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Los Leones y el Carta Clara: una historia romántica

Regino Otero

Pasajes de un béisbol inolvidable

Arturo Millet Molina (*)

Como siempre, recordando los ayeres, vinieron a mi mente gratos recuerdos de mi andar beisbolístico que viví en el Parque Carta Clara, justamente bautizando con el nombre de “Julio Molina”, en honor de ese gran pítcher yucateco apodado “El diamante blanco”.

Construido a iniciativa de la Cervecería Yucateca en sus terrenos del barrio de Chuminópolis, se inaugura en febrero de 1953 con un partido de la selección cubana y el equipo Mérida, que era parte de la Liga Peninsular.

A partir del año de 1954 se convierte en la casa de los Leones de Yucatán, equipo que hace su debut en la Liga Mexicana teniendo como su presidente a Don Álvaro Ponce Vidiella, con una victoria de 8-0 sobre Nuevo Laredo y gran pitcheo del yucateco José “Indio” Peraza.

A mis escasos 14 años soy uno de los más de diez mil aficionados que abarrotaron el parque, que contaba con iluminación en torres de alumbrado que no sé porque razón se instalaron dentro del terrero de juego. Concluyen la campaña con un honroso segundo lugar, teniendo como mánager a Mario Collazo, quien sustituye a media temporada a Óscar Garmedía.

En abril de 1955 los Leones inician su segunda temporada, que comienza bien bajo el mando del mánager cubano Fermín Guerra. Jugando pelota arriba de .500, da comienzo la grilla interna y el “Borrao” Garza se hace cargo del equipo, que tiene un final triste al terminar en el sótano.

El 17 de abril de 1956 da inicio la tercera temporada de los Leones, bajo la tutela de Adolfo Luque “Papá Montero”, pero, aunque su posición en la tabla mejoró con un tercer lugar, tuvo récord perdedor de 53-63. Destacó como pítcher el que fuera gran jonronero en la época de la Liga Peninsular, “El Guajiro” Roberto Ortiz, con 13 victorias y 2 derrotas y un magnífico 2.78 de las carreras admitidas.

Los sueños se hacen realidad el 1 de septiembre de 1957 cuando en el puerto de Veracruz y en cerrada pelea con los Diablos, los Leones consiguen su primer campeonato en la Liga Mexicana. Los aficionados de esa época, de los que dice mi mujer no quedan muchos, pegados a la radio sufren el triunfo bajo el mando de Óscar “Barriguilla” Rodríguez.

El 1958 se cierra la primera etapa de los Leones en la Liga Mexicana con un tercer lugar y números de 60-60. El argumento de la salida fue la fusión de la Liga Mexicana con la Liga Texas, que complicaría los viajes, pero la realidad creo era el alto costo de operar el equipo.

Todas las temporadas de los Leones nos llevan a recordar a personas que de una u otra forma se hacen parte del espectáculo por sus ocurrencias o actitudes. A un señor de apellido o apodado Cauich, por su grito de “playball” ante el inicio de cada juego, y al “Flaco” Castillo, anunciador, con su frase “a continuación, la alineación para el juego de hoy”.

A todos los que quedamos de esa época, y a los que ya se nos adelantaron, que Dios los bendiga.

Expresidente de los Leones; presidente del Club Campestre

 

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