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Miguel Berchelt, autocrítico tras la nueva victoria

El cancunense Miguel “Alacrán” Berchelt celebra luego de noquear a Eleazar “Tronco” Valenzuela

Si algo ha tenido claro Miguel “Alacrán” Berchelt siempre es que en la vida como en el boxeo ningún rival u obstáculo son pequeños.

Y esa fue la lectura que le dejó su más reciente pelea, el sábado pasado, cuando subió al ring de los estudios de TV Azteca para batirse con Eleazar Valenzuela.

Al sonorense le apodan el “Tronco”, y aguantó como tal, en el que fue tal vez el castigo más grande que haya recibido y recibirá en su vida en los cuadriláteros.

El monarca de peso superpluma del Consejo Mundial de Boxeo noqueó en seis asaltos en su reaparición tras siete meses de ausencia, en una pelea montada por Zanfer en el intento por hacer que el deporte vuelva poco a poco a la normalidad ante los estragos que está dejando el coronavirus en el mundo.

“Te puedo decir que lo más importante de todo es que volvimos a pelear. Poco a poco va saliendo todo y espero que al resto de los mexicanos les vaya dando para estar en el mismo camino”, dijo el monarca en una charla con el Diario tras la victoria sabatina en su debut en un ring en Ciudad de México.

¿Difícil el retorno?

Nunca el boxeo ha sido fácil, menos en estas circunstancias en que peleamos luego de meses de tener recortados los entrenamientos a diferencia de otras peleas. Estoy contento por la victoria, lo importante era volver a pelear y soltarme.

Pero el monarca de las 130 libras afirma que no fue precisamente lo que esperaban. “Creí, y mucha gente también, que sería más fácil. Nos equivocamos porque le pegamos mucho y aguantó muchísimo. Ahora ya sabemos porqué le dicen el ‘Tronco’. De verdad que aguantó”.

La altura fue un factor clave. De entrenar en la calurosa y desértica ciudad de Hermosillo a ese estreno en una arena capitalina, Berchelt y su equipo mostraron el cansancio. Y no era para menos, pues la velada, en un foro de televisión acondicionado, tuvo a todos con cubrebocas, mascarillas y a muchos con vestimenta hospitalaria como se usan ahora por la contingencia sanitaria. La arena fue sanitizada una y otra vez, los asistentes fueron checados varias veces, especialmente los boxeadores, y los comentaristas estuvieron en cubículos separados.

“Hay que entender las cosas, a cómo está todo ahora por el coronavirus. Y sin duda que la altura pesó y más porque no estábamos al cien por ciento como en otras peleas”, indicó el nativo de Cancún y radicado en Mérida.

Pero el “Alacrán” salió a cumplir con la estrategia planteada por su equipo, que encabeza el mánager Alfredo Caballero, quien tuvo en la esquina como auxiliar al yucateco Jorge Puga Valle.

“No me lo esperaba así (al rival). Yo iba para tres raunds a lo mucho, eso pensé que duraría a la pelea, todos eso pensamos, pero el ‘Tronco’ aguantaba todo lo que le pegaba. Y así se extendió la pelea”, aseguró.

Los rivales siempre los ha visto de esa forma desde que comenzó su ascenso en el boxeo. “Siempre te vas a topar con algo que no esperabas, ¿pero sabes?, eso es lo mejor del boxeo, que te permite mejorar sobre la marcha. Aquí no hay enemigo pequeño. A veces se complica la situación, pero la experiencia como campeón del mundo me sacó a flote”.

Berchelt nunca estuvo en peligro ante Valenzuela, a quien dejó noqueado sobre piernas en el sexto asalto, tanto castigado, que tuvieron que darle las primeras atenciones en la misma esquina del monarca mundial.

Al cabo de la contienda, que se finiquitó pasada la media noche, Berchelt pidió atenciones para poder recuperarse del desgaste físico, sofocado por el gasto hecho en la pelea. “Me vacié. Di todo desde temprano, pero como no podía noquearlo tuve que seguir castigándolo”, señaló el campeón, cuyo récord mejoró a 38 triunfos por una derrota, con 34 nocauts.

El severo daño causado por Berchelt a su rival fue parte del trabajo hecho. Los analistas de Azteca, incluido el famoso “Gran campeón mexicano” Julio César Chávez, destacaron la fuerte pegada y los recursos que tiene el “Alacrán”, misma forma en que se dirigieron al sureño los comentaristas que transmitieron para ESPN en México y Estados Unidos.

Ahora espera descansar un poco y volver rápido a la preparación pensando en la siguiente contienda. Todo apunta, y muchos lo esperan, a que su siguiente combate sea para medirse ante Óscar Valdez, pelea que estaba cocinándose antes de que el Covid-19 apareciera a escena. Valdez peleará el 21 de julio ante Jason Vélez en Las Vegas, y ese debe de ser el último obstáculo de cara al duelo titular, que sería a fines de este 2020.

“Vamos a ver qué planes tiene mi apoderado Mario Abraham y la gente de Zanfer y Top Rank. Yo dispuesto, lo saben. Una cosa que siempre he dicho es que para ser el mejor tienes que ganarles a los mejores. Y así vivo pensando. Ya están por darnos fecha”.— Gaspar Silveira M.

Felices, pero con cautela