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Tiempos de valiosa reflexión: clavadistas de Yucatán, listos para los filtros

Foto: Megamedia

 

La pandemia ha dejado muchas lecciones. Al clavadista yucateco Diego Cervera Madera le permitió tomar mucha concentración mental, un esfuerzo adicional a lo que un deportista de alto rendimiento o élite requiere, en medio de trabajos largos de concentraciones, entrenamientos y etapas de competencia.

“Nos hacía falta un descanso. En mi caso particular, el trabajo mental me ha forjado el carácter”, dijo el múltiple medallista yucateco de Olimpíada Nacional, considerado entre la nueva generación de clavadistas mexicanos, ahora que, tras los Juegos de Tokio, varios dejarán la estafeta al llegar la hora del retiro.

Trabajando de forma reducida por la pandemia, ahora jóvenes clavadistas yucatecos, como Diego y Joaquín Rosado, están alistándose para la reanudación de los procesos nacionales. Entre mayo y junio serán los primeros filtros olímpicos del nuevo ciclo, probablemente en el Centro Nacional de Alto Rendimiento. “Descartaron los Juegos Nacionales de Conade y nos llevarán al filtro para posicionarnos junto a los demás clavadistas de élite. Allá estarán Rómmel Pacheco, Jair Ocampo… Todos. Los primeros clasificados serán los que irán a los Juegos Olímpicos de Tokio, los más jóvenes irán a los Panamericanos Juveniles de Cali, y los que estén en posición van a la Universiada y otros al Mundial. Todos estamos en el proceso”, añade el saltador, actualmente con 18 años y estudiante de la carrera de Derecho en la Universidad Anáhuac Mayab.

Diego considera que su prioridad son los Panamericanos de Cali, así como la Universiada y el Mundial. “Vamos en el proceso, nuestro entrenador Héctor Soto está llevando el paso, vamos bien ahora”.

Expresa que decidió enfocarse a trabajar solamente en el trampolín, y actualmente está concentrado en un tema en los saltos: “Le echamos al grado, preparamos clavados de alto grado de dificultad. Podría posicionarme como el clavadista de más grado en sus saltos desde el trampolín en México, es la meta”.

Por ello, afirma, la llegada de la pandemia, además de un tiempo para recuperarse de una lesión, le cayó bien porque “se necesitan momentos así para forjar el carácter, te ayuda en experiencia para otras competencias. Me forjó el carácter. En el entrenamiento estamos concentrados totalmente, a lo que vamos, no hay distracciones. Una hora nos tienen permitido entrenar. Hacemos físico, vamos al agua.”

Del aspecto mental, señala que jugará un papel importante en su carrera.

“A lo largo de los años hemos visto que el clavadista se forja en tierra. Puedes tirarte mil clavados, hacer mil repeticiones en el agua, pero lo que vale a la hora es la competencia sicológica contra ti mismo. Como es puntuación y estética, no vas a ganar por cómo está el otro, si le va bien o mal. A la hora de ponerte en el trampolín eres tú. Y en eso hay que trabajar mucho. Eso hice en estos meses de reflexión. Me ayudaron mucho”.

“Soy novato, sí, pero ya tengo muchos años en este deporte. Y tengo bien claro lo que quiero para mi futuro”.— Gaspar Silveira

 

 

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