejo, mientras sus compañeros salían a esperarle brincando en el plato, como si fuera un “walk off” (término usado cuando se decide un partido con hit o jonrón dejando al rival en el terreno).

“Es algo muy bonito. Inigualable”, dijo Juárez, de 30 años, quien por primera vez reforzaba a un equipo extranjero.

En la misma entrada, Juan Lagardes bateó jonrón con casa llena para remachar el marcador, haciendo triunfador a Andy Otero, pítcher panameño que también reforzará a los Leones en 2021.

“Pepón” espera que haya temporada. “Ha sido todo muy difícil por esta situación. Ojalá podamos jugar, pero primero la salud”, dijo el valioso refuerzo mexicano.

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