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La semana decisiva

Primoz Roglic

El Tour disfrutó de su segundo día de descanso, ayer

El Tour de Francia disfrutó de la segunda jornada de descanso en Grenoble, al pie de los Alpes, en cuyas montañas dos eslovenos, el maillot amarillo Primoz Roglic y el aspirante Tadej Pogacar, el maestro veterano y el alumno destacado, discutirán quién sube a la cima del podio de París el domingo.

Una jornada de descanso activo, entrenamiento de un par de horas, sin forzar, que las piernas ya pesan mucho, y para pasar los controles de PCR, porque el virus aún amenaza a la burbuja de un Tour de claro diagnóstico para las dos primeras plazas. Para la restante de honor queda incertidumbre, y a ella aspiran aún los españoles Mikel Landa y Enric Mas.

Eliminado el dorsal y favorito número 1, el colombiano defensor del título Egan Bernal, el duelo inicialmente previsto con Roglic se esfumó el pasado domingo en las pendientes del Grand Colombier.

El patrón indiscutible es Roglic, el ganador de la Vuelta 2019, quien al mando de la nave del Jumbo Visma ha terminado con Bernal y la supremacía del Sky/Ineos que databa desde el Tour que ganó Wiggins en 2012.

El revolucionario aspirante milita en el UAE Emirates, fue tercero en la Vuelta 2019 y porta el maillot blanco de mejor joven. Pero quiere cambiar ese color por el amarillo. Pogacar, de 21 años, anuncia guerra sin cuartel. Ha ganado dos etapas y se encuentra a 40 segundos de su amigo, compatriota y sin embargo rival.

Ambos se batirán en duelo por el Tour en las montañas alpinas, pelea que se presume interesante.

Roglic, un ciclista calculador y blindado por el equipo Jumbo, ante la locura juvenil, la fuerza y el talento. De lo que nadie duda, salvo sorpresa mayúscula, es que habrá dos banderas eslovenas en París.— EFE

 

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