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Sultanes barren a los Leones en la serie inaugural

Los melenudos Alan López y Jorge Flores

Debacle melenuda

¡Ups! Pues la primera derrota dolió, la segunda más y ni se diga de la tercera.

¿Por qué? Quizá porque en lugar de tres derrotas pudieron regresar a casa los Leones de Yucatán con… ¿tres victorias?

Anoche se les fue el partido. Perdieron 8-6 un duelo que estuvieron a nueve autes de ganar, y los Sultanes los barrieron en el icónico Estadio Monterrey.

Podría ser que otra vez la culpa del revés vaya al renglón del pitcheo de relevo. Y sí, efectivamente, los hombres del bullpen despilfarraron una ventaja de una carrera. Lo malo fue que en la séptima el Cerro de la Silla se les vino encima a las fieras y de una ventaja de 3-2 que era muy meritoria, los Sultanes se soltaron con un racimo de cinco carreras que selló el destino de este partido.

En ese acto, fallaron estrepitosamente el venezolano Ismael Guillón y el mexicano Andrés Ávila. Sus lanzamientos fueron sólidamente conectados y el desplome fue impresionante.

A Guillón le hicieron tres anotaciones y las otras dos fueron a cuenta de Ávila.

En el cierre de la octava, entró a lanzar Ronald Belisario y aceptó panorámico cuadrangular de Félix Pérez que puso el marcador 8-3.

Vamos a otro punto clave. Algo que, de la misma forma como nos explicó el mánager Luis Carlos Rivera, tienen que mejorar los melenudos: paciencia en la caja, en el corrido de bases.

Anoche Yucatán bateó 13 hits, un número muy bueno si se toma en cuenta que esto apenas comienza. Pero fueron los mismos Leones los que cavaron su tumba: batearon tres veces para doble matanza, frustrando posibles ataques; robaron tres bases, cierto, pero los atraparon hurtando dos veces, y en un par de datos muy pesados, pero también muy cuantificados en el béisbol moderno, dejaron a 13 corredores en base en total y batearon de 23-5 con corredores en posición de anotar.

¿Qué pesó más ayer?

El pitcheo de Andrés Iván Meza dejó ventaja de 3-2 luego de cuatro actos y no la supieron mantener entre seis relevistas. Los cañoneros no batearon a la hora oportuna, como muestran los detalles que presentamos líneas arriba.

Nos dijo el sábado el mánager Rivera que poco a poco iban a ir adentrándose todos hasta lograr la sincronía, si no perfecta, sí correcta.

Seguramente el desplome del pitcheo en la segunda parte fue lo que más pesó. Porque los tres abridores de la serie (Negrín, Valdez y Meza; ayer, sin derecho a ganar) dejaron sus partidos en situación positiva.

La barrida ante los campeones del Otoño habrá dolido más en el orgullo que en lo deportivo a los monarcas de Primavera porque, estadísticamente, pudieron salir mejor librados que con ese 0-3 con el que vuelven a casa a inaugurar la temporada mañana ante los Diablos Rojos del México.

Podría ser que pronto se den movimientos en la cueva. Varios destacaron en esta serie, como Garabez Rosa, Jorge Flores y Humberto Sosa. Y ya en casa podrían ver acción Wálter Ibarra y Sebastián Valle.

Así pues… Saque sus conclusiones. En tres partidos se vieron muchos puntos a mejorar.— Gaspar Silveira

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