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Houston, contra los pronósticos, sigue avanzando

Foto: Megamedia

Los chicos malos más recientes del béisbol se reivindicaron jugando como en sus mejores momentos.

El boricua Carlos Correa bateó un jonrón de tres carreras luego que Michael Brantley había conectado uno de dos anotaciones en el cuarto inning, y los Astros de Houston doblegaron 11-6 a los Atléticos de Oakland para llevarse en cuatro juegos su serie divisional de la Liga Americana.

El boricua Correa empujó cinco en el partido por los Astros, que fueron los villanos de octubre para muchos a raíz del escándalo de robo de señales y avanzaron a la Serie de Campeonato de la Americana por cuarto año consecutivo.

¿Alguien esperaba verlos vivos en esta época del año luego de todo lo que vivieron en el calendario regular?

El mánager Dusty Baker sí. Sabía que si Houston avanzaba a la postemporada iba a ser un equipo de cuidado y respetado, con todo y que fue una de las dos novenas que entró a los playoffs con récord perdedor. Y no se vieron para nada bien durante el difícil rol regular.

Houston se enfrentará a los Yanquis de Nueva York o las Rayas de Tampa Bay en una serie de siete partidos en San Diego por el cetro del Joven Circuito. La batalla se empató anoche 2-2.

Serie de poder

Los Astros y los Atléticos batearon 12 jonrones cada uno, para el mayor total en una serie de cinco partidos en postemporadas.

Houston se llevó la serie en el Dodgers Stadium, donde ganó la Serie Mundial de 2017 en siete encuentros. El esquema de robo de señales de los Astros ese año fue revelado el año pasado por el ex compañero de equipo y lanzador actual de Oakland Mike Fiers, quien no trabajó en esta serie.

El escándalo llevó a las suspensiones por toda la campaña del gerente general de Houston Jeff Luhnow y del mánager AJ Hinch, que fueron despedidos. El piloto de los Medias Rojas Alex Cora y el de los Mets Carlos Beltrán también perdieron sus puestos por sus papeles con los Astros de ese año y Houston aun causa la ira de otros jugadores y fanáticos.

La alineación de Houston, cargada de estrellas, hizo poco en la campaña regular para acallar las críticas de que el equipo solamente ganaba cuando se robaba señales. Los Astros fueron vigésimos en las Ligas Mayores con un porcentaje de bateo de .240 y los número 14 con apenas 279 carreras.

Esa mala forma continuó en la pelea de comodines, antes de que Houston convirtiese el Dodger Stadium en una plataforma como de un “Derby de Jonrones” se tratara ante Oakland. El equipo bateó .322 en la serie. Correa, José Altuve, Alex Bregman y Kyle Tucker compilaron sobre .400 y George Springer tuvo.389.

Con seis cuadrangulares entre ambos clubes en el Juego 4 ayer, Houston y Oakland rompieron la marca de más bambinazos en una Serie Divisional con 24, superando así los 22 que pegaron entre Yanquis y Marineros (11 cada uno) en la Serie Divisional de 1995.

Los Atléticos, además, impusieron un nuevo récord para una novena en una Serie Divisional con 12 cuadrangulares, gracias a los dos que conectó el dominicano Ramón Laureano ayer contra Zack Greinke.

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