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La gente vuelve al Iturralde con otra victoria de Venados

Los aficionados volvieron a acompañar a los Venados

Comunión total

No ha habido una jornada de descanso para los Venados FC Yucatán. No las habrá mientras sigan con la consigna de ir subiendo.

Ahora que van en plena carrera rumbo la liguilla del Ascenso MX, las noches de ganar sí porque sí los obligan a jugar como anoche. Una victoria muy trabada ante los Leones Negros de la U de G, por la mínima diferencia, les hizo meterse a la cuarta posición de la tabla general con 18 unidades. Y la combinación de resultados mandó a los melenudos hacia abajo en la zona de clasificación.

El sube y baja, mitad inconsistencia, mitad productividad, es algo que tiene en vilo a todos en el Clausura.

No fue el de anoche, de la fecha 13, un partido de esos que guardarán para los puristas del fútbol. Pero sí para aquellos que pueden usar las estrategias para ganar partidos clave. Por la forma y por el fondo. A final de cuentas cuentan los tres puntos.

Hubo además algo que se ya estado notando a últimas fechas: química en el campo y química en las tribunas. Quizá dentro de los parámetros la combinación perfecta. Los aficionados extrañaban esas jornadas así.

Y pues anoche reportaron una asistencia de 9,325 aficionados. Muchos si se toma en cuenta que la gente se había alejado notoriamente del “Carlos Iturralde”.

Pero volvemos a lo del inicio: llevan los ciervos muchos partidos como el de ayer. Desde la fecha tres en que comenzaron su recuperación han estado jugando en un nivel que ya les ha dado posición firme en el Clausura y, evidentemente también, respeto, algo que permite a los equipos mostrar su valía en la cancha y fuera de ella.

Anoche las llegadas fueron muy pocas y enseñaron que el juego fue cerrado del primero al ultimo momento. Digamos que fue incluso hasta ríspido en exceso.

Pocas opciones. Salvo la del gol, los Venados habrán tenido dos o tres, y claras, una nada más. Pero los Leones Negros no tuvieron casi nada. Un balón al travesaño en una desatención y listo.

Los Venados hicieron el gasto. Siendo honestos merecían la victoria y lo decimos porque a veces eso de cargarse el desgaste no sirve en una cancha de fútbol.

Además, lo ganaron “bonito”. Porque el gol que decidió todo fue una pincelada de fútbol, firmada por José Carlos Robles. Un tiro bombeado que se fue al ángulo a los 37 minutos. ¡Golazo!

Reiteramos: no hubo mucho para guardar en el anecdotario. Pelea por todo el perímetro entre dos equipos de la parte alta de la tabla.

Ahora los Venados se van a Culiacán y el duelo ante los Dorados podría ser una batalla de equipos con 18 unidades, a una fecha del final del Clausura.

Así que los entonados Venados de Orduña están más que metidos en lo suyo. Lo mejor está por venir.— GASPAR SILVEIRA MALAVER

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