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La operación Tommy John: pesadilla y salvación

El doctor Frank Jobe, con Tommy John y Orel Hershiser, cuyas carreras salvó y luego se convirtieron en estrellas del béisbol
El doctor Frank Jobe, con Tommy John y Orel Hershiser, cuyas carreras salvó y luego se convirtieron en estrellas del béisbol

En días recientes apareció a escena una frase muy recurrente en el béisbol moderno, la Operación Tommy John, debido a que uno de los principales peloteros mexicanos del momento, Roberto Osuna, sufrió de molestias serias en el brazo de lanzar.

Los focos de alarma se encendieron con los Astros de Houston. Los expertos no dudaron en señalar que tendría que someterse Osuna a la famosa, pero dolorosa cirugía que el doctor Frank Jobe creó en 1974 sobre el entonces lanzador de los Dodgers, Tommy John.

El doctor Frank Jobe revisa a Tommy John en 1974
El doctor Frank Jobe revisa a Tommy John en 1974

Jobe, titular del equipo médico de los Dodgers y prisionero de los nazis en los días de la Segunda Guerra Mundial, hizo una propuesta al pelotero: operarse el codo con una técnica que nunca antes se había probado en un jugador de béisbol.

Se trataba de un método que utilizó en la guerra, en el que se sustituye el ligamento destrozado por otro ligamento del cuerpo que es prescindible.

"Heredero" de Mariano Rivera

A Osuna muchos lo consideran con el talento suficiente para ser uno de los mejores cerradores de la historia y le han señalado para ser el heredero de las glorias de Mariano Rivera.

Por fortuna, todo indica que el sinaloense no tendrá que llegar al quirófano. El mánager Dusty Baker pidió que se hicieran nuevas valoraciones al dolor de codo que le obligó a dejar la loma de los disparos.

Y es que Osuna ya fue parte de esta cirugía. En el año 2013, de acuerdo con una lista preparada por el periodista especializado Roberto Espinoza (en beisbolpuro.com), el “Chumitos” se sometió a la operación cuando era parte del equipo de Clase A de los Azulejos de Toronto.

Años después, Osuna se convirtió en el estelar cerrador de los pájaros azules, hasta pasar con el mismo rol a los Astros en 2019.

La lista incluye a un yucateco

La lista de peloteros mexicanos con esa cirugía es larga, 25 en total y 26 cirugías, e incluye a un yucateco, Eduardo Vera Hernández, quien fue operado en el año 2015, cuando era parte de la Liga Rookie con los Piratas de Pittsburgh.

“Es una cirugía de recuperación difícil y dolorosa”, contó David Cortés, quien fue operado en el año 2000, cuando lanzaba para los Bravos de Atlanta.

Tommy John fue el primero en aceptar someterse a esa operación. En 1974, recibió una propuesta del doctor Frank Jobe, un ex preso nazi en la Segunda Guerra Mundial, que a raíz de esa cirugía se convirtió en una leyenda para el béisbol.

Cientos de peloteros han pasado por el quirófano desde entonces, salvando infinidad de carreras, aunque muchos aceptan que se trata de la recuperación más dolorosa que hay entre todas las operaciones.

La carrera de John comenzó en 1963 y se extendió hasta 1989, cuando se retiró tras 26 temporadas en Grandes Ligas, con 288 victorias y 46 años de edad, siendo una leyenda también para el béisbol, pues su nombre lo lleva la operación más famosa de este deporte.

Técnicas de guerra en innovación histórica

Es la temporada de 1974 en el béisbol de las Grandes Ligas.

John, un respetado lanzador zurdo de los Dodgers de Los Ángeles, sufre una lesión en el ligamento colateral medio el codo. El pelotero se sometió a los tratamientos habituales y no alcanza ninguna mejoría.

Nada de lo recetado surtió efecto, ni las fisioterapias y las técnicas más avanzadas de la época.

El jefe de los servicios médicos de los Dodgers, Jobe, hizo entonces una propuesta al pelotero: operarse el codo con una técnica que nunca antes se había probado en un jugador de béisbol.

El serpentinero había sufrido una lesión en el ligamento colateral medial del codo, y debido a que el jugador no mejoraba con los tratamientos habituales, fue que

"Una posibilidad entre 100"

El doctor Jobe decidió repetir un método que había utilizado en la guerra, en el que se sustituye el ligamento destrozado por otro ligamento del cuerpo que es prescindible.

Jobe se sentó con Tommy John para plantearle la propuesta, a lo que este respondió: “Con esto tengo una posibilidad entre cien de volver a la lomita, sino hago nada no tengo ninguna”.

El 25 de septiembre de 1974 se realizó esta arriesgada apuesta que no solo le permitió volver sino que extendió su carrera 14 temporadas. Y la cirugía entonces increíble, se ha convertido en algo común hoy en día.

El doctor Jobe tomó parte de un tendón del antebrazo y lo utilizó para reemplazar el tendón destrozado del codo de Tommy. Después de reposo y rehabilitación, que duró más de un año.

Puede decirse que nació otro pelotero: le llamaron a John entonces el “Hombre biónico”, pues regresó y su carrera se extendió 14 temporadas más, incluso se retiró a los 46 años con 288 victorias, además de ver acción en tres Series Mundiales.

Su carrera la comenzó en 1963 y se extendió a 1989, cuando decidió retirarse con la franela de los Yanquis de Nueva York.

De prisionero de los nazis a famoso cirujano

El béisbol le debe una inmensa fortuna moral al doctor Frank Jobe.

Pero, ¿quién es Frank Jobe?

Frank Jobe fue prisionero de los nazis; luego, un inmortal de la medicina deportiva
Frank Jobe fue prisionero de los nazis; luego, un inmortal de la medicina deportiva

Frank Wilson Jobe (nació el 16 de julio de 1925 y falleció el 6 de marzo de 2014) fue un cirujano ortopédico estadounidense y el cofundador, junto con Robert Kerlan, de la Clínica Ortopédica Kerlan-Jobe.

Vio la primera luz en Greensboro, Carolina del Norte, y sus primeros estudios los realizó en Collegedale, Tenesí, donde se graduó en 1943. Después se alistó en el Ejército de Estados Unidos, con sólo 18 años.

En la Segunda Guerra Mundial, Jobe sirvió como sargento del personal médico en la División Aerotransportada 101 del Ejército, de aterrizar en Normandía con ellos. Sirvió en la Batalla de las Ardenas.

Escapa de los nazis

Fue capturado por los nazis durante el cerco de Bastogne brevemente antes de escapar. Obtuvo la Medalla Estrella de Bronce, insignia médica del combate, y la Insignia Glider con una estrella.

Después de la guerra, Jobe se inscribió en Southern Missionary College y completó su licenciatura en la Universidad de La Sierra.

Asistió a la escuela de medicina en la Universidad de Loma Linda, donde recibió su doctorado en 1956.

Trabajó durante tres años como médico general, antes de que completar una residencia en cirugía ortopédica en el Hospital del Condado de Los Ángeles.

Los éxitos de Jobe

Fue pionero en el uso de la cirugía Tommy John, una operación que se ha empleado con éxito para revivir las carreras de muchos lanzadores que han sufrido lesiones de codo.

Jobe también realizó la primera cirugía reconstructiva mayor del hombro en un jugador de Grandes Ligas en 1990, lo que permitió a Orel Hershiser continuar su carrera.

Se desempeñó como asesor especial de los Dodgers hasta su muerte.

El primer legionario: Tommy John

Tommy John: el “Hombre biónico” que duró 26 campañas

Thomas Edward John Jr. Nació el 22 de mayo de 1943 en Indiana. Pudo haber sido un pelotero más, de cientos que se retiran por una lesión. Pero él tomo una decisión histórica.

Conocido con el apodo de “Hombre biónico”, lanzó en las Grandes Ligas durante 26 campañas, de 1963 a 1989, vistiendo las franelas de Indios de Cleveland, Medias Blancas de Chicago, Dodgers de Los Ángeles, Yanquis de Nueva York, Serafines de California y Atléticos de Oakland.

Cuatro veces fue llamado al Juego de Estrellas y en su palmarés personal aparece que es el serpentinero con más victorias desde 1900 que no tiene un nicho en el Salón de la Fama.

Su curva impresionó a los Indios de Cleveland, que lo firmaron en 1961, con apenas 18 años. Dos campañas después pasó a los Medias Blancas de Chicago, que tras siete temporadas lo mandaron a los Dodgers.

En 1972y 1973 lideró a los angelinos en porcentaje de ganados y perdidos, pero en 1974 sufrió una lesión que parecía marcaba el final de su carrera: rompimiento del ligamento colateral cubital, lanzando ante los Expos de Montreal.

Una pausa que sirvió de impulso

El doctor Frank Jobe , el médico de los Dodgers, le ofreció hacer algo que nunca se había hecho en el deporte y realizó una cirugía de reemplazo de ligamentos sobre John más tarde ese año.

Se perdió la temporada de 1975 recuperándose, pero se convirtió en el primer lanzador en regresar exitosamente al béisbol luego de una cirugía mayor.

Desde entonces, la cirugía de Tommy John se ha convertido en un procedimiento común entre los lanzadores de béisbol, y uno de cada siete lanzadores de Grandes Ligas en 2012 la recibió en algún momento de sus carreras.

En su primer año de regreso, compiló marca de 10-10 en ganados y perdidos y en 1977 el nuevo Tommy John logró su primera temporada con 20 victorias (20-7) y efectividad de 2.78, ayudándolos a llegar a la Serie Mundial en 1978.

Al año siguiente se fue con los Yanquis como agente libre y en 1979 y 1980 tuvo temporadas de 20 triunfos.

A punto de una tragedia

Se recuerda mucho un suceso familiar que casi termina en tragedia en 1981: su hijo Travis se cayó desde tres pisos el 13 de agosto y pasó dos semanas en coma.

Sin embargo, Travis se recuperó por completo y John (que se perdió algunos juegos para estar al lado de la cama de su hijo) jugó en su tercera Serie Mundial Yanquis-Dodgers, ganando el Juego 1, aunque los Yanquis finalmente perdieron la Serie ante el equipo en el que estaba Fernando Valenzuela.

En 1987 ganó 13 juegos con los Yanquis y luego se convirtió en el jugador de mayor edad en 1988 luego del retiro de Phil Niekro.

En 1989, empató el récord de Deacon McGuire en la mayoría de las temporadas lanzadas (26, luego roto por Nolan Ryan ) antes de retirarse.

Desde 1995 hasta 2009, John estuvo en la boleta del Salón de la Fama, pero nunca recibió más del 31 por ciento de los votos (se requiere el 75% para la elección) pero sigue siendo elegible para el Subcomité de la Era Moderna del Comité de Veteranos.

Ha sido orador motivacional y también fundó la Fundación "Let's Do It", dedicada a crear conciencia sobre los suicidios y prevenirlos.

David “Chile” Cortés: Recuperación dolorosa y difícil


Una larga lista de 26 peloteros mexicanos ha sido sometido a la famosa operación conocida como Tommy John.

Esos son los casos que se conocen en el béisbol de Estados Unidos. Probablemente muchos otros hayan probado esa cirugía.

Uno es David Cárdenas Cortés. Cuando lanzó en Grandes Ligas, fue conocido como David Cortés y le apodaban “El Chile”.

Hoy en día es director deportivo de los Leones de Yucatán y en su historia de vida personal aparece como el autor del salvamento en el histórico triunfo de México ante Estados Unidos en el Clásico Mundial de Béisbol en 2006.

David “Chile” Cortés vivió sus mejores años tras la cirugía Tommy John a la que se sometió en el año 2000
David “Chile” Cortés vivió sus mejores años tras la cirugía Tommy John a la que se sometió en el año 2000

David Cortés lanzó en 1999 con los Bravos de Atlanta en la Liga Nacional, viendo acción en tres entradas y un tercio, en cuatro partidos.

Y no se le volvió a ver en Grandes Ligas sino hasta en 2003, ya como parte de los Indios de Cleveland.

“El Chile”, pelotero nacido en Mexicali, Baja California, el 15 de octubre de 1973, sufrió una seria lesión que ameritó someterse a la operación Tommy John, necesaria por muchos, pero deseada por nadie.

“Fue en abril de 2000”, recuerda el ahora directivo de los Leones.

¿Tiene alguna opinión, algún recuerdo de ello? ¿La convalecencia o la recuperación?

“Es una recuperación difícil y muy dolorosa”, responde.

¿Se puede uno imaginar uno que se trata de una operación grande, pero sofisticada por los avances médicos?

“Me imagino… Ya son veinte años, debe haber mejorado la rehabilitación. En ese entonces era incierto lo que seguía después de las cirugías. Ahora es otra cosa”.

¿Cuánto tiempo se tardó usted sin lanzar?

“Fueron 18 meses. Una larga recuperación, muy difícil”.

En su caso particular, ¿cuál fue la razón de que le hayan sometido a la operación Tommy John?

“Es una ruptura de ligamento por el estrés que aparece por el esfuerzo que se le pone a cada pitcheo”.

¿Al recuperarse, cambia el hábito o la forma de lanzar?

Le puede pasar a cualquiera, hasta a los bateadores. Y no, para nada se cambian (los hábitos). Se batalla mucho, pero el 90 por ciento salen bien de la operación”.

Como en su caso: David Cortés, operado en el año 2000, regresó bien hasta el año 2003 y de allí hasta 2006, tuvo temporadas muy extensas en su labor como lanzador.

En 2005, por ejemplo, vio acción en 50 encuentros, enfrentándose a 213 bateadores y fue una pieza importante del bullpen de los Rockies de Colorado. En 2006 participó en 30 encuentros.

Se retiró con récord de 5-1 en ganados y perdidos y efectividad de 4.47 en 81 encuentros. Lo mejor, por lo visto en sus estadísticas, llegó luego de la dolorosa recuperación de la operación que ha salvado la carrera de cientos de beisbolistas.

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