in ,

Habrá séptimo juego en la Serie del Rey: Tijuana apalea a los Leones

TIJUANA, Baja California (Por Gaspar Silveira Malaver, enviado especial de Grupo Megamedia).— Yogi… Hoy más que nunca, ojalá tu célebre frase sea realidad.

¡Esto no se acaba hasta que se acaba!

Los Toros de Tijuana hicieron lo impensable al empatar una Serie del Rey que veían perdida y todavía pueden ir por más hoy en el Chevron
El drama continúa. Los Toros de Tijuana volvieron a vencer a los Leones de Yucatán
apoyando a Toros y Leones. Arriba
Guadalupe Mena y Agustina Chan
él originario de San Diego y ella meridana
Una pareja de novios
El empresario Jorge Carrillo Sáenz
Foto: Megamedia
Foto: Megamedia

Hace una semana, en el “Cuaderno de Viaje” que nos llevamos de regreso a Mérida, era improbable pensar con lo que amanecimos hoy en Tijuana: los Toros empataron la Serie del Rey, luego de estar abajo 3-0 ante los Leones de Yucatán, tras derrotarlos 10-3 en el Juego 6.

De colocarse a un paso de ganar por barrida esta batalla por el campeonato de la Liga Mexicana, los melenudos podrían entrar a la historia por la puerta trasera: como el segundo equipo de todos los tiempos que deja ir una delantera de 3-0 en esta instancia. Increíble, pero cierto. Parecido un poco a lo ocurrido en 2019, cuando las fieras fueron a Monclova tras no poder coronarse en casa y perdieron el sexto, antes de sucumbir en el decisivo.

Los Toros simplemente fueron implacables. Los Leones pudieron hacerlo, pero no lo hicieron.

Con pitcheo escalonado, entre su abridor y su sólida base de relevistas, y una ofensiva que se sacudió entre la cuarta y la quinta entrada ante Yoanner Negrín, los astados se enfilaron a una victoria 10-3 sobre los Leones.

El séptimo y decisivo duelo se jugará hoy, noche del Grito de Independencia, con Jake Thompson, ganador del Juego 3, probablemente ante Joe Van Meter, o el que decida Homar Rojas mandar. Total, que todo le está saliendo de maravilla al piloto que fue echado por los Sultanes de Monterrey por malos resultados y recaló en Tijuana para continuar el paso que los tiene en la final.

¿Y los Leones? Pues duro predicamento el suyo.

Parecía que todo se había ido de su lado otra vez, tras tomar ventaja de 2-0 en la tercera. Pero a partir de entonces, el santo se les puso de espaldas.

En realidad, al béisbol le juegas bien o no te sale nada. Los bates melenudos se achataron en el primer rollo, cuando tuvieron para dañar a Carlos Hernández tras embasar a los primeros dos. ¿Por qué no tocar con Yadir Drake antes de dejarlo libre? Luis Matos prefirió que todos bateen y no anotaron.

Cuando los Toros sacudieron a Negrín en la cuarta, pudo o debió ser el final del “Asere”. Pero lo aguantaron hasta que en la quinta explotó. Seguía un y Matos metió un derecho. En la enorme caseta de prensa todos dijeron: ¿Y el zurdo? ¿No hay zurdos en el bullpen?

Navarro hizo daño con doble ante el derecho Dalton Rodríguez. En realidad, fue una rola dura que, en primera instancia, se pensó podía detener Wálter Ibarra en segunda y se fue hasta el pie de la cerca.

Así las cosas. Dos carreras más en la séptima para remachar.

En la novena entró Josh Lueke, el cerrador estelar de las fieras, cuando el partido ya estaba definido en contra. ¿El domingo debió lanzar?

Me vino a la mente una frase de Joaquín Andújar, cuando San Luis perdió el Juego 6 ante los Reales en Kansas City: “Siempre será complicado perder un juego 6 en casa del rival”. Al día siguiente los Reales se coronaron con una paliza.

Pero los yucatecos, incluido el que escribe, aficionado y beisbolista antes que periodista, espera que la cita de Yogi Berra valga hoy más que nunca: “Esto no se acaba hasta que se acaba”.

Como sea, esto de hoy en la frontera norte, será histórico para donde se incline: si los Leones logran remontar toda esta pesadilla se coronarán por primera vez de visitantes. Y puede ser realidad. Que Matos tape bocas. Lo esperamos. Pero si los Toros ganan, emularán a los Charros de Jalisco de 1971 como los únicos en venir de atrás en una final.

¿Cuál pasará?


Duro ataque de los Toros en un encuentro vital

TIJUANA, Baja California (Por Gaspar Silveira Malaver).— Lo que menos esperaban los Leones es que los Toros se agigantaran en su casa. Detener luego al campeón del Norte en el impresionante manicomio que es el Estadio Chevron no sería nada fácil.

Los Toros de Tijuana se aplicaron en cada momento que pudieron para hacer daños serios a Yoanner Negrín y a todos los Leones, en un duelo clave en la Serie del Rey, el sexto. Impensable hace una semana.

Pero en realidad, a los Leones les pesó todo y desde temprano. Su mánager decidió jugársela de forma como había estado durante toda la postemporada y simplemente no funcionaron las cosas. Nada.

Los melenudos perdonaron en la primera entrada. Justo lo que no esperaban que les ocurriera.

Carlos Hernández abrió embasando a los primeros dos, con sencillo de Norberto Obeso y pasaporte a Wálter Ibarra, pero fallaron de forma consecutiva Yadir Drake, con ponche; Luis Felipe Juárez y Alex Liddi, con sendos elevados.

En la tercera por fin pudieron hacerle daño a los disparos del zurdo Hernández, con Drake impulsando la de la quiniela y “Pepón” mandando a la goma al cubano con sencillo al derecho.

Pero vino el sacudón de la cuarta, que cambió la decoración de las cosas.

Negrín, hasta entonces, cabalgando sin problemas, llenó las almohadillas sin sacar un solo aut, con par de sencillos y un pasaporte, y toleró hit de Efrén Navarro al derecho, impulsor de las primeras dos.

Con el line up de los Toros no hay descanso. El “Asere” lo probó con Luis Alfonso Cruz, quien en el último juego en Mérida se voló la barda, y otra vez el “Cochito” puso en órbita la pelota, mandándola tras la verja del derecho. Impresionante balde de agua helada que llegó a todo Yucatán, mientras el Chevron explotaba como ustedes no tienen idea.

Y en la quinta, continuó la fiesta. Negrín se fue a las duchas tras sacar un aut y embasar a dos, entrando al relevo Dalton Rodríguez para enfrentar al zurdo Navarro. Se antojaba que entrara un serpentinero de brazo equivocado, pero el piloto Matos prefirió jugársela con el diestro y Navarro respondió con doblete que puso dos registros más.

Y no entraron más carreras porque apareció el guante de Obeso para realizar una milagrosa atrapada a batazo del “Cochito”.

Pero el daño, enorme, ya estaba hecho.

Denunció el asesinato de ''Mono'' y ya no se acuerda

Facilitan heredar una casa del Infonavit