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No sólo el piloto

Gerónimo Gil (centro) es el mánager interino de los Leones

¿Decisión tardía en la cueva?

Por Gaspar Silveira Malaver (*)

Aclaremos puntos en torno a los Leones. ¿El mánager debió irse? Definitivo. Pero no ahora, sino desde antes.

En varias partes de lo que va de la campaña se pensó que a Luis Carlos Rivera lo iban a despedir. Ahora se ve como a destiempo. Mal que mal, los Leones habían comenzado a ganar.

Y a como se ven las cosas, a los melenudos no les falta un mánager nada más. Los Leones pusieron en evidencia muchos problemas desde el inicio.

Los Leones, los que se quedaron, necesitan jugar béisbol todos los días, no solo un día sí y otro no. Porque, seamos sensatos, en muchas noches los triunfos se fueron por eso precisamente: fundamentos, puntos básicos. A eso llámele pitcheo fino en el relevo, bateo oportuno. Tener la cueva llena de exGrandes Ligas no era garantía de que todo fuera a funcionar.

Peloteros que no rindieron como refuerzos (casos Maikel Cleto, antes, y más reciente Belisario) fueron aguantados demasiado. Allí está el caso de Miguel Peña y 0-5 como león. Si no rinden los refuerzos, tienen que ser movidos. ¿No?

Otro punto: por exceso de peloteros está jugando cada vez menos Yeison Asencio. Y a Chad Gaudin le esperaron demasiado y todo indica que llegó lesionado y sigue lesionado.

Los Leones no tienen un líder en el campo y, entre movimiento y movimiento, no han mostrado solidez en el mando en el dogaut, ni en la oficina, como se ve ahora que cambian al mánager justo cuando, digámoslo con los numeritos, mejor rendimiento tenían.

Algo más que un mánager necesitan. Necesitan béisbol de campo y de escritorio.

Periodista del Diario gaspar.silveira@megamedia.com.mx

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