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Nutrición como arma deportiva

Israel Ríos Limas

Israel Ríos Limas asegura que esto es “fundamental”

“Si queremos a los mejores deportistas y los mejores soldados necesitamos una población sana, pero ¿Cómo queremos tener ultradeportistas si vivimos en una sociedad enferma?”, señaló Israel Ríos Limas, nutriólogo de atletas de alto rendimiento, durante la cátedra prima que impartió ayer por la mañana en la Universidad Anáhuac Mayab.

Nutriólogo de la Federación Nacional de Taekwondo y de la de la NBA México, Ríos Limas compartió con alumnos de la Licenciatura en Nutrición sus conocimientos y experiencias como nutriólogo deportivo.

Aseguró que el papel del nutriólogo es fundamental para el rendimiento del atleta de alto rendimiento en las competencias mundiales y olímpicas. “El nutriólogo deportivo es el que está enfocado en ganar una competencia”, dijo en la plática, titulada “De la ciencia a la medalla” y que también se enmarcó dentro del Día del Nutriólogo.

“Imagínense a un atleta cuatro años trabajando a nivel federal para una competencia (marcha, triatlón, maratón o lo que ustedes quieran) y en el último kilómetro por un calambre tiene que parar y se pierde la medalla. ¿A quién creen que van o voltear a ver?”.

El profesional, quien ha trabajado con figuras como María del Rosario Espinosa, Aída Román y Yaeli Salazar, resaltó que la función de un nutriólogo deportivo es optimizar o mantener la carga de un deportista”.

Por ello, destacó, más allá de suplementos u otros productos la mayor ayuda ergogénica es un nutriólogo deportivo. “Y el mejor nutriólogo deportivo no es el que sabe más de suplementos. El mejor está enfocado en ganar una competencia”.

En otra parte su ponencia, Ríos Limas preguntó a los jóvenes ¿Por qué creen que México siempre tiene entre 5 o 6 medallas olímpicas y hay otros países que tienen de 150 a 100?, ¿No les dueles no festejar casi nada?

Compartió que Estados Unidos en 1917 ya había abierto su primer laboratorio de fisiología del ejercicio. “¿Qué estábamos haciendo nosotros?”.

Abordó también el panorama deportivo en Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría, y el deseo de Stalin de tener a los mejores deportistas. “Ellos (los soviéticos) tenían treinta centros de alto rendimiento y juntó a casi mil científicos del deporte, y durante 25 años no compitieron porque dijeron que no irían a hacer el ridículo”.

En cambio, en México, añadió, nada más se busca una calificación. “¿Ustedes han visto a un chino celebrar una medalla de plata? No, es una derrota, una pérdida, y aquí con simplemente dar una vuelta olímpica al inicio ya es más que suficiente”.

Durante su ponencia compartió algunas anécdotas cómo cuando en los Juegos Panamericanos de 2019, en los que acompañó al equipo de Tae Kwon Do, preguntó dónde estaban los alimentos del equipo y le llevaron una caja de burritos con res, cebolla y ajillo.— IVÁN CANUL EK

 

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