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Los Leones, imparables

Foto: Megamedia

Yucatán completa su tercera barrida al hilo en la LMB

Por la mañana, una declaración del presidente de los Olmecas indicaba que la novena de Tabasco estaba, literal, muerta para lo que viene de la recta final.

Una pena para el béisbol. De verdad. Porque quiérase o no, empaña lo que los demás hacen para mantener vivo el espectáculo.

Lo que los Leones hicieron fue pues ganarle a un desahuciado. Pero lo suyo era luchar y competir porque a ellos eso les compete. Tabasco les puso piedras en los spaics hasta donde pudo y Yucatán se llevó la victoria, 10-6; la serie y se afianzó en la cima de la Zona Sur.

Un racimo de siete anotaciones en la sexta entrada volteó el score. Le cambió la decoración a un partido hasta entonces cerrado.

Alex Liddi bateó un doblete sobre la línea de primera base, raro en un cañonero de su tipo, y limpió la casa llena para coronar la reacción de las fieras. Y en ese demoledor racimo, Humberto Sosa bateó doblete abriendo y luego conectó un sencillo. Quizá puede ser un récord con dos partidos con dos hits en una entrada en una misma campaña (ya tuvo uno de dos jonrones).

Pasa que cuando los astros se alinean las cosas salen bien. Los Leones de Gerónimo Gil son otros totalmente comparados con los de Luis Carlos Rivera. Se transformaron.

Nos dijo Gil antes del juego que solo están mentalizados en hacer lo que deben, con unión y comunicación.

Cosas del béisbol y sus entresijos.

Porque te da porque te da. En la alta de la sexta, los Leones desafiaron una decisión del umpire de jom que dio quieto a Daniel Carbonell y ganaron la apelación. Los Olmecas se enfadaron tanto que en un “meeting” incluso, los jugadores meditaban sobre salir o no salir al campo porque señalaban injusta la revocación de la jugada.

Y fue en el cierre que se armó la rebelión de los Leones. Tabasco se desplomó totalmente y Yucatán se dedicó a batear corto, largo, a aprovechar las bases.

Por primera vez en más de una semana falló un abridor, Jesse Estrada, pero llegaron al rescate los relevistas y los bateadores y todo tuvo final feliz. Dalton Rodríguez fue el ganador entre siete serpentineros en un maratón de casi cuatro horas.

Hoy llegan los Tigres a tratar de frenar a los Leones en lo que se espera sea una serie de garra. Tabasco vuelve a casa sin haber podido vencer a los Leones en seis duelos en una semana y, liquidados por esa lacónica frase de su presidente Manzur: La temporada “ya terminó” para los Olmecas.

Una pena, de verdad.— GASPAR SILVEIRA MALAVER

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