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Un gran lío con los Faisanes: no participarán en la Liga de Balompié

Los Faisanes FC se encontraban vendiendo su “playera oficial” en redes sociales

El que parecía un sábado normal en tiempos de pandemia en el firmamento del fútbol yucateco.

De pronto, la noche se hizo como incendiaria.

Salieron los primeros fogonazos desde las redes sociales, anunciando el final, de forma indirecta, del proyecto Faisanes FC, parte de la propuesta de lanzamiento de la Liga Balompié Mexicano (LBM), presentada en meses pasados con bombo y platillo para todo el país.

Un post en Instagram del brasileño Rodrigo Bronzatti fue la chispa. El sudamericano, anunciado como primer refuerzo del cuadro emplumado, acusó severamente a la organización local.

“Lo que hizo hoy Faisanes FC no se hace”, expresando que “la gente olvida que trabaja con seres humanos, que detrás de cada jugador hay una familia, un futuro, sueños y anhelos”.

No hubo respuesta a ese comentario de parte de la directiva. Pasada la media noche, el presidente faisán, Osmán Peña, contestó un WhatsApp diciendo que todo estaba tranquilo, que luego “ya les daremos el comunicado”.

Por lo que se entiende, fue vía mensaje como el equipo comunicó a sus jugadores y a su cuerpo técnico que los Faisanes se bajaban del barco llamado LBM, un proyecto que, desde su nacimiento, arrastró una avalancha de situaciones que han hecho dudar de su solidez.

A juicio hecho por su propuesta, la LBM tenía como objetivo ser un circuito competidor de la Liga MX. Al menos, así lo lanzaron sus dirigentes, cuando anunciaron a Carlos Salcido, ex seleccionado nacional, como presidente.

La idea era competirle con todo a la Liga MX.

Aquí, los aficionados le dieron su respaldo, aunque oficialmente nunca hubo una presentación. Su identidad la dieron a conocer en redes sociales únicamente, incluso cuando dieron a conocer que el experimentado Juan Antonio Luna sería su director técnico.

Llegó igual el anuncio de que Bronzatti, ex de León, estaría como el primer refuerzo extranjero, motivando a los aficionados que ya habían dado su respaldo, ansiosos por ahora poder ver nuevas cosas, animados por un proyecto que enseñaba deseos de competir.

En forma, nunca hubo un comunicado a los medios anunciando su propuesta real. En sus redes, presentaron propuesta de uniformes, los pusieron en venta incluso.

Pero desde meses atrás la LBM había comenzado a mostrar fisuras en la estructura de sus equipos.

Ensenada, por ejemplo, con un conflicto que llevó a Ramón Ramírez, otrora figura del fútbol mexicano, a separarse de la organización. A Ensenada le prometieron inaugurar la temporada.

Luego, iban cambiándole de propuestas.

ESPN publicó la semana pasada que eran cinco los equipos en problemas, uno, los Faisanes. El ente que regula el fútbol no afiliado (puede ser una perogrullada: regular lo no establecido) fue duro contra cinco equipos por no cumplir con su documentación ni con los pagos para estar al día.

El presidente de los Faisanes, entrevistado por el Diario, lo negó. Dijo entonces que “no tenemos ningún problema, son notas que quieren pegar a la liga y busca a perjudicar a los equipos más fuertes”.

El proyecto caminaba, se entendía. Faisanes presentó a una gran cantidad de jugadores, muchos de Tercera División, algunos de las ligas amateurs locales. A la vez, otros equipos presentaban a refuerzos como el “Gullit” Peña, Richard Ruiz, Jonathan Espericueta y Melitón Hernández. Había una distancia abismal entre proyectos y proyectos. Pero se seguía pensando en ir adelante contra todo.

Los aficionados estaban volcados, quizá molestos porque los Venados dejaron de tener posibilidad de ascender en los cambios en la Liga MX. Nunca llegó el director técnico a Mérida.

El contacto de Juan Antonio Luna fue mediante un vídeo, el día que Faisanes dio a conocer su nombramiento (apenas días después de que Acapulco lo había señalado para ser su entrenador). Hoy también hay quienes señalan que el “Cabezón” está por volver a dirigir al club de Guerrero. Por la pandemia, se aplazaban las visorías.

El viernes, la LBM presentó su calendario para iniciar la temporada. Los Faisanes iban a debutar el 6 de octubre ante Atlético Veracruz. Y el sábado, se comunicó a los jugadores, vía mensaje, que no seguiría el proyecto, por no ser rentable o viable, de acuerdo con lo escrito en redes sociales por personas cercanas al proyecto de los Faisanes.

Preguntamos al presidente sobre esa noticia, y ofreció enviar un comunicado para dar su punto de vista.

Los aficionados reaccionaron pidiendo precisamente eso: una explicación, igual que los jugadores.— GASPAR SILVEIRA MALAVER

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